Fascículo #144
Personaje

Biografía del personaje del quincenario

Juan Lovera: El Pintor de los Próceres

Luciana McNamara/ ENcontrARTE

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Sobre una superficie de 0,975 x 1,38 fueron retratados más de cien personajes por el pincel de Juan Lovera, el día en que se reunieron dentro de la capilla del Seminario todos los representantes de las Provincias Unidas de Caracas entre otras autoridades y gente del pueblo caraqueño, para declarar solemnemente la Independencia de Venezuela «en el nombre de Dios Todopoderoso». En la famosa pintura de "El 5 de Julio de 1811", el pintor venezolano representa el acontecimiento histórico que propició los primeros pasos de la Guerra de Independencia de nuestro país, organizando, meticulosamente, la aparición de cada uno de los actores de acuerdo a su jerarquía y a su importancia en aquel hecho memorable.

Esta visión en perspectiva no era algo que se dominara fácilmente en aquellos tiempos, ya que los estudios académicos sobre esas técnicas no se habían iniciado todavía en Venezuela. No obstante, Lovera en un atrevido manejo de valores plásticos inexplorados, consigue plasmar una visión panorámica de la escena desde un solo punto de vista; y también esa sensación de "hombres reunidos en semicírculo" que se aprecia en la obra. Además de lograr "una perspectiva intuitiva, con varios puntos de fuga, los cuales se salen de la obra hacia el lugar en que debiera encontrarse la puerta de la capilla que da a la plaza" .[i]

Parecido ocurre con la insurrección popular del jueves santo del 19 de abril de 1810 que, culmina en una reunión extraordinaria del Cabildo de Caracas con el apoyo de parte del pueblo, personajes del clero, intelectuales e importantes sectores de las fuerzas armadas, como respuesta inmediata a la división de la Junta Suprema de España y a la renuncia del Rey Fernando VII. Todos confluidos en la Plaza Mayor (que en 1842, al llegar los restos del Libertador a Venezuela se le da el nombre de Plaza Bolívar), deponen al recién nombrado gobernador y capitán general Vicente Emparan y a los demás altos funcionarios españoles, enviándolos de retorno. Este emocionante suceso fue captado magistralmente por el pincel de Lovera unos 25 años después de haber ocurrido, y de haber sido nuestro pintor testigo presencial tanto de este acontecimiento como el de 1811.

Juan Lovera fue el último de los pintores coloniales y el primero de la época de la república. De condición pardo libre e hijo de Atanasio Lovera y de Juana Rosalía Arriechedera, nació en Caracas el 11 de julio de 1776 siendo bautizado el día 23 del mismo mes en la iglesia Catedral de Caracas[ii]. Vivió en una casa ubicada en el centro de la Capital en la que desde muy joven comenzó a incursionar en la pintura. Según comenta el historiador Manuel Landaeta Rosales, pariente de Juan Lovera, este estudió en el convento de San Jacinto, donde los padres dominicos practicaban y enseñaban la pintura y la escultura. Allí se introdujo en las técnicas tradicionales de la pintura colonial: preparación de colores y lienzos, iluminación de las estampas, así como la fabricación de marcos y dorados. El pintor Napoleón Pisani Pardi comenta asimismo que, "En 1798 empieza a recibir clases en el taller del pintor y dorador Antonio José Landaeta, quien, con su hermano Juan José Landaeta y su pariente Diego Antonio Landaeta, y otros parientes más, conforman la llamada Escuela de los Landaeta, la cual le dejaron al país una buena cantidad de obras de arte de excelente calidad. El primero de estos tres artistas es el autor de la Inmaculada Concepción que se encuentra en la Catedral de Caracas"[iii]. Para el año de 1799, Landaeta Rosales relata que, "Lovera ya tenía taller propio en una vieja casa situada entre las esquinas de Pelota y Púnceres, donde acudieron Humboldt y Bonpland en repetidas ocasiones. Allí, el artista le hizo un retrato al primero de estos dos sabios" [iv].

Alejandro de Humboldt fue uno de sus primeros retratos elaborado en ese último año del siglo XVIII. Así que, situado entre dos épocas, Lovera perteneció al grupo de pintores llamados imagineros, muchos de ellos artistas anónimos que se dedicaban a pintar imágenes sagradas siguiendo la tendencia religiosa que marcó el estilo de la Colonia. Luego, a partir de los primeros movimientos independentistas, nuestro pintor se adapta a las novedades republicanas entre las que el retrato civil y militar cobran fuerza. El retrato adquiere valor como manifestación criolla del poder y del sentido de identidad nacional, y se inician también los cuadros temáticos.

De hecho, en ese entonces, su obra era bien conocida por la realización de retratos y de pinturas religiosas. Entre ellos están, el retrato del Presbítero Dr. Domingo Sixto Freites, en 1831; el de Sir Robert Ker Porter; el del Dr. Fermín Paúl; del sacerdote Domingo de Freites; el del obispo Manuel Sosa Betancourt entre 1831 y 1832; el del doctor José María Vargas en 1836 y el de Don Marcos Borges recibiendo las proposiciones académicas de su hijo Nicanor, hacia 1838. Asimismo las pinturas religiosas como el de La Divina Pastora de 1820, pintada por encargo del Padre José Cecilio Avila (Colección Fundación Museos Nacionales, Galería de Arte Nacional); el cuadro Ecce Homo; el de Rostro de una dolorosa, pintado en 1832 y el de La Virgen del Carmen, hoy propiedad de la Fundación Polar. Documentos de la época dan fe que durante su vida el artista realizó también decorados de iglesias, imágenes votivas y restauraciones de obras religiosas, como es el caso de la reconstrucción de la Iglesia Parroquial de La Victoria, en la que restauró el retablo y pintó un retrato del Padre Eterno en 1808.

Siete años antes, en junio de 1801 fallece su padre, cerero que suministró la cera de uso corriente a casi todas las iglesias y conventos de la capital, cuyo negocio continuo su hijo Luis; dicen que logrando amasar una gran fortuna.

Empezando el siglo XIX Lovera apenas cumplía los 24 años. Sin embargo milita en la causa patriota venezolana desde que ésta se inicia hasta los sucesos de 1810 y 1811 de los cuales es partícipe. Se involucra en los movimientos revolucionarios y el año de 1810, pinta "El Hombre del chaleco". A través del diario "El Mercurio Venezolano" recibe elogios por parte del Francisco Isnardi, "el redactor del Acta de Independencia". Los años que siguieron a los intentos de emancipación no fueron fáciles. Primero el terrible terremoto del también jueves santo 26 de marzo de 1812, que destruye las ciudades de Caracas, Barquisimeto, Mérida, El Tocuyo y San Felipe, entre otras poblaciones, muriendo unas 10.000 personas de las 44.000 que habitaban Caracas. Luego Lovera figura con Lino Gallardo entre los patriotas señalados por la junta de calificación que se forma tras el triunfo del capitán de fragata Domingo de Monteverde, en agosto de 1812. Esto le vale constantes persecuciones y la inevitable clandestinidad. El 7 de julio de 1814 forma parte del funesto éxodo a Oriente, cuando las fuerzas de José Tomás Boves rodean a Caracas. Tanto todos estos sucesos como las ruinas que dejaría la guerra civil, inciden inevitablemente en la producción artística de Lovera. Seguramente a partir de estos eventos, el espíritu republicano opaca la tendencia religioso-colonial que conservaba y éste sufre cambios internos importantes. "De hecho, desde la salida de Lovera de Caracas hasta su regreso (unos tres o cuatro años después) no se sabe con certeza qué hizo ni dónde estuvo, algunos historiadores como Enrique Planchart lo ubican en Cumaná, en tanto que otros, como Willie Aranguren, señalan un posible viaje por las Antillas, luego de su paso por esa ciudad" [v].

En todo caso, no se conoce mayores noticias de él hasta 1820, fecha en la que se supo impartió clases de dibujo en la escuela de Felipe Limardo; funda una Escuela de Arte formadora de los nuevos valores en pintura, música y escultura con el conocido músico Lino Gallardo y luego, en 1822, dicta clases de arte en la escuela para niños pobres, pardos y blancos, de don Vicente Méndez. Juan fue maestro de Pedro Lovera, "...quien para Enrique Planchart es su hijo (Planchart, para afirmar esto se remite a Landaeta Rosales, quien dice que Juan Lovera tuvo un hijo durante su estancia en Cumaná) y según Carlos Duarte tan sólo un sobrino, hijo de Fernando Lovera" [vi].

Asimismo, el General de Brigada Eumenes Fuguet Borregales, nos cuenta que a Lovera, "El Ayuntamiento capitalino le solicita en julio de 1821 para realizar obras conmemorativas a la batalla de Carabobo. El Vicepresidente del Departamento de Venezuela Carlos Soublette lo designa Corregidor de Caracas en septiembre de ese glorioso año 1821. Será igualmente designado en 1822 Alcalde Ordinario de Caracas" [vii]. En 1823 decide alejarse un tiempo de la administración pública para dedicarse a la pintura. Lovera para ese entonces gozaba de elevado prestigio y grandes personalidades solicitaron sus valiosos servicios artísticos. De esta manera retrata al general José Antonio Páez, al Dr. Cristóbal Mendoza, a Mariano Herrera Toro, Casimiro Vegas y en 1827 al Libertador durante su última visita a Venezuela.

En 1828, Juan Lovera se interesa en un proyecto artístico novedoso y se asocia con el coronel Francisco de Paula Avendaño para fundar en su taller del centro, el primer taller litográfico del país en el que trabajaría durante dos años. De 1830 en adelante el maestro Lovera profundiza en sus creaciones y continúa su labor como docente. Durante esta década, el general Páez propone una exaltación hacia los valores de la independencia y es probable que los dos cuadros históricos más conocidos de Lovera hayan surgido bajo este ambiente nacionalista.

El primero de estos cuadros fue terminado en 1835 el cuál intituló El tumulto del 19 de abril de 1810; obra que actualmente se encuentra en la Capilla Santa Rosa de Lima en el Concejo Municipal de Caracas. Pisani Pardi detalla que "Detrás de su célebre pintura, Lovera escribió lo siguiente: "Cuadro de la revolución acaecida el 19 de abril de 1810 en la ciudad de Santiago de León de Caracas, ahora capital de la República de Venezuela. El tumulto se efectuó entre el frontispicio de la iglesia Catedral y la balaustrada de la plaza hacia el oriente. Los personajes inmediatos al Capitán General son los ilustres cabildantes que le precisaron a pasar a la Sala Consistorial donde quedó sellada la gloriosa revolución que ha dado independencia y libertad a casi todo el nuevo mundo"[viii]. Posteriormente dedica el año de 1837 a la elaboración de La Firma del Acta de la Independencia del 5 de julio de 1811, pintura concluida en 1838 y dedicada al Congreso Nacional. Nuevamente Pisani Pardi comenta que "al hacer entrega de éste cuadro al congreso, le dirige la siguiente comunicación: "Honorable Congreso: sin una grande elevación de alma, por una dulce e irresistible fuerza, todo hombre ama el suelo en que vio la luz primera. Tengo la dicha de haber nacido en Caracas, que fue cuna de la libertad del nuevo mundo, y la madre también de los USTARIS, de los ROCIOS, de los MIRANDAS y otros insignes y venerables varones, cuya memoria nunca acabará"[ix].

Tres años después, muere Juan Lovera un 20 de enero de 1841 a los 65 años de edad, legando a nuestra historia dos testimonios hechos arte. Dos pinturas que documentan un evento decisivo y de gran importancia en la independencia de Venezuela, haciéndolo de manera bastante fiel a los hechos y a los personajes allí presentes. Documentos que sugieren aspectos de la vida social, política y religiosa de aquellos años independentistas, en los que muestra, detalladamente, vestimenta, atuendos, y la posición de clases de esa época, así como la reservada relación de los criollos con Francisco de Miranda.

 

FUENTES:

Marisol Pradas. Divina Pastora de Juan Lovera. Viernes 19 de Enero de 2007. El Impulso, 19/01/2007 Disponible en la Word Wide Web: http://www.boletin.uc.edu.ve/index.php?view=article...id

http://venelib-antao.blogspot.com/2010/07/juan-lovera-el-pintor-del-nacimiento-de.html

http://oleosymusica.wordpress.com/

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Lovera

http://www.mipunto.com/venezuelavirtual/000/000/004/024.html

http://www.tueconomia.net/biografias-venezuela/juan-lovera.php

http://tareasonline.com.ve/contenido.asp?ArticleId=38685

http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_del_19_de_abril_de_1810

http://www.armitano.com/VenezuelanArtists/Lovera.html

http://www.mipunto.com/temas/4to_trimestre01/pintura.html

http://artedesolyluna.blogspot.com/2009/02/juan-lovera-1778-1841.html

http://elaragueno.gesindoni.com.ve/opinion/articulo/581/nace-juan-lovera

http://www.efemeridesvenezolanas.com/html/pintor.htm

http://www.buenastareas.com/ensayos/Juan-Lovera/1718696.html

http://www.kalipedia.com/historia-venezuela/tema/pintura-siglo-xix-cambio.html?x=20080802klphishve_10.Kes&ap=1

http://www.venezuelatuya.com/historia/19_abril.htm

 

 


[i] Milagros González, El 5 de julio de 1811, de Juan Lovera. Análisis iconográfico e iconológico (3). Papeles de arte y museología. jueves 31 de enero de 2008 en: http://arteymuseologia.blogspot.com/2008/01/el-5-de-julio-de-1811-de-juan.html

[ii] Comenta Milagros González, que hay discrepancias en torno a su fecha de nacimiento. Duarte señala esta fecha como la verdadera, basándose en la partida de bautizo. En: Duarte, Carlos. Juan Lovera, el pintor de los próceres. Fundación Pampero. Caracas, 1985. p. 17.

[iii] Pisani Pardi, Napoleón. El Pintor Juan Lovera. Escritos de un salvaje en: http://escritosdeunsalvaje.blogspot.com/p/el-pintor-juan-lovera.html

[iv] Ídem, Ibídem

[v] Milagros González, El 5 de julio de 1811, de Juan Lovera. Análisis iconográfico e iconológico (3). Papeles de arte y museología. jueves 31 de enero de 2008 en: http://arteymuseologia.blogspot.com/2008/01/el-5-de-julio-de-1811-de-juan.html

[vi] Ídem, Ibídem

[vii] Eumenes Fuguet Borregales. Juan Lovera, "el pintor del nacimiento de la República" Venezuela de Antaño. Lunes 19 de julio de 2010 en: http://venelib-antao.blogspot.com/2010/07/juan-lovera-el-pintor-del-nacimiento-de.html

[viii] Pisani Pardi, Napoleón. El Pintor Juan Lovera. Escritos de un salvaje en: http://escritosdeunsalvaje.blogspot.com/p/el-pintor-juan-lovera.html

[ix] Ídem, Ibídem