Fascículo #117
Criticón

Ensayos y artículos de crítica y opinión

LIBRO: "La noche es una estación" de Sael Ibáñez

Jaime Bergamin Leighton / ENcontrARTE

Versión en PDF


Lo primero que llama la atención es el extenso prólogo del escritor mirandino Emilcen Rivero sobre una obra que empuja al lector acucioso a recurrir a todos los medios a mano en el afán de  obtener mayor información sobre su autor, un autor escurridizo cuyos datos biográficos se reducen casi exclusivamente a su trayectoria literaria, premios incluidos y aun esos, cedidos a regañadientes.

Hasta su nombre provoca pronunciarlo en voz baja, casi clandestina: sael ibañez. Y quienes tenemos la suerte de conocerlo en persona (algo), nos sorprendemos con este descubrimiento "contradicho" por el recuerdo de un ser afable, accesible, siempre sonriente y, olvidábamos, educadamente hábil para eludir cualquier respuesta que atinja a su vida privada.

Y en todos los casos, de una modestia imperceptible, pero sobre todo, auténtica.

Quizás por todo lo anterior, el prologuista se detiene en sus relatos, eludiendo cualquier alusión personal, en un permanente equilibrio sostenido a duras penas en el intento de mantener ese nivel elevadísimo de conceptos imbricados a las palabras y donde las frases, la puntuación y los giros revoloteando en y con las ideas, exigen el mayor de los cuidados al momento de ser leídas: En su lucha por construir un mundo con sus ficciones, busca la totalidad dándole brillo a la palabra para hacerla protagonista al conseguir la frase precisa y preciosa.

Este libro (leerlo se convierte en un ritual secreto), de relatos densos que obligan a relecturas sistemáticas, para agregar en cada pase ese algo más que hace sentirse al lector copartícipe, no solo de historias del devenir cotidiano, sino cómplice de una manera de decir que lo convierte en un sabio por elevación y experto en relaciones humanas llevadas al límite y sin otro aditivo que la formidable capacidad narrativa del autor.

Pero hay dos "saeles". El urbano, con sus relatos arriba descritos y situaciones propias de una sociedad donde el tiempo es el bien más preciado y la complejidad del día a día se traduce en no menos complejas relaciones de sus habitantes. Y el rural, que en un relato postrero evoca su Camaguán natío deslizando su prosa hacia un lenguaje preciso sin ripios y sin abundancias falaces.

¡Ah! Y, a pesar de todo, que a nadie se le ocurra pensar que son historias autobiográficas...


"La noche es una estación"  Sael Ibañez
Monte Ávila Editores Latinoamericana, Biblioteca Básica de Autores Venezolanos
De venta en "Librerías del Sur" en todo el país