Fascículo #152
Creador@s somos tod@s

Versos

Cultivar el imposible

Javier Junquera

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La primera vez que mi cobardía

Guardo silencio ante la injusticia

Sin saberlo y complaciente

Abrió el portal a la desigualdad secular,

Cobardía con sabor a vergüenza

Vergüenza de pretenderse ser, sin serlo.

 

Cultivar el imposible

La primera vez que mi ignorancia

Sentencio al ostracismo

Una necesidad ajena,

Un grito de ayuda,

Sin saberlo y despiadado

Sepulto la esperanza y la ilusión

De un dolor con ansias de libertad,

De un sueño con deseos de volar.

 

Cultivar el imposible

La primera vez que renuncia a mis sentires

Se estremeció mi espíritu,

Agrietando la fragilidad de mi corazón

Heridas fatuas, perezosas y crueles

Conferidas por el miedo a la verdad

Miedo secular, miedo compartido

Vetando la llama sagrada,

Que enciende las pasiones de mi existir.

 

Cultivar el imposible

Cierta tarde con soberbia de saber,

Asfixiado por el silencio

Refugie mi incertidumbre en el ruido

Demagogia y propaganda

Una tarde se vistió de otra

Casi eterna, cierta tarde perduro

Excesivos atardeceres,

Y sordo espero desesperado

Mis silencios necesarios,

Sus decires milenarios.

 

Cultivar el imposible

Fueron los ojos idiotas

Idiotas las manos y los sentidos

Que sentenciaron las formas a lo debido

Modas, estandartes, iconos, estilos

Promulgando que debo parecer,

Mis ojos idiotas, mis pensares grotescos

Mi necesidad de pertenecer,

Verdugos impiadosos de un inescrutable

Jamás ser, jamás humanidad….

Cultivar el imposible

la luna deslumbra con su lunar plateado,

Del revés de los reveses,

Los mares desérticos de caballitos alados

Los cielos repletos de caramelos y escaleras

Querubines, cupidos, Belcebú,

Mariquitas gigantescas, manzanas púrpuras

rio de vino tinto, sendero de mariposas

juguetonas las alturas se esparcen cuesta abajo,

balanceándose indiferentes con su cabellera de nubes

el sol encendido pasa rodando por la puerta de mi casa,

mi casa donde habitan las hadas, la flores,

abril, vos, el amor, las alegrías,

mi casa fundida de chocolate, emociones,

el buen quehacer y la fraternidad,

del revés de los reveses,

emerge María Elena cantando una canción,

y entre monolitos a la hora del te

nace el calidoscopio del arte y la belleza

en este mundo del revés, infante, verdadero.

 

Cultivar el imposible

A la primera orden, mi cabeza descendió levemente,

Mi corazón sucumbió ante la brutalidad,

El espíritu fue corrompido, mi belleza dañada,

A la última orden, mis ojos fulminaron la ignorancia

El corazón transporto la sangre ardiente por todo mi ser,

Mi espíritu proclamo la verdad, la libertad y mi humanidad,

Y un hombre vestido de ser humano, ante mis ojos

Almorzó su opulenta soberbia, abandonado hasta de su propia soledad.

 

Cultivar el imposible

Como fragancia silvestre de los campos dorados

Lluvia primaveral de margaritas y luciérnagas

Murmullo sereno del arroyo forestal,

Canto solemne del zorzal aventurero,

Caricia discreta de los atardeceres

Cultivar el imposible

En las nanas y las fabulas

En las enciclopedias y epopeyas

En los silencios y los besos,

En el amor y la amistad,

Los sueños y la razón,

Cultivar las bondades del corazón

 

Cultivar el imposible

Con cada palabra, con la mirada

obsequiar a los vientos todas las supersticiones

desnudar la piedra filosofal,

alquimia, hechicería, milagro, divinidad

caminos del misterio y la luminosidad,

cultivar el imposible

al sembrar los campos de la felicidad,

algodón , trigo, cebada, hortalizas, vid

amar con absoluta vehemencia las semillas,

la pachamama y las manos labriegas,

amar con devoción y ternura,

los frutos todos de la cosecha,

amar el imposible, mas allá de la vida.

Muy a pesar de la muerte.

 

Cultivar el imposible

es ser la vida en su inmensidad

arriesgando cada suspirar

en nombre de la libertad, nuestra humanidad,

cultivar el imposible,

es lo que me enseñan con sus decires

quehaceres y esperanzas,

los gigantes diminutos de mis estares oníricos

en todas mis vida, en todos mis delirios.

 

Cultivar el imposible

Es recitar el poema de los versos alados

En la tristeza, la alegría, la agonía o la felicidad,

Cultivar el imposible,

Es simplemente el único destino del hombre despierto

Cultivar el imposible

Es vivir, es ser.

 

Sueños del revés, jto.?