Era tan caraqueño
como la esquina de Las Gradilla, el cochero Isidoro, o el querido viejo Donzella, la Plaza Bolívar, Lucas Manzano Gonfalón. Su gran amor:
Caracas, a la cual dedicó no pocas
de sus composiciones musicales: Caracas Vieja, Toi Contento, Sueño caraqueño,
Epa Isidoro, Canto a Caracas,
Canto al Guaire. Lo llamaron el
Cantor de Caracas. Se trata de
Luis Frómeta Pereira, Billo Frometa, quien llegó a Venezuela en 1937 y se quedó
aquí, haciendo de esta ciudad su patria chica.
Había nacido en San
Francisco de Macorís, República dominicana, el 15 de diciembre de 1915. Quiso ser médico y a tal fin, luego de
graduarse de bachiller, cursó los primeros años de medicina en la Universidad
de Santo Domingo, pero su vocación era la música, por lo que abandonó los estudios médicos. Pronto se destacó
como saxofonista, ocupando el segundo fagot en la Sinfónica dominicana. Contratado para venir a Venezuela,
formó su propia banda que actuó el 31 de diciembre en el Roof Garden del Hotel
Madrid, con el nombre de Billos Happy Boys, que luego cambió a Billo´s Caracas
Boys.
Luego, no hubo
carnaval, navidades, aniversarios, fiestas en clubes y parroquias donde no
estuviese Billo, con sus merengues, danzones, pasodobles, boleros. Sus discos
se vendían como pan caliente, mas de diez millones de copias antes de 1987. En
ocasión de cumplir 50 años de actividad artística, dirigió la Sinfónica de Venezuela el 27 de
abril de 1988. Billos Frómeta nos dejó para siempre, el 5 de mayo de ese mismo
año.