|


| |
Servando García Ponce |
 |
 |
| |
Periodista de larga trayectoria, ha sido columnista de los más importantes medios impresos venezolano, corresponsal de la agencia TASS, Diputado y Presidente de la Asociación Venezolana de Periodistas. Ha escrito varios libros y actualmente se desempeña como Jefe de Información del Diario VEA. Es autor y presentador de los micros radiales denominados “DEJA QUE TE LO CUENTEN” que se transmiten de lunes a viernes en la Radio Nacional de Venezuela en dos ediciones diarias y cuyos textos se publican regularmente en este espacio. Los micros son una producción de Carlos Dorta. |
Cuando contaba veinte años de edad, Juan Bautista Arismendi, nacido en Margarita en 1770, inició la carrera de las armas, como cadete en las milicias de la isla, recibiendo en 1800 el grado de Capitán. Al declararse la independencia, se puso a la orden de la Junta Provincial de Margarita, marchando en 1812, preso fue conducido junto con otros patriotas, a las bóvedas de La Guaira.
Puesto en libertad, regresó a Margarita en 1813, muriendo su primera esposa María del Rosario Irala. Viaja a Caracas, comisionándole Bolívar a combatir las partidas realistas que operaban en los Valles del Tuy.
En 1814, regresa a Margarita, casándose por segunda vez con Luisa Cáceres. Apoyando al Libertador, cuando este, procedente de Haití, desembarca en la isla en 1816. Es ascendido a General en Jefe, pasando a tierra firme para combatir a los realistas. Vuelve a Margarita, a combatir a los españoles. Desconoce la autoridad de Bolívar, promoviendo un motín. Hecho preso por fuerzas leales, es remitido a Angostura, el 21 de julio de 1819. Continúa sus ataques contra el Libertador, proclamándose Capitán General de los Ejércitos de Venezuela. Pero, al regresar victorioso Bolívar de liberar a la Nueva Granada, este espúreo gobierno se deshace. Bolívar perdona a Arismendi, en aras de la unidad de mando del ejército patriota.
Alcanzada la independencia, Arismendi desempeña cargos de responsabilidad tanto en lo civil como en lo militar. Muere en Caracas el 22 de junio de 1841. Sus restos reposan en el Panteón Nacional.
El general José Antonio Anzoátegui, fue siempre leal con el Libertador y le acompañó en los denodados esfuerzos de este por forjar un Mando Supremo unido.
Bolívar sostenía con razón que para lograr la victoria sobre los españoles era menester mantener la unidad férrea y sólida de las fuerzas patriotas. En ese contexto, logró que lo reconocieran como Jefe Supremo, porque en verdad era el más capaz política, intelectual y militarmente del grupo de venezolanos que dirigió la lucha por la independencia. Estaba claro de que entre las prioridades figuraba en primer instancia sellar de arriba hacia abajo la unidad de las fuerzas militares patriotas.
Mariño, Bermúdez, hasta Arismendi, entre otros, presentaron siempre problemas de disidencia. Piar, fue el más serio peligro por su constante desconocimiento de la autoridad de Bolívar y, sobre todo, por instigar a una confrontación entre pardos y blancos, lo que hubiera significado el resquebrajamiento de la Fuerza Armada patriota. Por eso era inevitable se adoptara una medida extrema, aunque dolorosa, para poner fin a esa grave amenaza. Y esa medida fue su ejecución.
El general Anzoátegui, que formó parte del Consejo de Guerra que condeno a Piar, permaneció todo el tiempo al lado de Bolívar. Nació Anzoátegui el 14 de noviembre de 1789 en Barcelona. No más enterarse de los sucesos del 19 de abril de 1810, se sumó a la lucha por la independencia. En los duros años de 1813 y 14 participa en diversas acciones de guerra, destacándose por su valor y arrojo. Junto con Bolívar toma parte de la expedición de Los Cayos, igualmente interviene en los combates de Quebrada Honda, Juncal y San Félix.
En la campaña de Nueva Granada de 1819, es ya General de Infantería y Jefe del Ejército de Occidente, cuando apenas tenía 30 años de edad. Se destaca por su valor en la batalla de Boyacá, cuando apenas contaba 30 años de edad. En el parte dado por el Libertador sobre la victoria alcanzada, citó particularmente el notable aporte del General Anzoátegui en la derrota del enemigo. Varios meses después, muere en Pamplona. El Estado donde nació lleva hoy con orgullo su esclarecido nombre.
Déjanos Tu Comentario
|