Fascículo #152
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(Marx & Engels vs. Vicente Salias)

1989: Pueblo al himno

Eduardo Febres

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1989: Pueblo al himno?

(Marx & Engels vs. Vicente Salias)

1
Un fantasma recorre el yugo: el fantasma del pueblo. 
En su choza, el pobre lanzó una fuerza para acosar a todas las potencias.
El Señor (la sociedad feudal en descomposición) gritaba sus conceptos, sus fines y sus banderas:
-“¡La ley respetando, la virtud y honor!” -en inglés, francés, alemán e italiano.
Y el pobre, en una lucha constante, unas veces velada y otras veces franca y abierta: 
-“¡Ya es hora! ¡Ya es hora de las clases en pugna!”

¡Gloria al bravo pueblo!

2
Surgen, desde abajo, todas las clases legadas, como si salieran de la tierra.
Un estado de súbita barbarie, una incesante conmoción, una inquietud y un movimiento constantes. Todo lo estamental y estancado se esfuma, todo lo sagrado es profanado: la industria, el comercio, el Empíreo, el Supremo Autor...
Todo el antiguo orden social se dispersaba en irreverentes carcajadas.

¡Gloria al bravo pueblo!

3
A este santo nombre, el mercado mundial -aguas heladas del cálculo egoísta- tembló de pavor. Y pidió artillería pesada: verdaderos ejércitos industriales, cadenas, cruzadas....
La brutal manifestación de fuerza, abierta, descarada, directa y brutal -tan admirada por la reacción- hace postular a los bárbaros. 
El vil egoísmo -única y desalmada libertad de comercio- otra vez triunfó.

¡Gloria al bravo pueblo!

4

El pueblo infundió un aliento: la fuerza de la rebelión, su retorno periodico, cada vez más fuerte, más potente, renovado sin cesar bajo diversas formas. 
El campo subordinado a la ciudad (esclavos de la máquina, del capataz) levanta la voz:
-“¡Gritemos con brío!
¡Muera el Estado representativo moderno!
¡Muera la colonización!
¡Muera la propiedad en manos de unos pocos!
¡Muera el mago que ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con sus conjuros!”

¡Gloria al bravo pueblo!

5
Una masa diseminada formó lazos por todo el país. 
Unida, socava bajo los pies el Cielo del despotismo: los medios de comunicación -complemento dulzarrón de los amargos latigazos y tiros. 
Las armas de que se sirvió la sublime opresión -moderno yugo del capitalismo, tejido con los hilos de araña de la especulación- se vuelven ahora contra la propiedad territorial feudal: los restos de la monarquía absoluta.
Caracas dio un nuevo evangelio social, y la América toda -nueve décimas partes de sus miembros- estalla en sublevación.

6
Otra vez, el pobre en su choza levanta la voz:
“¿Os horrorizais, Nación?
Efectivamente eso es lo que queremos.
Ejemplo: abolir la patria, la nacionalidad.
Ejemplo: el ocaso del mundo antiguo.
Ejemplo: la condición del libre desenvolvimiento de todos.
Ejemplo: la disolución de las viejas costumbres, de las antiguas relaciones familiares, de las viejas nacionalidades, de tres o cuatro descarnadas ‘verdades eternas’”.

¡Seguid, pueblo de todos los países! ¡Uníos!

El mashup o pop bastardo consiste en collages de pistas provenientes de dos o más temas musicales para crear uno nuevo. Esta versión literaria prueba la mezcla del Himno Nacional de Venezuela y el Manifiesto Comunista. El resultado: este panfleto bastardo, libertario y clasista, para la barbarie heroica de 1989. Es adelanto de una serie más larga, que propone la explotación de este recurso, para la lectoescritura de la épica bolivariana. Pues como sintetiza, en su célebre sampleo, el maestro dj Robinson: o mezclamos o erramos.