Los cuatro elementos
La Galería Táchira de la Fundación Red de Arte, con motivo de su apertura, se complace en presentar la muestra Los cuatro elementos, donde se abarcan disímiles aspectos de la plástica contemporánea tachirense.
El proyecto cubre cuatro ejes investigativos: el concepto y el aire, en la obra de Annie Vásquez; el volumen y el fuego, en la escultura de Carlos Cruz Aceros; el color y el agua, en los lienzos de Ivan Romero; y la materia y la tierra, en la pintura de Oscuraldo.
Annie Vásquez elabora piezas tridimensionales con aserrín y plástico, que hablan de una disparidad de naturalezas y nos remiten a lo ecológico, a la conciencia del ser y a su relación con el ambiente circundante. Vásquez representa al aire, por la levedad de sus materiales y por su discurso, en la que supone la desintegración de la vida vegetal a polvo.
Carlos Cruz Aceros recrea el volumen con el uso de formas abstracto-geométricas, que tienden a la verticalidad. Sus piezas se constituyen por entramados herméticos que suponen un vacío interno y una presencia sólida, con reminiscencias a lo totémico. Cruz Aceros se relaciona con el fuego por el hierro, material proveniente del magma ígneo; y por su técnica: la soldadura, aplicación de chispa y calor, heredera de los oficios de Vulcano.
Ivan Romero se plantea un expresionismo abstracto con el uso del acrílico, técnica que le permite develar gestualidad, cuando la forma se desvanece ante el color. Su búsqueda esencial de la luz, recrea un mundo donde la realidad abandona las formas y le da paso a lo sensorial. Romero evidencia su cercanía con el agua con el uso de pigmentos solubles en ella y su aplicación a modo de acuarela.
Oscuraldo vuelve la mirada hacia la materia, como medio para alcanzar un conocimiento profundo que yace en las oscuridades del subsuelo. Esta propuesta es rica en materiales como: tierra, fósforo, asfalto, cemento y arcilla, entre otros, que lo acerca finalmente a representar a la tierra, por su temática telúrica.
La exposición Los cuatro elementos, se convierte en una invitación a volver la mirada al planeta como la gran obra de arte que es, y que hemos olvidado apreciar.