El Libertador no sólo se preocupaba porque el movimiento emancipador tuviese una imprenta que editara, que difundieran los éxitos de la lucha armada contra la dominación imperial, sino que también buscaba toda oportunidad para insertar en los medios que ya se publicaban, informaciones favorables a la causa independentista, por cuanto estaba convencido de crear amplia opinión pública favorable a los patriotas.
En primer lugar, siempre se interesó por tener una imprenta propia, por considerar que esta era tan útil como los pertrechos. Al regresar de Londres de la misión que le encargara la Junta Suprema de 1810, se trajo una imprenta. Durante la Campaña Admirable de 1813 que liberó al occidente se acompañó por Juan Baillío, quien imprimió volantes durante la segunda República. En su expedición de Los Cayos, la imprenta que traía se perdió en la derrota de Ocumare. En Angostura en 1818, negoció con José María Isturriza de Trinidad una imprenta, que pagó con ganado por un total de 2.200 pesos y en la cual se imprimió el Correos del Orinoco.
En su empresa libertaria por Ecuador y Perú, junto con el elemento bélico, conducía una pequeña imprenta portátil, en donde editaba El Centinela en Campaña, en el que libraba “combates de papel”, como llamaba sus polémicas con los periódicos realistas.
Además, se preocupaba ante la campaña hostil que realizaba cierta prensa, la cual como dijera en carta a José Antonio Páez, 8 de agosto de 1828, se ha convertido en “tribunal espontáneo y órgano de la calumnia, ha desgarrado las opiniones, porque practicando el escándalo, ha destruido la confianza de todos”. Es indudable la vigencia de esta expresión de Bolívar, en cuanto a los cuatro canales del Apocalipsis.
Guerrillero incansable, por más de veinte años combatiente contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, el General Emilio Arévalo Cedeño nació el 4 de diciembre de 1882. Se graduó de telegrafista el año de 1900. Trece años después, es designado Jefe de la estación telegráfica de Caicara de Maturín, ya antes se había desempeñado como operador en los telégrafos de Ciudad Bolívar, Soledad y Cantaura.
Muy descontento por la situación existente, marcada por la cada vez mayor represión contra el pueblo, detención indiscriminada de periodistas, cierre de periódicos, entrega de la riqueza nacional a los grandes consorcios extranjeros y el incumplimiento de Gómez a sus promesas cuando en 1908 asumió el poder traicionando al Presidente Cipriano Castro, Arévalo Cedeño se lanza a la insurrección al frente de 40 hombres armados el 19 de mayo de 1914, al grito de “Viva la Libertad. Muera el tirano Gómez”, en la plaza Bolívar de Cazorla.
Hay que señalar que en nuestra historia, los telegrafistas han sido actores en movimientos de protesta, en acciones revolucionarias. Y así. los vemos a lo largo de la lucha contra la dictadura gomecista, al igual que durante el quinquenio de López Contreras para que imperara una verdadera democracia. Después en el transcurso del régimen de Pérez Jiménez, fueron muchos los telegrafistas encarcelados, torturados y exilados. Durante el puntofijismo, asimismo no pocos telegrafistas ocuparon puesto de vanguardia en la lucha contra las mafias corruptas y por la profundización democrática.
Gómez ordena la persecución de Arévalo Cedeño con tropas que triplican sus fuerza. Se suceden varios combates, pero ante el poder de fuego de los gubernamentales y su mayor número, Arévalo Cedeño es derrotado y se ve obligado a huír a Trinidad.
De Trinidad pasa a Colombia, donde organiza incursiones en territorio venezolano, hostigando a las fuerza de la dictadura. En 1921, realiza una de las más importantes y a la ya me referí en anterior micro, cuando al frente de 125 hombres, llegó a San Fernando de Atabapo, capturó a Tomás Funes, Gobernador del Territorio Federal Amazonas, y lo fusiló, después de someterlo a Consejo de Guerra por sus numerosos crímenes. En algunas ocasiones coincidió con el General Pedro Pérez Delgado (Maisanta) en su lucha contra Gómez, pero no congeniaron y se separaron peleando cada uno por su lado, lo cual debilitó el frente armado antigomecista.
Los medios de comunicación., El Universal, La Esfera, El Sol y otros, en actitud servil ante Gómez difamaban de los guerrilleros llamándoles cuatreros, bandidos, chusma, aunque no denunciaban la feroz represión existente.
Arévalo Cedeño, ante el acoso gomecista, sale de Venezuela y viaja a México donde funda junto con Gustavo y Eduardo Machado, Carlos León y Salvador de la Plaza el ^Partido Revolucionario Venezolano, pero a poco se separa de ese grupo político.. Al morir Gómez, regresa a Venezuela y es electo diputado al Congreso de la República. Se pronuncia por la unidad de América Latina. En 1937, el Presidente Eleazar López Contreras lo designa Presidente del Estado Guárico. Muere en Valle de la Pascua el 19 de mayo de 1965 a la edad de 83 de años.