Fascículo #111
Personaje

Alberto Lovera: para nunca olvidar

Luciana McNamara/ ENcontrARTE

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“La única manera de mantener viva la memoria popular
es recordando actos pasados para que no se repitan hoy”.


Estamos en un momento histórico en el que se hace necesario recordar la manera en cómo el sistema “democrático” de la cuarta república aplicaba sus políticas sociales y cómo ese mismo sistema devoró y “desapareció” a muchos de los que se le oponían cuando, por perseguir un sueño en común, fueron brutalmente castigados unos y asesinados otros.

Este es el caso del profesor Alberto Lovera, un dirigente revolucionario surgido de la clase obrera petrolera venezolana que fundó varios Sindicatos Petroleros en el Estado Zulia al tiempo que fue cofundador de la Juventud Comunista (JCV); dirigente del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en el Zulia, Lara y Caracas; activo organizador de la huelga petrolera de 1950 y activo luchador desde los primeros instantes de la derrota de la dictadura de Marco Pérez Jiménez. Cuando fue detenido y desaparecido en 1965, formaba parte del Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV) siendo uno de sus máximos dirigentes que militaban clandestinamente.

Nació en el estado Nueva Esparta, y desde muy joven estuvo vinculado a las luchas emprendidas por los trabajadores portuarios y pescadores del oriente del país. Luego se fue a trabajar al Zulia donde, en los Campos Petroleros, fue testigo no sólo de la aberrante explotación del hombre por el hombre, sino también del saqueo y la corrupción que sufría Venezuela comandada por traidores vende patria que, en comunión con los imperios extranjeros cosían y descosían al país. Allí en el Zulia fue pionero organizando a los obreros petroleros en sindicatos clasistas llamados Sindicatos Rojos junto al PCV, partido del que ya formaba parte activamente como dirigente. Posteriormente se traslada al estado Lara para finalmente radicarse en Caracas entregándose de lleno a la lucha por la justicia y la libertad nacional, por un mundo más humano, lejos del capitalismo salvaje, del consumismo y de la opresión.

Esta era la idea que pululaba en todas las cabezas sensatas y honestas desde el día en que Venezuela se vio libre de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez: el 23 de enero de 1958. Pero a finales de ese mismo año, la esperanza de todos se transformó en desconsuelo. Se cumple el derecho y la voluntad popular de elegir, pero el período «democrático» que comenzaba traiciona las aspiraciones populares y los principios de la gesta del 23 de enero, instaurándose un gobierno bipartidista que, bajo aterradoras herramientas represivas y el creado «Pacto de Punto Fijo», los partidos de Acción Democrática (AD) y COPEI se sucedieron alternadamente en el gobierno hasta la victoria de Hugo Chávez Frías en 1998. Las masacres que se produjeron entre 1958 y 1998 son imposibles de calcular con exactitud en cuanto a la cantidad de muertos o desaparecidos que hubo durante ese período, sin embargo, la cifra se estima en varios miles, y se habla hasta de 30.000 personas.

Rómulo Betancourt
Las «democracias» representativas de la burguesía venezolana que durante los gobiernos de los partidos de AD y COPEI (siervos del imperialismo norteamericano) gobernaron el país, provocó una de las guerras civiles más violentas de la historia contemporánea. Para combatir el brutal trato ejercido por las cúpulas de poder, nace a partir de la década de los años 60 una resistencia convertida en lucha armada que enfrenta la represión declarada abiertamente por el recién electo presidente Rómulo Betancourt, al expresar públicamente que era necesario aislar y segregar al Partido Comunista, ejerciendo acciones criminales y represivas mediante los diversos cuerpos de policía que mantenían al régimen. Para ello se utilizó una brutal maniobra política que expresaba: «Disparar primero, averiguar después», apegado a la estrategia de exterminio que se impartía en la Escuela de las Américas (institución dirigida por la CIA), conocida como Operación Cóndor.

Rómulo Betancourt gobernó desde 1959 hasta el 64. El gabinete betancourista estaba integrado por diversos personajes de la vida pública nacional como: Juan Pablo Pérez Alfonzo, Mariano Picón Salas, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Ramón J. Velásquez, Raúl Leoni, Enrique Tejera París, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez, Octavio Lepage, Luis Piñerúa Ordaz, Leopoldo Sucre Figarella, entre otros. Muchos de ellos no estaban de acuerdo con las políticas ejercidas por lo que comienzan a separarse del Partido, originándose así el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Carlos Andrés Pérez “…había sido integrado al Congreso bajo la protesta generalizada de la oposición, pues era la cabeza visible de toda una política represiva y antipopular que había costado numerosas vidas, mantenía las cárceles llenas de presos políticos y había institucionalizado la tortura como método en los diferentes cuerpos policiales civiles y militares, con los cuales competía en ferocidad terrorista una serie de grupos partidistas llamados comúnmente “las bandas armadas”. Los Senadores y Diputados del Partido Comunista de Venezuela y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR, grupo desgajado de AD) eran sistemáticamente hostigados con seguimientos/registros policiales y sus hogares asaltados. El gobierno mantenía una permanente suspensión de garantías constitucionales que facilitaban los desmanes policiales y partidistas. El 30 de septiembre fueron asaltadas las casas de habitación de Gustavo MACHADO (PCV), Jesús VILLAVICENCIO (MIR), Eduardo MACHADO (PCV), Jesús María CASAL (MIR) y Jesús FARÍA (PCV), y los jefes de las comisiones asaltantes eran Carlos José VEGAS DELGADO (a) “capitán”, Inspector General de la DIGEPOL y el ex-cubano Orlando GARCÍA VÁSQUEZ, Jefe del Departamento de Investigaciones del mismo cuerpo represivo. Entre los funcionarios más agresivos estaban: Régulo MARTÍNEZ, Carlos FARRERA, Alí RUIZ, Mario Segundo LEAL y Marco Antonio SABINO PÉREZ, del Departamento de Jefatura de la DIGEPOL. Todos esos atracadores con apoyo institucional eran conocidos como “los muchachos de Carlos Andrés” y sus nombres habían trascendido al conocimiento público por los innumerables delitos por ellos cometidos, entre los cuales podemos resaltar el asesinato del camarada Alí José PAREDES, ametrallado el 5 de abril de 1963 en su casa, frente a su madre y hermanas por una comisión encabezada por el “capitán” VEGAS y Marco Antonio SABINO PÉREZ”. 1

Carlos Andrés Pérez fue llamado por el presidente Betancourt para desempeñarse como primer director general del Ministerio de Relaciones Interiores en 1960 y luego como Ministro. Era la mano derecha de Betancourt y uno de los más temibles represores, jefe directo de la DIGEPOL (Dirección General de Policía Militar hoy DISIP). Pero su gestión continuó con el paso de gobierno a Raúl Leoni, fiel obediente de su antecesor. Durante los cinco años del gobierno del presidente Leoni (1964-1969), volvió al Congreso Nacional como jefe de la fracción parlamentaria de Acción Democrática y es en este lapso cuando “Se recrudece la violencia de los cuerpos represivos y el gobierno institucionaliza una figura tenebrosa: los “desaparecidos”, ciudadanos venezolanos que fueron detenidos por la Dirección General de Policía (DIGEPOL) y por el Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), muchos de los cuales aún no se conoce dónde están, a pesar de las diligencias adelantadas por familiares, compañeros de militancia, amigos y algunos diputados, especialmente el hoy Vicepresidente de la República, José Vicente RANGEL VALE, a quien alguna vez denominamos “Fiscal Moral de la República” por su incansable y vertical defensa de los derechos humanos, la cual salvó la vida de más de uno”. 2

Es durante este período que fue detenido Alberto Lovera, un 18 de Octubre de 1965. Al parecer lo delató un camarada llamado Aníbal González, quien informó que Lovera saldría de su escondite en el edificio “San José” en Las Acacias y desde allí lo siguieron. El día señalado a eso de las 18:00 horas, Lovera transitaba en su automóvil, un Mercedes Benz azul por las inmediaciones de la Universidad Central de Venezuela, cuando, abruptamente, fue interceptado cerca de la Plaza de las Tres Gracias por una comisión de la DIGEPOL encabezada por el “capitán” Carlos VEGAS DELGADO. Para ese momento el Ministro de Relaciones Interiores era el doctor Gonzalo BARRIOS.

El profesor Lovera fue trasladado a la sede de la DIGEPOL en el Edificio “Las Brisas” donde se presume comenzó a ser torturado. El auto de Alberto fue visto en el sótano del estacionamiento de ese cuerpo represivo por otros detenidos, y así comienza la cuenta regresiva para Lovera, sometido a brutales maltratos por “los muchachos de Carlos Andrés”, entre quienes se mencionó a Roberto ROMERO, Miguel AGUILAR, Pedro CISNEROS, Alberto OCHOA, José Ramón ANTÚNEZ, Carlos FERRARA, Douglas RODRÍGUEZ, Eduardo ARMENTEROS GONZÁLEZ y Mario Segundo LEAL. El director de esa policía política para ese entonces era J. J. PATIÑO GONZÁLEZ.

Aparentemente la orden no era matarlo sino sacarle información pero, el 23 de octubre a tempranas horas de la noche, Alberto es llevado al Retén “Planchart” en Puente Mohedano, donde actualmente está el Conjunto Residencial Parque Central y allí continúan torturándolo salvajemente. Seguramente Alberto Lovera nunca habló. Se mantuvo incólume hasta que los esbirros deciden trasladarlo al Campo Antiguerrillero de “Cachipo” en el Estado Monagas. Cuando llegan, un comandante del TO-4 rechaza su ingreso debido al estado físico en que se encontraba por lo que vuelven a montarlo en el carro en el que lo trasladaban.

Para su esposa María del Mar Álvarez de Lovera comienza un insufrible calvario, como lo fue para todos los familiares que vivieron esa angustiante situación; ir de aquí para allá sin encontrar una sola respuesta; preguntar, esperar, recibir malos tratos, asegurar que su esposo no está muerto y que tarde o temprano aparecerá como siempre en el momento menos esperado… Pero el 27 de Octubre de ese mismo año, sólo 9 días después de la desaparición de Lovera, emerge en una playa de Lechería, en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, un cuerpo sin vida con síntomas de haber sido bárbaramente torturado; con el rostro desfigurado y las manos destrozadas, para evitar cualquier posible identificación a través de sus facciones, estudios dentales o huellas digitales; amoratado y atado al cuello un pesado pico de construcción para asegurar su hundimiento en el fondo del mar. Palabras de su hijo, Alberto Lovera, publicadas en Tribuna Popular en el número 142, narran que el cuerpo de su padre “Amarrado con cadenas, un pico y varios candados es lanzado al mar para que se hundiera, sin embargo, el cadáver se vino enredado en las redes de un pescador oriental y apareció en la Playa de Lecherías”.

Otro relato sobre ese día lo encontramos en la página de internet del Partido Comunista de Carabobo: http://pcvcarabobo.blogspot.com/2008/10/la-averiguacin-del-caso-lovera-se-hizo.html y cuenta lo siguiente:

“…el reportero José Ramón Bello y el periodista Argenis Marcano se dirigieron al sitio indicado, en un automóvil pequeño. Al llegar a la salina, aledaña al Fortín Magdalena, Bello comprobó que a diez metros de la orilla del mar Caribe flotaba el cadáver desnudo, hinchado, sin pelos y con picaduras de peces en los costados.
Al fotógrafo le llamó la atención que el cuerpo estaba descompuesto pero no hedía, quizás conservado por la sal. Asimismo la cadena plateada de unos dos metros que el difunto tenía amarrada con una trenza de cuero marrón en el cuello. De la cadena pendía un pico (herramienta agrícola) que había sido asegurado con un candado amarillo marca Viro, a través de un orificio en la parte superior del palo.
Bello ayudó al pescador Carlazán Narváez (hoy fallecido) a sacar el cuerpo del agua para dejarlo en la costa. Ellos dedujeron que el muerto era de un lugar lejano, pues en la ciudad no había desaparecidos.
Tras hacer las gráficas, el equipo de El Tiempo fue a la sede de la Policía Técnica Judicial (PTJ), en el cruce de las avenidas 5 de Julio y Miranda en Barcelona. En la delegación, Bello le informó al jefe del despacho, comisario Líbano Hernández, que el cadáver tenía una cadena. El oficial expresó: “Me la hubieras traído. ¿Es de oro?” El reportero le explicó que era de eslabones de hierro. Y el oficial, como buen sabueso, aseveró: “Es un asesinato”.

Aunque muchos sospecharon que ese cuerpo pertenecía al camarada Lovera, no se supo sino 5 meses después, el 3 de marzo de 1966, en la exhumación del cadáver del cementerio de Barcelona que, efectivamente, ese cuerpo era el del Alberto, a pesar de que las yemas de sus dedos habían sido rebanadas, su rostro y dentadura molidas y que tenía vértebras cervicales desprendidas, como se reveló en la autopsia.

“La inmoralidad de adecos y copeyanos era tanta que llegaron a esparcir la especie de que Lovera se había “ablandado” en su línea política y por ello había sido ejecutado por sus propios compañeros de línea “dura” (recordemos el documento “Operación Loto contra Macuare” que fue ‘descubierto’ en uno de los allanamientos practicados por los mismos asesinos de la DIGEPOL en la casa de Gustavo MACHADO en septiembre de 1963), infundio convertido en información oficial por parte del Jefe de la DIGEPOL, J. J. PATIÑO GONZÁLEZ, quien para ello se valió de un exmilitante del PCV, el delator Helímenas CHIRINOS, y de otro policía de su misma calaña, Ramón Ovidio ATAIDE OLVERA.
Esa inmoralidad, sin embargo, no era exclusiva ni propiedad intelectual de los adecos y sus socios copeyanos. Era parte de las enseñanzas impartidas por la C. I. A. (Central Intelligence Agency o Agencia Central de Inteligencia estadounidense), muy bien aprendidas por Carlos Andrés PÉREZ cuando fue amanuense de BETANCOURT en la Cuba de BATISTA, toda vez que en esa oportunidad el organismo terrorista del gobierno de los Estados Unidos le impartió el curso de “protección a individualidades” bajo tutoría del policía batistiano y agente de la C. I. A., Orlando GARCÍA VÁSQUEZ, a quien luego veríamos como Jefe de Investigaciones de la DIGEPOL y socio de la empresa de armas “Margold”, esa misma que “nunca le había vendido ni una navajita” [Carlos Andrés PÉREZ dixit] a sus colegas de las FAN, hoy flamantes dirigentes del Frente Ibáñez-Matos”. 3


Es así que comienzan a publicar en El Nacional, una serie de noticias del caso Lovera con el fin de confundir e inculcar falsas ideas, impulsadas por el dirigente adeco Carlos Canache Mata, negando la responsabilidad del gobierno en las torturas que había sufrido el dirigente socialista, insinuando que Lovera había huido incorporándose a la guerrilla muriendo allí, en manos de sus propios camaradas por desacuerdos internos.

El asesinato de Alberto Lovera fue el resultado del ejercicio de un poder sin moral, de un terrorismo de estado sin precedente que violó todo derecho humano y toda dignidad. El expediente fue adulterado, los testigos fueron coaccionados: unos se retractaron, otros optaron por cambiar las declaraciones rendidas ante la comisión investigadora de dicho caso y otros fueron igualmente asesinados. Hoy en día los autores de este homicidio siguen libres y resguardados bajo el ala de la impunidad.

A continuación transcribimos una declaración que sobre el caso Lovera manifestó un funcionario de la Policía Técnica Judicial (PTJ), actualmente CICPC, bajo seudónimo, que estuvo a cargo de la investigación de dicho asesinato durante ese período:


Manuel León

LOS ADECOS PROTEGIERON A LOS CULPABLES
DEL ASESINATO DE ALBERTO LOVERA.


Envían el expediente de Lovera a la PTJ Caracas
El primer conocimiento que tuve yo sobre el caso Lovera, fue
que mandaron un expediente de Barcelona cuando apareció el
cadáver de Alberto Lovera en Lechería y fue identificado por la
viuda María del Mar Álvarez de Lovera allá en el cementerio de
Barcelona donde lo exhumaron, entonces la PTJ 86 de Barcelona
envía el expediente a la Dirección del cuerpo aquí en Caracas,
que lo dirigía en esa época Rodolfo Plaza Márquez.

Encargan al fiscal Villegas Araujo en el caso

Ahí enviaron los recaudos que había: la exhumación, el
protocolo de la autopsia, el reconocimiento de la viuda y Plaza
Márquez encarga aquí, seguramente consultando al Fiscal
Décimo de la época, al Dr. Luís Rubén Villegas Araujo, para
que continúe la averiguación aquí en Caracas, que ha podido
hacerse en Barcelona, pero lo hicieron aquí en Caracas por ser
un homicidio.

Villegas Araujo se quedó conmigo como investigador y
escribiente

Villegas Araujo escoge a algunos fiscales de homicidio de la
PTJ y entre ellos me escogen a mí, a un inspector y tres sub-
inspectores, yo era subinspector en esa época. El inspector era un
tal Guevara Rosario (muerto ya), el subinspector Cecilio Blanco y
yo. Eso fue, más o menos, en octubre de 1966.
Villegas fue descartando a estas dos personas y se quedó
conmigo, yo le servía de investigador y de escribiente, porque yo
sabía escribir a máquina.

La declaración de los periodistas que publicaron la
noticia de la desaparición

Las primeras personas que declararon en ese caso fueron tres
periodistas, que por supuesto se abstuvieron de revelar la fuente;
uno fue Carlos Castillo Cedeño, del diario El Mundo, y dos de la
radio: Fernando Díaz Martel y Ricardo Matheus.
Le tomamos esas declaraciones porque en “El Mundo” Carlitos
Castillo publicó una pequeña noticia días antes de ser localizado
el cadáver del profesor Alberto Lovera, en la plaza “Las Tres
Gracias”, asesinado por la Digepol 87 cuando él iba conduciendo un
vehículo “Mercedes Benz”.
Bueno, se interrogó a Carlos Castillo, él se negó a decir su
fuente; igualmente Matheus ya que la radio lo que hizo fue repetir
lo que decía el diario “El Mundo”.
La dirección de homicidios de esa época nos ubicó a Villegas, a
mí y a los otros inspectores en una oficina aparte donde teníamos
el expediente en una caja fuerte, la clave la tenía el fiscal.

Guevara Rosario fue descartado de la investigación

El fiscal Villegas, como te dije antes, desechó a los otros dos
funcionarios (inspector y subinspector) porque descubrió que uno
de ellos, Jesús María Guevara Rosario (Q.E.P.D), transmitía a la
Digepol las cosas que nosotros estábamos investigando; él murió
hace poco.
Nos dimos cuenta de eso y el fiscal lo descartó. Nos quedamos
Villegas, Cecilio Blanco y yo, que prácticamente era el que estaba
al tanto de todo porque era inspector y escribiente.

Aníbal González resultó ser un cuerda floja.

Empezamos a investigar y se nos apareció por allí un tal Aníbal
González, un camarada de Lovera, y empezó a darnos datos. Nos
dijo que a Lovera lo habían seguido desde el edificio “San José”,
en Las Acacias, con varios días enconchado allí.
A Aníbal González le pasan un carro varias veces por encima.

Pero al final Aníbal González resultó un traidor igual que el
primero que te mencioné.

Todo lo que nosotros hacíamos él se lo decía a la DIGEPOL,
entonces las FALN 88 lo atropelló en el peaje de La Victoria, le
pasaron como varias veces un carro por encima.
Después supimos que la DIGEPOL le había regalado unos
reales para una casa en Propatria. Se fue descubriendo ese tipo
de cosas.

El grupo de la DIGEPOL responsable del asesinato de Lovera

Aníbal González suministra algunas informaciones que en
cierto modo eran verdades a medias, de todas maneras la
investigación indica que los que participaron en el traslado de
Lovera para Oriente fueron los digepoles Peña y el “maracucho”
Antunes, a quien después las FALN lo mató en el bar “El Pacífico”
en la entrada de San Bernardino. Los hermanos Cisneros también
participaron, al igual que un tipo al que le decían “El Chamo”
Farreras; otro llamado Leal Acuña, que era inspector de ese
grupito de la DIGEPOL participó también; fue el que trabajó el
caso Lovera dentro de la Digepol, los que lo torturaron y los que
lo llevaron a Oriente, a Cachipo, y allá un comandante del TO-4
no lo recibió porque estaba muy desmantelado, entonces tuvieron
que traérselo en el carro.

Escondieron el cuerpo de Lovera en una cava de pescado
antes de lanzarlo al mar
Lo metieron en la maleta del carro, ya muerto, lo llevaron a
Barcelona y allá contactaron al jefe del SIFA 89 de la época en ese
lugar; ese señor tenía una cava de transporte de pescado y en
ella mantuvieron el cadáver hasta que lo tiraron en el mar.

Un muchacho ve el cadáver de Lovera en el carro de la
DIGEPOL

Lo cierto es que cuando venían de Cachipo, los digepoles
estaban rascados. En “El Tejero” entraron a tomar en un bar y ahí
estaba un muchacho y él le pidió una “cola” para que lo llevaran
hasta “La Ceiba”, ubicada en la carretera hacia El Tigre; él vivía
en un sitio de la vía de “El Tigre”.
Entonces los tipos que estaban medios locos, ya con un muerto
encima y los palos de aguardiente, agarraron al muchacho y lo
montaron en la maleta con el muerto, y bueno lo dejaron en la
Ceiba y siguieron para Barcelona.
El muchacho, no me acuerdo la conexión, fue localizado por
nosotros. Él vivía (o vive) en un sitio llamado “La Bruja”, cerca de
una alcabala que hoy va de El Tigre hacia Ciudad Bolívar, y él nos
relata que el vio él cadáver en la maleta del carro.

Interrogado un DIGEPOL que suministra datos al Dr.
José Vicente Rangel

Escuchamos la declaración de un DIGEPOL creo que de
apellido Magallanes y parece que era el funcionario que le pasaba
los datos a José Vicente Rangel, quien estaba haciendo aparte su
investigación política en el Congreso Nacional.
A este Magallanes lo interrogamos Villegas, Cecilio Blanco y
yo en a la propia DIGEPOL. Él estaba arrestado, allá, porque fue
sorprendido dándole información al Dr. José Vicente Rangel, aquí
por el puente “La Salle”.
Nosotros fuimos una noche con las botas bien puestas, como
se dice; el fiscal era un hombre con mucho valor y nos entrevistamos,
allá, con el jefe de guardia, un tal Inspector Camacho. Una noche como
a las diez, Villegas le pidió una oficina y me acuerdo que le dijo – Que
no haya grabadores. Y le tomamos la declaración a ese señor, creo que
era Magallanes. Él no dijo mayor cosa y si sabía no quiso decir, pero
fue arrestado porque le estaba suministrando información al Dr. José
Vicente Rangel que dirigía la investigación por el Congreso.

La DIGEPOL traslado a los testigos que habían estado
con Lovera en el retén Mohedano

A todas estas nosotros estábamos interesados en saber ¿quién
había detenido a Lovera? en primer lugar, o sea, probar que era
la DIGEPOL.
A Lovera lo ruletearon por toda Caracas, estuvo en el retén
llamado “Mohedano”, en el edificio “Planchart” donde hoy está el
Parque Central y un retén de la policía. Ahí estuvo Lovera en los
primeros momentos, allí lo torturaron.
Lo sacaron de la DIGEPOL y lo llevaron para allá después que
lo torturaron en la sede de la DIGEPOL en Las Brisas (donde
después estuvo la DISIP).
Entonces supimos que lo habían torturado allí, y fuimos a
revisar las novedades y no conseguimos el nombre de él, por
supuesto, pero si estábamos ahí, pero cuando la DIGEPOL supo
que nosotros sabíamos que Lovera había estado allí, distribuyeron
a los presos por todo el país para quitarnos a nosotros como
testigos.

El Dr. José Vicente Rangel habla con un preso que estuvo
con Lovera en el retén Mohedano

Entre los detenidos que estaban con el profesor Alberto Lovera
estaba un teniente, Fernández o Rodríguez, que fue enviado para
El Dorado 90; quien lo detectó fue José Vicente Rangel y lo llevó al
Congreso.
El teniente había estado en el retén “Mohedano”, y él averiguó
eso en el Congreso.

Interrogado por la PTJ testigo que habló con el Dr. José
Vicente Rangel

Entonces nosotros fuimos a El Dorado, después que José Vicente
lo llevó al Congreso. Fuimos el Dr. Villegas, Cecilio Blanco y yo a
interrogar al tipo, allá nos atendió Francisco González Navarro,
director de la cárcel (hermano del senador José González Navarro,
quien fue Presidente de la Confederación de Trabajadores de
Venezuela (CTV) y del partido Acción Democrática.
Sacó al detenido y lo interrogamos y el detenido dijo que era
Lovera, el que había estado ahí en el reten “Mohedano” porque él
había visto la foto en la prensa.
Él lo reconoció, dijo que estaba torturado, que Lovera trató
de mandar mensajes al Partido Comunista de Venezuela y a su
familia, y de ahí fue que lo sacaron a él para Cachipo, en el
oriente del país.

La amante de un DIGEPOL habló
También hay un testimonio de una muchacha, María Martínez,
un testimonio bastante fi el, ella era la amante de un DIGEPOL
llamado Aníbal Lamoglia.
Era amante de un jefe, entraba y salía, y vio a Lovera en
la celda y vio cuando lo torturaban; por lo menos oyó gritos,
quejidos, golpes y ella declaró.
Yo le tomé las declaraciones y dijo lo que nosotros queríamos
saber de la DIGEPOL.

La juez Ribero Encinazo podía dictar acto de detención
a los indiciados

Como nosotros ya teníamos el expediente listo para mandarlo
a un tribunal, yo hice la investigación para mandarlo a un tribunal.
Yo hice la investigación de los jueces más confiables; el fiscal
me dijo – Mira, vamos a investigar ¿qué jueces serían idóneos
que no se vayan a rajar? Y llegamos a la conclusión que era la
Juez Tercera, Carmen Beatriz Ribero de Encinozo, una mujer con
mucho criterio, mucho valor y que podía dictar acto de detención
a los DIGEPOLES que aparecían indiciados.
María Martínez era un testigo muy importante, con muchos
detalles, entonces hablamos con el Director de la PTJ, el Dr. Plaza
Márquez, y nos dio dinero y nos dio para sacar a esta muchacha
a Colombia, por lo menos, y evitar que fuera a echar pa´atrás su
declaración y la declaración quedara firme en el tribunal.
La convencimos, la llevé yo mismo a Cúcuta y le dije: - Aquí
tienes este dinero, pásate aquí por lo menos un mes. Y le dije
que en ese momento nosotros íbamos a pasar el expediente al
tribunal y luego que pasara el lapso de ratificación la declaración
quedaría firme.
La muchacha no aguantó la vaina en Colombia y se vino
enseguida. El tipo, el novio, se suicidó en el hotel Las Acacias en
Sabana Grande y la muchacha regresa.

El juez Cumare Navas nos quita el expediente
Pero antes de enviar nosotros el expediente al tribunal se
apareció por allá el Juez Décimo, Francisco Cumare Navas, y
nos quita el expediente. En esa época se acostumbraba que la
PTJ de turno podía escoger al juez y éste iba a la PTJ a abocarse
en el caso.

La muchacha testigo aparece muerta
El caso nos los quitó a nosotros Cumare Navas, que había sido
Fiscal Segundo en Maturín cuando la masacre del liceo “Miguel
José Sanz”, ése fue el Fiscal que absolvió a los policías asesinos
de los estudiantes y el premio fue traerlo a Caracas como juez
penal. De fiscal pasó a la Corte Suprema de Justicia.
Cumare nos quita el caso y una de las primeras diligencias que
hace la Digepol es detener a la muchacha y la lleva al tribunal, ella
desmiente todo lo que nos había dicho a nosotros y, dice, incluso
que yo la había coaccionado, y se me abre una averiguación por
abuso de autoridad.
Cuál no sería mi sorpresa cuando la muchacha aparece muerta
a los tres días.
El juez engavetó el expediente y no pasó nada. “El Chamo”
Farrera y Mario Leal Acuña se fueron a Miami, lo que quedaba
aquí de las FALS los ajusticia; a Altunez lo fusilaron en el bar “El
Pacífico”, en el edificio “El Pacífico”, ubicado en La Cuña entre
la avenida Andrés Bello y “Vollmer” de San Bernardino y la calle
que va hacia Sarría, creo que le metieron dieciséis tiros. A los
Cisneros también creo que los ajusticiaron.
A Aníbal González, unos dicen que le pasaron un carro varias
veces por encima en el peaje de La Victoria; otros alegan que fue
la Digepol y otros que fueron las FALN.

El fiscal fue destituido por el presidente Raúl Leoni.
El Dr. Plaza Márquez fue destituido inmediatamente por el
presidente Raúl Leoni a pesar de que Leoni había garantizado que
saliera quien saliera culpable del caso Lovera iba a haber justicia,
y resulta que era mentira, y Plaza que era un hombre correcto,
muy honesto, renunció engañado prácticamente por Leoni.

La piedra de tranca fue el partido Acción Democrática.
A través del Dr. Plaza Márquez, en una conversación que
sostuvo con el Dr. Leoni, garantizó que nos podíamos restear
con el caso porque él se lo garantizó a Plaza, por eso tuvo que
renunciar. La piedra de tranca fue el partido Acción Democrática.
Leoni recibía órdenes de Rómulo Betancourt.
Yo recuerdo que quien mandaba en Maturín era “El Caudillo”
Alfaro Ucero. Había un monopolio del queso en Maturín y lo traían
de la hacienda del presidente Raúl Leoni. Ése era un solo poder.
Yo recuerdo que una vez un comisario de la Disip me llamó
para decirme que me saliera del caso porque me iba a quemar.

Finalmente me fui pa`el carajo.
Villegas también fue perseguido, teníamos que estar escondidos
él y yo; yo seguía siendo funcionario y nos marginaron de la
Fiscalía y por mucho tiempo no me dieron más casos. Finalmente
me fui pa´el carajo en el año 1969.
Algunos digepoles me andaban buscando para matarme
seguramente, pero yo estaba viviendo en Maracay en casa de
un adeco. Hubo una persona que ordena a esa gente que no me
tocaran. Antonio Lamoglia me dijo: - Vamos a Caracas, yo hablo
con Carlos Andrés Pérez, porque él era Guasinero 91. Entonces
fuimos a “El Paraíso”, entró Antonio y él le explicó a Carlos Andrés
Pérez que tú te metiste en eso porque te lo ordenaron, que tú
eres amigo mío. Carlos Andrés agarró el teléfono y llamó a Nelson
Lenma, director para esa época de la Digepol, y le dijo: – Mira,
Nelson, dile a fulano a fulano y a fulano que dejen tranquilo a
fulano de tal, (a mí pues,) -¡Es una orden! Más nunca se metieron
conmigo, bajó la presión.

A estas alturas yo no tengo problemas de que se publique lo
que estoy diciendo, pero con seudónimo

__________________________________________________

86 PTJ: Policía Técnica Judicial, hoy CICPC
87 DIGEPOL: Dirección General de Policía, hoy DISIP.
88 FALN: Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, órgano armado del FLN (Frente de Liberación Nacional) donde participaba el Partido Comunista de Venezuela (PCV), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Vanguardia Popular, etc.
89 SIFA: Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, hoy DIM
90 El Dorado: penitenciaría ubicada en la región de Guayana
91 Guasinero: Persona detenida en la cárcel de Guasina en la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, principalmente militantes del partido Acción Democrática y del Partido Comunista de Venezuela.

Fuente entrevista: LINÁREZ, Pedro Pablo (2006) Lucha Armada en Venezuela Apuntes sobre guerra de guerrillas venezolanas en el contexto de la Guerra Fría (1959-1979) y el rescate de los desaparecidos. Universidad Bolivariana de Venezuela. Cátedra de la Memoria de los años 60. Coordinación de Ediciones y Publicaciones / IMPRENTA UBV. Caracas, Venezuela

Notas referenciales:

1 Angel Cristóbal Colmenares E. Hace treinta y nueve años fue asesinado Alberto Lovera- www.aporrea.org Octubre 26 de 2003 [On line] en: http://www.aporrea.org/imprime/a5360.html

2 Ibídem

3 Ibídem

Otras fuentes utilizadas:
www.pcv-venezuela.org/tribuna-popular.../tribuna_popular_154.pdf
www.tribuna-popular.org/tribuna.../tribuna_popular_142_web.pdf
http://pablocarruido.psuv.org.ve/wp-content/uploads/.../lucha-armada.pdf

Comentarios

henry cabrera

caracas

Coño buenisimo, muy bueno !felicitaciones! no podemos construir el futuro sin tener conciencia de nuestro pasado,muchas cosas que no sabia ahora la se,gracias muchas gracias querido comandante por darnos esta luz que tanta falta nos hacia,lo unico que lamento que usted no llego antes, para dedicarle mi juventud a esta tan anelada lucha y ahora no hay marcha atras......Henry Cabrera

28 de julio de 2009

Joe Torres

Monagas, Venezuela

Nuestra memoría histórica se encuentra regada por la sangre de patriotas y jovenes luchadores que no descanzaron en la idea de tener una patría más justa y más humana. Hoy, sobre nuestros hombros descanzan todas esas luchas y toda la responsabilidad de llevar a puerto seguro los sueños de aquellos valerosos e inquebrantables hombres! La lucha ha sido la misma en cada época. Libremos a nuestra sociedad de todo yugo opresor, para de esa manera reivindicar la lucha y sangre de aquellos que han caido. !Alberto Lovera Hermano, tu muerte será vengada! Alí Primera

26 de julio de 2009

Aníbal González

Venezuela

Muy interesante artículo. Esta es la clase de información que debe llegar a las nuevas generaciones de este país y toda latinoamérica para que se sepa porqué estamos luchando. Gracias. [email protected] Aníbal González

25 de julio de 2009

nelson mosquera

cumaná, venezuela

Así como esta patetica historia que parece salida de una novela policiaca pero que dolorosamente es verdad hay tanto culpables como testigos nos preguntamos ¿porque no hay presos? O es que esta y las otra victmas de estos verdugos son simplemente reseñas historicas cuando se hará realidad el manido eslogan de la epoca CAMARADA TU MUERTE SERÁ VENGADA

23 de julio de 2009

yoli chacon

caracas

Un artículo combativo, que sin embargo no se desvía del objeto de estudio de la investigación: A.Lovera, Comunista fundador y personaje central, quien fuera desaparecido por uno de los trístemente célebres gobiernos democráticos de Venezuela. Bien redactado y muy buena la reconstrucción del suceso a través de la declaración que se incluye en los fragmentos finales. Una radiografía de lo que fue la verdadera represión y la desaparición en el país.

19 de julio de 2009