Fascículo #35
Teoría e Ideología

Colonias alemanas en África

Roberto Correa Wilson

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La presencia colonial de Alemania en África no fue tan intensa como la de sus rivales Inglaterra y Francia, debido al colapso que sufrió el imperio teutón con la derrota en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

En la Conferencia de Berlín, celebrada de 1884 a 1885, Inglaterra, Francia, Alemania y Bélgica discutieron sobre los territorios en que querían imponer su dominio colonial y se repartieron el continente.

Como suele ocurrir en las conquistas de rapiñas, muy pronto las potencias coloniales entraron en contradicciones. Afloraron las ambiciones por apoderarse de territorios que quedaron en poder de metrópolis rivales. La conflagración mundial en que Alemania salió derrotada, hizo que perdiera sus colonias africanas.

Su presencia se extendió a la actual Tanzania, Camerún, Togo, Namibia y Witulandia, este último un pequeño enclave en el Africa oriental que posteriormente Inglaterra incorporó al territorio de Kenya.

Tanzania

A comienzos del siglo XIX, los alemanes, después de reconocer las costas orientales del continente, concertaron un pacto con el Sultán de Zanzíbar: Tanganika (actual Tanzania) y Zanzíbar, eran territorios separados antes de la unificación en 1964.

Los colonialistas alemanes se adueñaron de la isla de Mafia y del Territorio continental de Tanganika: Eso intranquilizó a los ingleses y franceses, interesados también en el dominio de la zona.

La población dio contundentes muestras de su inconformidad: Un hito importante en la historia de Tanzania lo fue, sin dudas, la rebelión de los maji-maji en 1905, que dejó un saldo de 125 mil africanos muertos.

Después de la Primera Guerra Mundial, el territorio de Tanganika estuvo bajo la colonización británica, el rival más encarnizado de Alemania en el África Oriental.

Camerún

El comercio de marfil y aceite de palma, así como el de esclavos, atrajeron primero a los ingleses, luego a los franceses y posteriormente a los alemanes, que se turnaron en el dominio de la zona. Las guerras de rapiña entre las potencias imperialistas culminaron con la posesión del territorio por parte de los alemanes.

La oposición de los africanos obligó a los alemanes a utilizar su flota de guerra para bombardear las costas con el propósito de salvar sus factorías y explotaciones forestales, donde la mayor parte de los "braceros" morían a consecuencia de las condiciones inhumanas de trabajo a que eran sometidos.

Para el dominio del interior del país, fueron necesarias 60 expediciones alemanas y finalmente, mediante la firma de un tratado con el Sultán de Adamadua, pudieron someterlos. Como ocurrió con Tanganika, Alemania perdió Camerún durante la Primera Guerra Mundial: El territorio fue repartido entre Inglaterra y Francia.

Togo

Los artesanos de la conquista alemana de Togo fueron Adolf Krause, Von Francois, Wolf Kling, Von Doering, Grune y el conde Zach, que se beneficiaron del trabajo realizado por misioneros y mantuvieron las posesiones alemanas de 1886 hasta 1896: Alemania y Francia intercambiaron pequeños territorios en Guinea y Togo, lo que delimitó aún más las fronteras de esta última colonia.

La colonización alemana se produjo lentamente y fue obtenida mediante el empleo de expediciones militares hacia el interior del país. Los alemanes presentaron a Togo como "colonia modelo" en la que desarrolló los recursos agrícolas. Inglaterra y Francia se repartieron a Togo tras la Primera Guerra Mundial.

Namibia

Entre el desembarco del navegante portugués Bartolomeu Dias en 1488 y la creación del Africa Suroriental Alemana en 1884, los escasos europeos que visitaron este territorio fueron en su mayoría exploradores, misioneros y cazadores.

Las tres décadas siguientes de dominación alemana estuvieron marcadas por la sangrienta represión de las sublevaciones africanas, en especial del pueblo herero, el grupo étnico dominante, cuya rebelión de 1904 no finalizó hasta cuatro años después con la pérdida de casi 60 mil vidas.

En 1915, durante la Primera Guerra Mundial, las fuerzas armadas de la Unión Africana (desde 1961, República Surafricana) derrotaron a los colonos alemanes.

Los pueblos de todos esos países tuvieron que llevar a cabo una ejemplar lucha para acabar con la esclavitud y la tutela colonial. El último de ellos, Sudáfrica, con su líder indiscutido Nelson Mandela al frente, aplastó definitivamente en 1994 el apartheid, que no fue más que otra forma de dominio colonialista.

Roberto Correa Wilson El autor es periodista cubano, especializado en política internacional, y ha sido corresponsal en varios países africanos.