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CONFERENCIA ACADEMIA DE MEDICINA DEL ESTADO ZULIA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA RESUMEN INTRODUCCIÓN Se comienza por asentar que, al hablar de Eutanasia, se impone considerar a la muerte como un proceso biológico que se cumple, más o menos, en una o dos horas i se resalta también que, para el médico, el poder tomar decisiones ligadas a este proceso de morir, debe poseer cultura i una sólida formación ética. El autor propone que “la cultura es fuente de principios éticos” así como, la necesidad de aprender a hacer juicios éticos, a partir de la enseñanza de esta disciplina crítico normativa, a partir de la obra de George Edward Moore, a principios del siglo pasado i todavía vigente. Fundándose luego por lo establecido por & DEFINICIÓN El término Eutanasia fue usado por primera vez por Suetonio, al referirse a la muerte del emperador romano Augusto; pero, para la mayoría, fue inventado por el filósofo inglés, Roger Bacon (1561-1626) autor del Novum Organum. La palabra deriva del griego, eu, bien i tánatos, muerte, que significa bien morir, aunque el término no puede tomarse literalmente, pues algunos no admiten el calificativo de buena para la muerte que, significa bien morir. ….Se citan entonces las distintas definiciones que, sin embargo, no todas apuntan a la necesidad o el anhelo de morir en paz. El autor hace ver que, más que una correcta definición, lo que interesa es tener el concepto claro de algo, para definir con sus propias palabras. En consecuencia, el término señala un conjunto de acciones que derivan de tomar una determinada decisión razonada. Ello dependerá de las ideas, prejuicios i preceptos religiosos i morales, etc. Esa toma de decisiones está, frecuentemente, en el ambiente de las llamadas Unidades de cuidados intensivos de los Hospitales i las Clínicas Privadas. Hai que tomar, entonces, una decisión sobre el tipo de eutanasia, bien sea pasiva o activa, descartando la posición religiosa afirmando que, el dolor, entra en los planes de Dios (Escrivá de Balaguer) pues, la superación del dolor, es una de las mayores conquistas de la medicina científica. Distingue luego, los dos niveles del lenguaje, refiriéndose a los rasgos lógicos del lenguaje, lo que muchas veces devela las contradicciones de los pseudo-razonamientos morales que, ante un problema de decisión en medicina, como apunta el mismo Dr. Augusto León Ch., en su obra Ética en Medicina, no son criterios médicos ni filosóficos, sino “simples antagonismos de carácter político-religiosos”. Analizando eso que se llama “discurso de primer orden” i “discurso de segundo orden” encuentra errores en los Códigos de Deontología, i en los preceptos de Derecho, como cuando en Jurisprudencia se consagra “el derecho a la existencia y a la evolución de la vida orgánica, como el más preciado y el primero de los derechos que pertenecen al individuo y nadie puede atentar contra él…excepto el Estado” i se refiere a distintas citas. Igualmente se refiere a conceptos de Russell sobre los problemas ajenos o a los terribles padecimientos del morir, con una serie de recursos que, solamente prolongan la agonía. Seguidamente se refiere a los dos tipos de miedo ante la muerte, según el filósofo italiano Michele Federico Scciaca que, cita el miedo físico i el miedo trascendental a la muerte, este último dependiente de lo que se crea existe en el más allá del final, pero señalando también, que si no existiera la muerte, la vida no tendría sentido. Se refiere también el autor, a la angustia existencial según Karl Jasper (el “miedo a la nada”) i a la obra de la doctor Elizabeth Kübbler-Ross, en su libro Sobre la muerte y los moribundos, i a las etapas del morir; señala, además, el autor, “la muerte burguesa” como la describe Cervantes en el Capítulo LXXIV, con Don Quijote vuelto a la cordura. Más adelante estudia la eutanasia pasiva i la eutanasia activa, rechazando lo que algunos consideran el arte de matar científicamente, o el considerarla como un homicidio o un suicidio, pensando como otros autores que, muchas veces, una eutanasia activa es más aceptable i digna, que una pasiva, admitida esta última por la ética, la medicina, la iglesia i otras instituciones, puesto que, al retirar los recursos extraordinarios (pasiva) a veces prolongamos igualmente la agonía, pero de manera más cruel. Definición de la muerte. Analiza que no existen dos estados: vida i muerte, i que se pueda pasar de inmediato de uno a otro. Destaca la necesidad que ha tenido la ciencia, de definir la muerte cerebral, para el avance de los transplantes i considerarla como la muerte de la personalidad. Sin embargo, legalmente, i desde el punto de vista de la definición del diccionario, se sigue manteniendo el criterio del cese definitivo de las funciones vitales, pero preguntándose hasta donde es posible, seguir manteniendo una vida artificial, vegetativa, con los recursos de la medicina contemporánea. Se refiere a los pro i a los contra, así como a las crítica que se han hecho a la medicina en el presente, especialmente a los cuidados intensivos, i a la supuesta comercialización de la profesión. Cree que los Cuidados Intensivos han sido un positivo avance en la atención médica i cómo se pueden evitar los abusos. Además reitera su posición de la necesidad de crear Comisiones de Ética en los hospitales, para enfrentar decisiones de este tipo. Empero cree (i lamenta) que pocos afrontan estas discusiones, pues como expresó un autor, Henry Fielding, “el sol y la muerte no se pueden mirar fijamente”. Testamento Biológico Comienza por analizar que, esto es un problema que debe enfocarse desprendido de prejuicios religiosos, políticos, tradicionales, etc., i considera que de los 6.000 (ó 6.500) millones de los habitantes del globo terrestre, la mayoría son analfabetos puros o analfabetos culturales. Pasa a exponer cómo se han dado los primeros pasos, en busca de una expresión consciente de la última voluntad i el derecho a exigir que se respeten los derechos individuales, i la escogencia o no, de recursos heroicos, cuando una enfermedad incurable, terminal, haga intolerable, los sufrimientos. Contempla que, esa voluntad de escoger la forma de morir, se puede expresar por encima de la cuarta década de la vida, en un documento (el living will de los anglosajones), siendo “el Testamento Biológico, la oportunidad en vida consciente de exponer su autodeterminación i el deseo de morir bajo ciertas condiciones, en un área donde, apagándose la personalidad, son otros los que toman las decisiones”. Existen varios modelos mui simples o incompletos, i el autor propone el suyo Modelo RJM que, partiendo de la fundamentación de la muerte como un proceso, abarca todos los pormenores de la forma de morir, incluyendo a discreción, un punto sobre la eutanasia activa, como podría ser por un sencillo procedimiento de inyección o infusión, que duerma dulcemente i se pase a la muerte sin dolores, agonía o sufrimientos, siempre en enfermedades terminales, en pacientes absolutamente irrecuperables. El testamento, además, incluye lo que debe hacerse con el cuerpo, la forma del entierro, etc., etc. El autor estima que están contemplados todos los parámetros o posibilidades, para la escogencia consciente de la forma más adecuada i deseada, de morir en paz. *** Se repartió entre los asistentes a Esto, es pues, un resumen de un trabajo mui extenso que desarrolla estos puntos con profundidad, pero se exige presentarlo en un tiempo determinado; i es a su vez, uno de varios trabajos sobre el tema.
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