Y de repente, las flores amarillas del arbolito raro han vuelto a salir. Y las preguntas simplemente alzan vuelo: ¿Por qué? ¿Cómo? ¿No se suponía que era invierno? ¿Qué el Sol no andaba de vacaciones? Es extraño que el cielo vuelva a tener estrellas. Que las rosas alumbren la mañana. Que la noche aparezca traslucida de sueños en su profundidad. Que la luna ande tan parlanchina. Es extraño pensar en el perfume de la primavera. Y sin embargo, hay un acento tan realista asomando en las flores amarillas del arbolito raro.
*
Y de repente, una palabra. ¿Será cierta? ¿Cómo es posible que llegue así? ¿Quién le ha llamado? ¿De dónde proviene su sonoridad tan especial? Es extraño verla florecer de esa manera. Con esa sonrisa tan blanca. Con esa cascada azabache palpitante. Con esa mirada... esa mirada.
Y de repente, un corazón. Y su forma de manzana prohibida. Y su sangre abrumadoramente roja invitando a ser vampiro. ¿De dónde ha salido? Inquieta el ardor que transpira (es tan tangible). Extraño sentir que la vida es trasmitida en sus labios. Que quizá, en sus manos pequeñas, cabe el universo.
*
Y de repente, una lágrima. Conmovida. ¿Por qué llora? ¿Qué lleva por dentro? ¿Por qué estos pensamientos impensados alguna vez? ¿Harán de esto, una pena inexpugnable? Extraño, que no sean sólo suposiciones. Que el camino extraviado tenga final y comienzo donde nunca se espero. ¿Puede el invierno convertirse en primavera? Extraño este verde sabor renacentista que puja por relativizar la distancia. Para que pueda recordarse. Porque todo deja de existir cuando se le pinta de olvido.
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Y así todo adjunto. Una película romántica de vez en mes para descubrir la verdad. Es tan fácil y difícil a la vez. Como abrazar el viento. Como decir que se siente. Como respirar los misterios de la noche. Como estar aquí y saber que eres más. ¿Quién te ha traído a mi? ¿Qué puedo hacer para que no te vayas? ¿Qué colores tendrá este destino? Sólo puedo sellar el pacto con un beso.
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Y así, cuando estoy solo
Tu
Caminando bajo la luna llena
Saboreándote en el perfume de la noche.
Tu
Y esa cascada azabache invitando a dar el todo por el todo
Y así, cuando estoy solo
Tu
No puede ser coincidencia que las florecitas amarillas hayan retoñado
Que el invierno se esté convirtiendo en primavera
Tu

