Fascículo #2
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Los Piaroa (II Parte): La ceremonia del Wärime

Ronny Velásquez y Nilo Ortiz

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La sociedad Piaroa ha recibido en los últimos años la influencia de la cultura occidental a través de los programas gubernamentales y eclesiásticos (protestantes y salesianos) en las áreas de educación, políticas de desarrollo habitacional, captación de fuerza de trabajo por los sectores informales y de servicio de la economía regional. Esta situación ha generado una ruptura con los patrones tradicionales de la cultura aborigen, para imponerse aquellos provenientes de la cultura nacional, cierta pérdida de la lengua vernácula, cambio en los patrones de asentamiento, incremento de familias de esta etnia que se ubican en las periferias marginales de la capital del Estado Amazonas, con todos los agravantes de esta situación.

De cualquier forma, los mecanismos de esta etnia son fuertes y se han incrementado últimamente.
 

El Wärime es un complejo ritual y ceremonial cuya práctica simboliza los orígenes del mundo con un retornar a los tiempos del inicio de la humanidad, para insertarse de nuevo en la actividad humana con fuerza y vitalidad.

Se realiza generalmente una vez al año para festejar la abundancia de alimentación y cosechas, y su celebración depende de la decisión del Viejomeñé-ruwa o chamán principal, basada en las condiciones físicas y espirituales necesarias para poder realizar el evento y en los sueños y visiones que experimenta al respecto.

El Meñé-ruwa es el dueño del canto, dirige los rituales y asume la responsabilidad de ser el dueño de la fiesta: la organiza e invita a toda la comunidad Piaroa. El Meñé-ruwa conoce todos los mitos, conduce las acciones del Wärime, sabe el significado de la vestimenta y de los sonidos de los instrumentos, así como la forma de prepararlos y sabe conducir las acciones sociales de su comunidad.

Durante la madrugada las
mujeres preparan el Sani
para la celebración
   
Un Meñé-ruwa organiza el Wärime con la asistencia de uno o más Dzuwéwé o Meri, que son los maestros del soplo. La cooperación del Meñé-ruwa y del Meri refleja el trabajo de los héroes mitológicos.

Los hermanos: Wahari -el que canta- creador de los fenómenos del mundo y Buoka -el que sopla- el gran Meri poseedor del poder mágico que defiende a los Piaroa contra las fuerzas dañinas invisibles.

La combinación de los dos especialistas, Meñé, y Meri, permite ejecutar de modo adecuado los actos rituales y garantiza a la comunidad una protección constante contra las influencias sobrenaturales y destructivas durante la época de las festividades.

El Wärime exige además la participación de hombres y mujeres para llenar todos los requisitos establecidos con el fin de que la fiesta pueda continuar durante el período estipulado por los dirigentes, que puede prolongarse de uno hasta tres meses.
Fabricación de la canoa Warime wói que servirá como recipiente para el Sani
   
Preparación de la carne que se
consumirá para la celebración
Los Warimesa cantando en la casa comunal

El Wärime resume los rituales y las ceremonias referidas a la caza, recolección y socialización del Piaroa; se trata de una actividad en la que participan los miembros de las comunidades cercanas, incluyendo los preparativos de la fiesta.

Los Warimesa saliendo de la
casa comunal
Los Warimesa entrando a la casa taller
Ruwó dë

La celebración está regida por una concepción mítica que se ubica in illo tempore o sea, en los orígenes del mundo. Los personajes más destacados del Wärime son Ojwoda’e, que representa al Tapir-anaconda, especie de madre ancestral; Buoka, representado por el venado, hijo de la madre ancestral, y una especie de andrógino, WajariOjwo, el Tapir, dios creador y héroe cultural, cuya voz está representada por el trueno y Tchejeru, hermana de Wajari, madre original de quien descienden los cerdos salvajes o jabalíes.

 

Las máscaras del Wärime

   
   
Mascaras para las ceremonia del Warime

La máscara ceremonial utilizada por los hombres durante la celebración del Wärime es elaborada con una armazón de mamure, en tejido exagonal, la cual es recubierta con tela de corteza de marima y, posteriormente, con peramán (cera).

La decoración es lograda con pintura de pendare (una mata) y ceniza de budare (color blanco); el color rojo se obtiene de una preparación hecha a base de onoto con pendare. En su borde posterior lleva unos flecos de hilos de moriche, de aproximadamente 60 cm. de largo, cayendo éstos sobre la cara y el cuello del danzante. Las máscaras se colocan en la cabeza, con la trompa hacia arriba, tapándose ésta con una cuña sacada del peciolo de la hoja de moriche, incrustándosele, a la vez, plumas de guacamaya. En el borde del hocico se hacen dos orificios por donde se pasa un hilo de curagua, de cuyos extremos penderán plumas de piapoco (tucán), de colores amarillo y rojo. Durante su manufactura las mujeres no pueden ver su elaboración, a riesgo de recibir algún daño.

Existen varios tipos de ceremonias Wärime: el Ime Wärime en el cual participan tres personas con esta clase de máscaras; el Mä’kirä Wärime en la que intervienen cinco danzantes del Wärime.

Las máscaras llevadas en esta ocasión se diferencian de las anteriores, en que en estas últimas la trompa es más pequeña y representa al chácharo, (cochino de monte más pequeño, parecen ser las hembras) mientras que en las primeras tienen la trompa más larga e imitan al báquiro (cochino macho y de colmillos, jabalí). Ambos personajes, por supuesto, tienen una onomatopeya diferente, según el animal que se represente. Existen también el Yübáku Wärime y el Wirú Wärime este último ejecutado por los ‘Mako’, subgrupo Uwotuja o pertenecientes a la misma familia Piaroa. (Nota: Tanto el chácaho como el báquiro, ambos, son cochinos de monte o silvestres).

Los Wärimesa (danzantes) pueden ser reemplazados por otras personas, quienes se colocarán el traje y la máscara en su debido momento en el ritual.

En la celebración de Wärime los danzantes salen del Ru’wode y se dirigen hasta el Isode o casa comunal. Allí sacan los penachos de las máscaras y continúan danzando.

Durante la celebración del Wärime, el personaje llamado Reyo bebe en ella el Shäri, Chicha. En los días no festivos, la Morïka es empleada como recipiente de Yucuta, puré de plátanos y otras bebidas, los cuales se extraen con una calabaza más pequeña para su consumo. La Morika es una calabaza a la cual se le extrae el mesocarpio o parte carnosa; luego se alisa con una hoja de superficie porosa y finalmente se tiñe con curame.