Fascículo #138
Personaje

Lino Gallardo

Luciana McNamara/ ENcontrARTE

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Desde el siglo XVI hasta mediados del XVIII, como en la mayoría de los pueblos latinoamericanos, en Venezuela la primeras notas musicales se escucharon en las iglesias y otras celebraciones de carácter religioso. La catedral de Caracas fungía entonces como punto de reunión donde los venezolanos podían ver y escuchar increíbles orquestas de violines, clarinetes, tambores, y así sentirse aún más cerca de Dios. Poco después, comienza a ejecutarse música compuesta por pequeños cuartetos y retretas que fueron ampliándose en el transcurrir del tiempo y no fue sino hasta finales del siglo XVIII y principios del XIX que llego a consolidarse y a establecerse como un arte más accesible.

Estos primeros vestigios de “academización” de la música se inician con la escuela de música del Padre Sojo, conocida como la Escuela de Chacao. Fue por el año 1763 cuando el Obispo de Caracas Mariano Martí expresa su deseo de instalar en la capital el Oratorio de los Neristas conocido como Oratorio Arquidiocesano de Caracas San Felipe Neri (actualmente dirigido por el Rector Pbro. José Luís Ayala en la Capilla Santísima Trinidad). Los Oratorios de San Felipe Neri son una congregación secular conformada entre sacerdotes diocesanos y laicos al servicio de la ciudad donde se encuentren; distinguidos en Italia por la inclinación musical de sus congregantes y cierta liberalidad en sus basamentos. El Padre Pedro Ramón Palacios Sojo Gil de Arriata (1739-99), conocido como el Padre Sojo (Tío de Simón Bolívar), es encomendado en la tarea, y muy entusiasmado con la idea propone las premisas de su Congregación para el nuevo Oratorio: Servir a Dios utilizando el arte y la cultura, especialmente la música y fundar una Academia de Música.

Es así que el Padre Sojo se marcha a Europa y comienza las gestiones para la fundación de la Orden. El padre ya había pensado en fundar una escuela de música en Caracas y el Oratorio era una magnífica oportunidad para alcanzar su objetivo. Por tanto trajo consigo gran cantidad de libros y partituras que puso al servicio de su obra e ideas claras para congregar a los músicos capitalinos. Un 18 de Diciembre de 1771 queda fundada la Orden y comienzan las actividades. Año tras año se reúnen los músicos para compartir y tertuliar. Las reuniones y veladas musicales se realizaban regularmente en las haciendas La Floresta del padre Sojo, San Felipe del padre José Antonio García Mohedano y la de Bartolomé Blandín; una en Chacao y la demás en las proximidades. Otro espacio donde se reunían regularmente era en la mencionada Congregación del Oratorio San Felipe Neri, en la actual esquina de Cipreses. Profesionales y destacados músicos de la ciudad compartían conocimientos al lado de la música de grandes maestros contemporáneos como Haydn, Pergolesi, Scarlatti Mozart, Beethoven. Cada vez más frecuentes se hacían los encuentros que enriquecían profundamente a los asiduos melómanos y transformaban las reuniones en clases magistrales. Por esa razón hacia 1784, el padre Sojo termina nombrando director musical de dichas reuniones al joven Juan Manuel Olivares, con la seria idea de formalizar una escuela de música.

Olivares trabaja tenazmente al lado del padre Sojo y a otros prestigiosos músicos, todos músicos de iglesia, como José Francisco Velásquez y José Antonio Caro hasta ver brotar la primera generación de compositores que en definitiva constituyeron la llamada Escuela de Chacao. El repertorio de dicha escuela se caracterizó por tener un perfecto equilibrio entre la forma y el contenido musical, además de considerar que la música colonial venezolana era netamente religiosa. Estas obras musicales pertenecieron al genero litúrgico, como misas, graduales, secuencias, responsorios de Semana Santa, motetes a varias voces con acompañamiento de orquesta y Oratorios. Esta última vocal/instrumental, donde el solista interpretaba tragedias griegas sin la puesta en escena teatral, y donde alternaba con un coro y trozos instrumentales puros tales como: preludios, introducciones e interludios. Cabe destacar que estas prácticas tenían el único propósito de prestarle a la iglesia su fiel colaboración. Como dice Jesús Ignacio Pérez-Perazzo “Esta no será una Academia como tal, es una Etiqueta Estilística que define al grupo de compositores que por iniciativa del Padre Sojo, se congregaron y trabajaron alrededor de Olivares en la Caracas de entonces y hasta 1799” . Y asimismo comenta el investigador Barreto (2007): "la llamada Escuela de Chacao hay que entenderla como la conjunción de personalidades en un espacio propiciador para el aprendizaje, la ejecución y la creación siguiendo premisas estilísticas comunes (…) Más de treinta compositores y más de ciento cincuenta ejecutantes forman parte del balance final de sus actividades. Por esto ocupa el Padre Palacios y Sojo en la historia musical venezolana el alto sitio de un verdadero patriarca del arte” .

La primera generación de dicha Escuela la conformaron grandes músicos con condición de pardos libres, descendientes del dolor de la esclavitud y del escarnio público. Estos hombres eran Juan Manuel Olivares, (Caracas, 1760 - 1797), Francisco Velásquez, El Viejo (Caracas, 1755 - 1805), José Antonio Caro de Boesi (Caracas, 1758 – 1783) y Pedro Nolasco Colón. (Valencia, 1770 - Caracas, 1813). Particularmente Juan Manuel Olivares, hijo de los ‘mulatos libres’ el maestro Juan Félix Olivares y su esposa Paula Isabel Farfán había desarrollado un espíritu bondadoso y altruista. Es así que 1786 se hace cargo del pequeño José Lino Gallardo que, tras la muerte de sus padres había quedado a la deriva. Olivares le ofrece no sólo un hogar, sino una dedicada educación musical al menos hasta 1792 convirtiéndose aquel en su pupilo.

No se conoce la fecha exacta de su nacimiento. Se dice que nació en Ocumare del Tuy probablemente en 1773 o 1774 y murió en Caracas el 22 de diciembre de 1837. Lino Gallardo se destacó como compositor de canciones patrióticas, director de orquesta y ejecutante del violín, violonchelo y contrabajo. Fue uno de los músicos más comprometidos con la gesta independentista, hijo de los igualmente pardos libres Rudesindo Gallardo y Bárbara Timotea Aguado. Contrae matrimonio el 26 de diciembre de 1794 con María del Carmen Araujo pero lamentablemente ésta fallece y cinco años más tarde vuelve a casarse con María Catalina Pereira, el 30 de abril de 1799. Con su segunda esposa tuvo tres hijas: María Josefa Leona, Eladia de la Merced y Francisca de Paula. Una de ellas, María Josefa, fue una reconocida profesora de piano caraqueña.

En 1799 la salud del Padre Sojo se ve seriamente afectada, por lo que el 17 de junio de ese año deja asentado y firmado su testamento según el cual legaba a Juan José Landaeta «el violín y la viola que tiene en su poder», y a Lino Gallardo el violoncello, por ser estos sus más “destacados alumnos”. Estos dos músicos formaban ya parte de la segunda generación de la Escuela de Chacao junto a Cayetano Carreño (hermano de Simón Rodríguez), José Ángel Lamas y José Francisco Velásquez, El Joven. En su formación artística, predominó el repertorio musical religioso europeo del siglo XVIII, y cultivaron 2 tipos de géneros: el religioso con textos en latín, destinado al oficio litúrgico, y el profano, de temática y espíritu religioso con textos en español, utilizado en la celebración de fiestas religiosas como villancicos, aguinaldos, tonos y pésames.

Con ansias de libertad y un profundo deseo de desprendimiento de la acostumbrada música sacra, los venezolanos comienzan a crear composiciones breves y entusiastas que evocan la llegada de nuevos ideales acordes con los días que se estaban viviendo. Estas nuevas tendencias, sólo podían expresarse a través de una música revolucionaria y de expresión rebelde como fue la Canción Patriótica, cantos dispuestos a exaltar los sentimientos populares oprimidos alrededor de los 1800. De esta manera y bajo este contexto surge, un poco confusamente, el canto patriótico Gloria al Bravo Pueblo, que aún hoy día se discute su paternidad entre los compañeros de escuela: Lino Gallardo y Juan José Landaeta; así como otros tantos cantos similares. Como la Canción Americana, compuesta por Gallardo y escrita años antes por los conjurados de 1797, impresa en los talleres de J. Baillío y Co., en 1811. Asimismo, su nombre apareció en la autoría de la canción revolucionaria, Caraqueños, otra época empieza cuya letra había sido escrita por el humanista Andrés Bello.

Tanto Gallardo como Landaeta estuvieron muy ligados a las actividades políticas de la gesta independentista. Gallardo y el músico Carlos Alva fueron identificados como participantes bastante involucrados en los sucesos del 19 de abril de 1810, en una carta anónima y delatora enviada a las autoridades españolas. Lino Gallardo fue uno de los pocos pardos que desde el principio apoyaron el movimiento revolucionario como miembro de la Sociedad Patriótica. Luego del 19 de abril se le veía recorrer las calles de la capital entonando las canciones patrióticas que componía. Lino Gallardo es también autor de la Canción Americana (1811), de la canción patriótica Tu Nombre, Bolívar, la Fama Elevó (1827) y, naturalmente, del Gloria al Bravo Pueblo. Este notable músico que ejecutaba con maestría el violonchelo, fue llamado por Andrés Level de Goda, el “Haydn Caraqueño”. Lino Gallardo murió en Caracas el 22 de diciembre de 1837. Su hija menor, Francisca de Paula, con un fervor religioso que rayaba en el fanatismo, se convirtió en enemiga de Guzmán Blanco por las medidas que tomó con respecto a los conventos e iglesias y en protesta contra este presidente quemó todas las partituras de las obras compuestas por Gallardo, cuando éste decretara la canción de su padre como Himno Nacional de Venezuela”

El viejo camino colonial que conduce desde Caracas al puerto de La Guaira, según un óleo del pintor alemán Ferdinand Bellermann de 1842. Fue escenario de la llegada de Miranda a su ciudad natal en diciembre de 1810 y dos años más tarde de la marcha forzada de los partidarios de la independencia hechos presos por Monteverde en violación de la capitulación firmada en julio de 1812.
Paralelamente desde 1810, fue ejecutante en una orquesta formada en Caracas que a menudo ofrecía conciertos en el teatro hasta el año de 1812. Después de la caída de la Primera República, en julio de 1812, Gallardo fue arrestado por conspirar contra el régimen realista y por componer y entonar en las calles canciones patrióticas. Fue enviado a las bóvedas de La Guaira el 15 de diciembre de 1812, donde permaneció hasta la entrada triunfante de Bolívar a Caracas en 1813. Similares circunstancias le sucedieron a Landaeta, como buen patriota, fue perseguido y capturado por los realistas apenas cayó la primera República. Sale en libertad al regreso de Bolívar a Caracas y lo acompaña en la deplorable migración a Oriente en 1814. No obstante, la sombra de la muerte no lo abandona y como escribe Ángel Méndez, citando al investigador y músico José Antonio Calcaño en un artículo fechado para el 28 de julio de 1997:

“Esa noche del 15 de octubre de 1814 fue decretada la fiesta en Cumaná. Los realistas, presas de un perverso humor negro, celebrarían la derrota de los patriotas en oriente a manos del general Bóves con la Banda Marcial patriota capturada. Veintisiete músicos la conformaban, entre ellos el maestro Juan José Landaeta. Quizás la interpretación de determinada canción, aunada a los efectos del vino y otras bebidas espirituosas de la época, soliviantaron la inquina de los realistas, quienes decidieron entonces fusilar a los músicos y al autor de la inoportuna canción, a quien le pegarían en la frente la partitura como escarmiento para luego enterrarlo con su creación en una fosa común (…); según versión de dos de los 27 músicos condenados a muerte, quienes lograron salvarse de las balas españolas de manera singular. Cuenta el maestro José Antonio Calcaño en su obra Caracas y su música, que el primero, de nombre Isaza, se salvó al fascinar con su flauta a algún realista trasnochado que abogó por él ante el mismo Bóves, quien le habría perdonado la vida. El segundo, de apellido Burgos, se escabulló por una ventana y, perseguido por sus enemigos, sólo se le ocurrió apuntarles con su impresionante fagot. Los hombres de Bóves se asustaron al creer que se trataba de una poderosa y extraña arma, invención de la traidora mentalidad patriota” .

En 1818, bajo régimen realista, Lino Gallardo fundó la sociedad Filarmónica de Caracas, cuyas actividades se repartían entre escuela de música y sociedad de conciertos simultánea o alternadamente. Gallardo fue el director de la orquesta de conciertos y el director, y también profesor de la escuela de música. Tal sociedad filarmónica llegó a dar por lo menos diez conciertos entre los años 1819 y 1820. Luego en 1821 dictó clases privadas de música donde, también, Juan Lovera dictaba cátedra de pintura. Y continuó siendo director de orquesta ofreciendo conciertos y bailes de acuerdo con el carácter de las celebraciones. El 9 de agosto de 1824 fue nombrado maestro mayor de música de la Catedral de Caracas. Era toda una eminencia don Lino, camarada y buen amigo de simón Bolívar como consta en algunos documentos, en los cuales puede verificarse también el aprecio y admiración que sentía el Libertador por este sensible músico, a quien trataba como un compadre dado que su hija, María Josefa, era ahijada de don Juan Vicente Bolívar.

Fue en 1827 cuando Simón Bolívar reconstituye el orden nacional después de la intentona de “La Cosiata”, y Gallardo compone la canción patriótica en su honor, Tu Nombre, Bolívar, la Fama Elevó. Bolívar le compensó a Gallardo el haber actuado con Valentía al lado de los patriotas, nombrándolo fiel de peso en la aduana de La Guaira ese año. Es así que con ese puesto, Lino embala sus pertenencias y establece allá su residencia. Sin embargo cuenta la historia que el nombramiento afectuoso le valió la enemistad de su antecesor en el cargo, José María Muñoz, quien intentó recuperarlo en 1830 tras la muerte de Bolívar. Un rato amargo para Gallardo quien de buena fe contó con el apoyo de José Antonio Páez para salir ileso de aquellos ataques.

En las costas de La Guaira Lino Gallardo vivió los últimos días de su vida desempeñándose desde 1829 como funcionario de la Aduana y asistiendo en la música de la cofradía del Rosario. Le alcanzó la muerte en Caracas el 22 de diciembre de 1837.

De él apenas se conserva la canción patriótica Tu nombre, Bolívar, la fama elevó, aparecida en 1883 en el libro Ensayos sobre el arte en Venezuela de Ramón de la Plaza; así como ciertos documentos que le confieren la autoría de la música del Himno Nacional, fechados mucho antes de que Guzmán Blanco decretara como oficial la canción patriótica Gloria al bravo Pueblo, transformándose en Himno Nacional en 25 de mayo de 1881.


Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Lino_Gallardo
http://educacionmusicalvenezuela.blogspot.com/legado-de-la-escuela-de-chacao.html
http://www.mipunto.com/venezuelavirtual/000/000/004/015.html
http://www.monografias.com/trabajos19/lino-gallardo/lino-gallardo.shtml
http://www.worldlingo.com/ma/enwiki/es/Lino_Gallardo
http://historiadelosvallesdeltuy.jimdo.com/biograf%C3%ADas/lino-gallardo/
http://www.eduparra75.com/2007/01/el-verdadero-himno-nacional-de.html
http://www.goear.com/listen/e261637/version-original-1810-himno-nacional-de-venezuela-andres-bello-y-lino-gallardo-
http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/readmenu_estancia.tpl.html&newsid_obj_id=6052&newsid_temas=273
http://www.histomusica.com/hitos/215_venezuela_s_xviii.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Manuel_Olivares_(m%C3%BAsico)
http://www.venezuelatuya.com/biografias/juanmanuelolivares.htm
http://franciscodemiranda.info/es/biografia/final.htm

Notas:

1 http://www.histomusica.com/hitos/215_venezuela_s_xviii.html
2 http://educacionmusicalvenezuela.blogspot.com/legado-de-la-escuela-de-chacao.html
3 http://www.servicio.cid.uc.edu.ve/derecho/revista/idc28/28-9.pdf
4 http://www.el-universal.com/1997/07/28/ccs_art_28401AA.shtml

 

 

Comentarios

Pedro Leonardo

Caracas

He conocido músicos vendepatria que dicen que nada de eso existió, que esa escuela de música de la colonia es puro invento, que el Popule Meus no vale nada. Por cierto, propongo que algún músico haga una versión rapera del Popule Meus

16 de noviembre de 2010

Mario

Maracaibo

Seria interesante que ampliaran estos artículos sobre tantos Venezolanos u otros de la patria grande que llegaron a nuestra tierra a enriquecerla y morir en ella. Esto permitirá utilizarlo para nuestros hijos-nietos y amigos de la patria grande que están interesados en conocer mas de nuestra gente.Sobre todo de nuestras mujeres que lucharon por nuestra independencia primera y de las luchadoras de los años 60, Libia G: entre ellas.

14 de noviembre de 2010