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ESCALIO El mundo está estremecido i conmovido, como pocas veces en su historia, o como sucedió antes del inicio de las dos Guerras Mundiales que llenaron la primera mitad del pasado siglo XX. El terrorismo, extendido como virus de Sida social, atemoriza a grandes i pequeños. El mundo, de principio, lo vemos nítidamente dividido en dos grandes bloques de cultura diferentes i opuestos ?bloque occidental i bloque oriental? artificios ancestrales de los hombres, pero en ambos lados se fragmentan a su vez, en países ricos i poderosos los menos, i países pobres i humillados los más, numerosos i dispersos, i con justificada razón resentidos i rebeldes con causa. Los Estados Unidos de Norteamérica, país notable por su ciencia i tecnología, gracias a las mismas guerras que le hizo venir los mejores talentos de Europa durante las guerras, no ha sabido hacer de esa superioridad, la vanguardia de la justicia civilizada, guías honorables i orientadores positivos de los pueblos atrasados, ayuda para elevar el nivel educativo, científico i tecnológico, para superación de la calidad de la vida, sino el supremo hacedor de todo, el dueño del mercado universal, donde los hombres de otros pueblos no son seres humanos sino consumidores, i donde sus economías, atadas por deudas contraídas como un sebo de bajos intereses, luego ejecutivamente, unilateralmente, fueron llevadas a las alturas del cielo, i los convierte en dependientes, hipotecados, miserables i humillados de por vida. Norteamérica siguió la misma política tradicional de la pérfida Albión, fomentando guerras, estimulando o apoyando dictaduras, sometiendo pueblos, realizando invasiones i creando fronteras ficticias sobre un gran mapa, sin tomar en lo más mínimo en cuenta, las características particulares de cada pueblo, conformando lo que se ha llamado el mal inglés que convirtió en un caos numerosas extensiones del planeta, acentuada la tragedia por la ignorancia de esos mismo pueblos, envenenados casi siempre de religiones fanáticas. Las guerras aquí i allá, fueron los grandes negocios de la historia, donde se vendían armas o se estimulaban o fabricaban líderes, en ambos bandos i, mui especialmente en aquellos sitios donde el subsiguiente negocio estuviese a la vista, o las riquezas territoriales fuesen tentadoras, sobre todo en petróleo. Se irrespetaba i se sigue irrespetando todo lo que afecta a sus intereses i se exigía cumplir lo que les favoreciera. Esa era la norma fundamental del Derecho Internacional. Se firman los convenios i tratados que les otorguen poder i privilegio i se olvida todo lo demás. En El bloqueo de más de 40 años contra el extraordinario i valiente pueblo cubano, es para mí, una de las páginas más terribles i negras de ese imperialismo planetario que, ha debido quedar atrás en el tiempo i ha debido, también, cambiarse por una verdadera política de sabia amistad no especulativa, conscientes de estar en una pequeña nave espacial, el punto azul pálido de Carl Sagan como lo es I, cuando observando la política de Clinton veíamos venir una aurora favorable de entendimiento universal, unas elecciones cuestionadas o francamente fraudulentas, llevaron a Sin embargo, humillado en muchos aspectos; derrumbados dos íconos de su economía i otro ícono del poder militar al que pensábamos que no podía acercarse ni un mosquito, i enfrentado a un enemigo sin rostro, gestado por ellos mismos, ha burlado a Los hombres, ante el dolor i el peligro, sienten igual en todas la latitudes o rincones del planeta i es obvio que cuando vemos los gravísimos atentados terroristas en distintas ciudades, sea Nueva York o Madrid, nos duelen esas pérdidas de vidas inocentes, pero no olvidamos que diariamente el imperio, ocasiona muchísimas muertes más i terribles desgracias, en todos los rincones del mundo marginado i pobre. Ese es un genocidio “crónico”, donde el arma mortal i silenciosa es el hambre i la negación de sus derechos humanos, respaldada por un denominador común que es la demografía incontrolada, aportando la “carne de cañón”. Es indignante que este Imperio del Norte, insulte a Ya no vivimos Historia EL NOMBRE DE VENEZUELA ES DE ORIGEN INDÍGENA Es importante saber que en el Zulia, nació el nombre de Venezuela; se dice que, cuando Alonso de Ojeda u Hojeda, como lo citan muchos historiadores, i Américo Vespucio, descubrieron el lago de Maracaibo, llamado en principio de San Bartolomé, por ser día de este santo, el 24 de agosto de 1499, se dio este hecho. Hojeda, que ya había estado en “las Indias” establecido por 6 años en Primero un hecho, tal como lo cita el Padre N. María: “cosa curiosa, en la pesquisa que Colón abrió contra Hojeda a su llegada a Haití en 1499, por haber ido a tierras por él descubiertas, en las declaraciones no se menciona para nada a Américo Vespucio; además un tal Colmenero afirma que Alonso de Hojeda i Juan de De Vespucio, en cambio, se dice que de sus cuatro cartas de viajes, (Cuatro Navegaciones) por lo menos tres, son narraciones inventadas de hazañas i descubrimientos, i aunque en la que se cree auténtica, menciona que los palafitos le recordaban a Venecia, no es por eso el origen del nombre, como un diminutivo que suena despectivo, por la terminación “zuela”, evocando una pequeña Venecia. Para ese tiempo Venecia era ya una ciudad de palacios i no debía asemejarse a un palafito, hasta por la carencia de pilares de maderos que alzaban las viviendas sobre el agua. Lo único común, era estar en el agua. El conocer un pueblo palafítico, fue en el golfo, i Vespucio dice: “Hallamos una gran población, que tenía sus casas sobre el agua como Venecia” agregando el encuentro con los naturales, sus mujeres i sus haberes, pero no dice nada de llamarla Venezuela. Ni el más mínimo comentario. En segundo lugar; Hojeda hace una lista de su tripulación, señalando su procedencia o nacimiento o alguna otra característica; así de muchos dice ser de Sevilla, Valencia, etc., i hasta señala que viene en la expedición Maestre Bernal, boticario, i Maestre Alonso, cirujano. En ese recuento de hombres, no aparece Vespucio, aunque sí señala a un tal Nicolás, veneciano i contramaestre, que por lógica tenía (probablemente) que conocer a Venecia. El personaje importante que sí acompaña a Hojeda i a Juan de Está en X grados. Entre este golfo de Veneciuela y el cabo de Coquibacoa haze una vuelta el agua dentro de la tierra a la parte del Oeste. Y en esta vuelta está Coquibacoa”. Esta es la ortografía. Como podemos apreciar, Vespucio no le da nombre a este pueblo indígena; sólo dice que estaba en el agua i que le recordó a Venecia. En cambio Enciso explica que la población de hallaba en el agua, pero sobre una peña llana, i se llamaba VENECIUELA. Juan de “Enciso parece confirmar esta última opinión cuando dice: Y encima della está un lugar o casas de indios que se llama Veneciuela”. I más adelante, hablando de estos lugares i descubrimiento, usa el nombre de Veneciuela, por ejemplo cuando narra: “En Veneciuela es la gente bien dispuesta; y hay más gentiles mujeres que no en otras partes de aquella tierra”. Estimo, pues, que con documento probatorio como
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