VER NOTICIAS
Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer (en el CELARG)
Seminario internacional: Equidad de género en acción

Cornelis Zitman en el Museo de Huelva
Una obra construida alrededor de nuestra Diversidad Cultural

Rendirán homenaje a Rómulo Gallegos en México

Rinden homenaje en México a destacado antropólogo francés

Un Mal Encajado, obra experimental de teatro

La Clase presente en Festival Internacional de Cine Viña del Mar

Colombia se desmorona entre asesinatos, robos, desempleo y crisis social

Rusia: ¿Comprenderá Obama lo que no quiso entender Bush?

El sabor de Alfredo Naranjo y el Guajeo se apodera de Caracas

Red de Arte inaugura galerías en Monagas y el Táchira

 

Más Noticias...

Efemérides de hoy , 20 - nov
 
Año 3
VER CARTELERA

Para Hoy

REPRESENTACIÓN : Lectura dramatizada: Byron a Misolonghi
Caracas

REPRESENTACIÓN : De caos & deca caos
Caracas

PRESENTACIÓN : Belinda Vivas volvió de canto.. con Roberto Jirón
Caracas

REPRESENTACIÓN : She loves you yeah, yeah, yeah.
Caracas

REPRESENTACIÓN : Sopas de muñecas
Caracas

REPRESENTACIÓN : “¿Te duele?”.
Caracas

FORO : El teatro de los países del ALBA para la juventud y por la integración
Caracas

CONCIERTO : Cacri Jazz
Caracas

CHARLA : El Nacimiento del Cine en Venezuela y el mundo
CARABOBO

REPRESENTACIÓN : Mi Hermano José Rosario
Caracas

 

Continúa Hoy

REPRESENTACIÓN : Entre hadas y duendes
Caracas

VARIOS : Feria Internacional del Disco, Fidisco 2008
Caracas

FESTIVAL : Cortometrajes de Barquisimeto
LARA

FESTIVAL : Cine Infantil de Ciudad Guayana
BOLÍVAR

CONVOCATORIA : Congreso de musicología
Caracas

SEMINARIO : Internacional: Equidad de género en acción
Caracas

FESTIVAL : Internacional del Aire
FALCÓN

EXPOSICIÓN : Colonenses II
TÁCHIRA

REPRESENTACIÓN : San Marcos de Venecia
Caracas

VARIOS : Acividades en el MAM
Caracas

 

Más actividades...


Principal actual
Manifiesto
Quienes somos
Contáctanos/publica tu obra
Boletín
QUINCENARIO N°
64
21 de mayo 2007
SECCIONES PERMANENTES

Google

Últimos artículos de:
Donatella Iacobelli

En el pasado todos fuimos caníbales

Despenalización del aborto y planificación familiar: asuntos pendientes de la Revolución Bolivariana

La Ley Seca: una medida chucuta


Ver todos del autor...


  Columnata

  Donatella Iacobelli
  Aunque Donatella nació en Roma, Italia, nadie duda que es venezolana y bolivariana con frenesí. Ejerce el periodismo alternativo: es editora de esta página, fué co-fundadora de aporrea.org y dos veces a la semana carga sobre sus hombros con el programa de televisión ENcontrARTE en TV. Ha ejercido la docencia en el área de las artes aplicadas y suele incursionar en asuntos de la arquitectura. Habla fluidamente varios idiomas y como también le gusta escribir, desde abril de 2007, tiene un espacio fijo en esta la Columnata.
En el pasado todos fuimos caníbales

"La tauromaquia es el banal arte de torturar y matar animales en público. Traumatiza a los niños y los adultos sensibles. Agrava el estado de los neurópatas atraídos por estos espectáculos. Desnaturaliza la relación entre el hombre y el animal. Constituye un gran desafío a la moral, la educación, la ciencia y la cultura. Cultura es todo aquello que contribuye a volver al ser humano más sensible, más inteligente y más civilizado. La crueldad que humilla, destruye y produce dolor jamás podrá ser considerada como Cultura."
Dictamen de la UNESCO, 1980.

En estos días en el seno de la sociedad venezolana y a raíz de la aprobación en primera discusión en la Asamblea Nacional de la Ley
para la Protección de los Animales Domésticos, Dominados, Silvestres y Exóticos Libres y en Cautiverio, se está produciendo una fuerte polémica sobre la vigencia de algunas costumbres que aún siendo de carácter “cultural” no dejan de ser producto del atraso, de la ignorancia y de la barbarie. Me refiero a las corridas de toros, a los toros coleados y a las peleas de gallos.

Hay quienes defienden estas costumbres brutales, sosteniendo que se trata de manifestaciones “propias del patrimonio cultural nacional” y están presionando a la Asamblea Nacional para que no se ilegalicen por medio de la mencionada ley.


Al analizar la evolución de las diferentes culturas humanas se llega fácilmente a la conclusión que ésta se llevó a cabo casi de la misma forma como se desarrolla la conciencia y el intelecto en los seres humanos.
En otras palabras, los distintos grupos humanos establecidos en diferentes áreas geográficas del planeta fueron evolucionando tecnológica y culturalmente de maneras parecidas, en ocasiones en forma aislada y en otras debido a los intercambios con otras culturas, pero a diferencia de los individuos que todos crecen de la misma forma física e intelectualmente en un determinado lapso de tiempo,  grupos tienden a evolucionar de manera desigual.
Eso hace posible que coexistan individuos y culturas muy disímiles en cuanto a su desarrollo tecnológico y cultural: unos capaces de enviar satélites al espacio y otros que todavía no conocen el uso de los metales.
Esta realidad no es ni buena ni mala, ni hace que unos sean mejores o superiores a otros, se trata simplemente de la realidad del desarrollo de la especie humana. Sin embargo ha sido la causa de que a lo largo de la historia algunos grupos humanos hayan logrado dominar a otros, cosa que, definitivamente, la sociedad del futuro deberá desterrar.

Todo esto viene a colación ahora cuando al plantearse una justa y oportuna ley, totalmente en sintonía con las ideas progresistas propias del Proceso Revolucionario que está viviendo la Venezuela actual y que apunta a la protección integral de la fauna en nuestro país, salen grupos defensores de costumbres bárbaras y propias del atraso que pretenden justificar lo injustificable con el argumento de que se trata de “tradiciones típicas, nobles y culturales”.

Las luchas de hombres con fieras y animales salvajes superiores en cuanto a fuerza bruta, son costumbres ancestrales que se han repetido a lo ancho del planeta. Sin duda alguna, estas manifestaciones que han acompañado a la humanidad desde sus orígenes están llegando a su fin y deben ser rechazadas y eliminadas del seno de una nueva sociedad en la cual, la emancipación del ser humano es total e integral y no contempla actos de irrespeto, crueldad y violencia injustificada, no solamente contra sus propios semejantes sino también contra el medio ambiente, la fauna y flora.
Vamos a mencionar algunas costumbres “culturales” de tiempos pasados, que hoy en día sería imposible reivindicar:

- Romperles los huesos a niños pequeños para que al crecer se transformen en simpáticos
monstruos enanos, juglares para la diversión de las masas.
- Castrar a adolescentes para que mantengan voces “blancas” celestiales que permitan cantarle a
Dios en las iglesias.
- Lanzar viudas vivas al fuego de las piras funerarias de sus maridos muertos.
- Martirizar y ejecutar públicamente condenados a muerte para el disfrute público e invitar a los
habitantes de pueblos aledaños para compartir el espectáculo.
- Organizar juegos de gladiadores donde el vencido sea asesinado públicamente.
- Organizar peleas de personas con animales salvajes y feroces donde las victimas mortales
puedan ser indistintamente los animales o las personas.
- Sacrificar vírgenes, adolescentes y niños a los dioses y diosas.
- Ofrendar el corazón de un enemigo aún vivo al dios de la guerra.
- Lanzar por un barranco a todos los niños que nazcan con algún defecto físico.
- Quemar vivas y martirizar a personas acusadas de preparar cocciones y cataplasmas con
yerbas y raíces.
- Arreglar y realizar matrimonios entre niños.
- Vender mujeres y/o intercambiarlas por ganado, cabras y ovejas.
- Casarse entre hermanos.
- “Educar” durante años a señoritas bonitas para que sean prostitutas.
- Deformar partes corporales de los niños pequeños tales como pies, cráneos, cuellos, dientes
etc. para hacerlos “más atractivos”.
- Practicar el “Jus Prime Noctis” (derecho a la primera noche) para que modernos empresarios puedan ejercerlo con sus empleadas que se vayan casar.
- Reducir mediante sofisticados procesos de cocción la cabeza de los enemigos sacrificados, a un tercio de su tamaño real.
- Comerse a los enemigos como también a los parientes y/o a otras personas que por alguna u
otra razón valgan la pena.


Y unas cuantas más.


En esta larga lista de costumbres “culturales” que en algún momento de la historia de la humanidad han sido socialmente aceptadas podemos, sin duda alguna, incluir las corridas de toros así como su versión vernácula, los toros coleados - que mantienen toda la crueldad de su contrapartida ibérica, sin tener, por otro lado, la espectacularidad y la elegancia del mortal ritual - y todas las pelas entre animales de dos, de cuatro o de cuantas patas sean.

Sería fantástico que nuestros bravos llaneros organizaran espectáculos al estilo del rodeo norteamericano que no tiene como objetivo sacrificar al animal y donde realmente se ponen en evidencia las habilidades de los participantes quienes demuestran su destreza y rapidez atrapando con un lazo a una vaca o un becerreo y amarrándolos, domando caballos salvajes o sosteniéndose sobre el lomo de un toro enfurecido por el tiempo que puedan. En estos casos, que constituyen espectáculos dignos de verdaderos vaqueros, quien eventulamente arriesga el pellejo es el hombre y no significan una tortura para el pobre animal, a diferencia de nuestra lamentable faena de tumbar a un pobre maute, ojo no a un verdadero toro enfurecido, (que no escogió que le partan la columna vertebral y que no tiene posibilidad alguna de salir airoso) a punta de jalones de cola, estando, eso si, seguramente montado sobre un buen y entrenado caballo.

Conviene también aclarar, que para ser coleador hay que tener dinero. Esta faena no es para peones, por cuanto se requieren recios caballos que valen unos cuantos millones, pagar el alquiler de la manga de coleo, el precio del toro que obviamente termina sacrificado etc. Todo eso no es asunto para el pueblo sino para hacendados. Cualquier pendejo no puede ser coleador.

Para el pueblo queda el patético espectáculo de ver como sus patronos se quedan con los pelos de la cola de un pobre maute en la mano. Además, después del evento, se irán con los bolsillos más livianos por haberse tomado una docena de cervezas. ¡Qué casualidad que los patrocinantes de este bochornoso espectáculo son justamente las empresas nacionales productoras de cerveza!


Las lides de toros pueden remontarse a tiempos tan remotos como 3.000 años A.C., prueba de éstas son los hermosos frescos minoicos de Cnosos en pleno mar Mediterraneo. Obviamente lo que era aceptable hace 5.000 años no lo es más hoy en día.

Sin avergonzarnos de nuestro pasado y de nuestras costumbres ancestrales hay que definitivamente marchar hacia una sociedad moderna donde la relación entre nosotros mismos y el medio ambiente, fauna y flora comprendida, deberá basarse en el respeto.


Hace 5.000 años, muchos grupos humanos practicaban sin complejo alguno el canibalismo, sin embargo a medida que fuimos evolucionando fuimos aborreciendo esta costumbre. Algunas etnias lo siguen practicando todavía, pero nadie actualmente lo reivindica como una “costumbre cultural vernácula” como algunos pretenden hacerlo con las lides taurinas y las peleas entre animales.

En consecuencia toda clase de maltrato y crueldad hacia los animales no es aceptable en una sociedad justa, sensible y civilizada y no es compatible con una sociedad verdaderamente socialista, donde los valores de respeto hacia el prójimo, hacia el medio ambiente - flora y fauna comprendida - deben ir por delante de cualquier costumbre bárbara y atrasada por más vernácula que sea.

SEÑORAS DIPUTADAS Y SEÑORES DIPUTADOS, PRESIDENTE CHÁVEZ, NO SE DEJEN PRESIONAR POR LOS DEFENSORES DE LA BARBARIE. EL SOCIALISMO ES RESPETO, SENSIBILIDAD Y AMOR.

¡NO A LAS CORRIDAS DE TOROS, NO A LOS TOROS COLEADOS, NO A LAS PELEAS DE GALLOS!



Déjanos Tu Comentario

EXPOS
PERSONAJES
ENTREVISTAS
ENLACES
NÚMEROS ANTERIORES
ENcontrARTE Revista Cultural Participativa por VTV Veredicto concurso 2008 La Librería Mediática II Convocatoria de ideas para desarrollo de guiones
República Bolivariana de Venezuela - AC Contracorriente MMXXI