Fascículo #77
Creador@s somos tod@s

NARRATIVA: Emi

Alicia Félix

Versión en PDF

Tengo miedo. Cierto. El corazón se me sale por la boca. Solamente escucho el crujir de las ramas secas. Tras de mi.
Son increíbles  los efectos que provoca el miedo. Vuelo.
Imagino que trae un puñal en la mano. Creo que en cualquier momento me lo va a clavar.
Sudo a chorros. No tengo más aire. Siento que me ahogo.
La verdad es que estoy doblemente perdido. Salí al bosque en busca de leña para la chimenea. Me extravié.
No se cuanto tiempo llevo corriendo. Tiemblo.
Sigo escuchando pasos. Volteo para conocer a mi perseguidor. No alcanzo a distinguir nada. Pero se que está allí. Me acecha.
Ha caído la noche. Por lo tanto busco donde protegerme. Nada. Nada.
No encuentro un solo sitio donde guarecerme. Solo sombras.
La de los pinos. Quiero detenerme pero el miedo me grita que siga. Huyo.
De repente llegan a  mi mente, todas las cosas inconclusas que he dejado.
¡Ya no puedo más! Estoy exhausto a punto del infarto.
¿Por qué no terminé de escribir mis libros? 
Empiezo a desfallecer. Volteo. Otra vez. Por segunda ocasión.
Agudizo la vista y choco con unos ojos grandes. Desorbitados.
No distingo su cuerpo. Me doy por vencido.
Me dejo caer pesadamente sobre el tronco de un árbol. Tirado en medio del camino.
Cerca de mi se escucha otra respiración agitada. Se aproxima. Lentamente.
Cierro los ojos. Me entrego.
No puedo más. Parezco muerto.
De repente siento que me pegan en las piernas.¡Si!
No se ve nada. Todo está oscuro.
Seguramente piensa que estoy muerto. ¡Yo también lo pienso!
Ya no escucho mi respiración. Alguien o algo caen encima de mí. Desfalleciente.
Al igual que yo. Casi me ahoga. ¡Abro los ojos y veo a Emi! ¡¡¡Mi perra!!! Se escapó de la cabaña… Se vino
siguiéndome todo el tiempo sigilosamente. ¡No puedo creerlo!
Respiro profundamente. ¡La acaricio! ¡La lleno de besos! ¡La abrazo! ¡Emocionado! ¡Agradecido!
La luna se asoma. Nos inunda de luz. Buscamos el sendero de regreso. Emi no cesa de saltar y mover la cola.
Estamos a escasos diez metros de la cabaña.

Comentarios

LEONARDO PEREIRA MELENDEZ

Carora, Lara, Venezuela

¡Muy bueno! Me recordó al escritor Oscar Guaramato. ¿Habrá leído a Julio Garmendia? Se lo recomendaría.

18 de enero de 2008