Pour tuer un
Peuple, il faut détruire son âme. Or, l’histoire est l'âme du Peuple. Le
sachant l'Europe colonialiste s'applique à défigurer notre histoire
Sekou Touré
El continente ha producido hombres y mujeres de letras de exquisita
sensibilidad y en muchas ocasiones de comprometimiento con su pueblo. Algunos
son conocidos en el resto de los continentes, otros solo en su país natal y en
la metrópoli que lo dominó.
El desconocimiento de las culturas africanas llega al punto que el
diccionario francés-español, español-francés, de Emilio Martínez Amador, de la
editorial Sopena de Barcelona -edición de 1991- en su página 412 se traduce griot, como hechicero, brujo. Cuando en
realidad el griot en Africa occidental es en el sentido tradicional el cantor
de una genealogía, una biblioteca viviente de la saga de su pueblo.
Este criterio discriminatorio se remonta a otros pensadores. Hegel diría
que “Africa no es una parte histórica del mundo (…) ella no tiene desarrollo a
mostrar ni movimientos históricos”; por su parte Pierre Gaxotte periodista
francés subió de tono el tema al decir “Los pueblos africanos no han dado nada
a la humanidad (…) ellos no han producido nada, ni Euclides, ni Aristóteles, ni
Lavoisier, ni Pasterurs. Sus epopeyas no han sido cantadas por Homero alguno (…)”
Africa
ha dado, desde la antigüedad, nombres excepcionales en el campo de la cultura.
El sabio Immhotep del Egipto antiguo, Boss, el filosofo negro que es la fuente
de donde abrevaron fabulistas como
El
libro, “Los Tassili[1] de
Ajjer” de la argelina, Malika Hachid [2]
, etno historiadora, especialista en prehistoria; nos habla de una extraordinaria
civilización negro-africana, cinco mil años antes de la construcción de las
pirámides de Egipto. Gracias a sus estudios del arte rupestre y de la
lingüística histórica ella pudo determinar que los primeros habitantes del
Sahara, antes de la desertificación, eran negros; refiriéndose a los que han
sido denominados cabezas redondas. El segundo grupo poblacional correspondería
a los peules o fulas actuales y por último llegaron los protobereberes. Ella
resume que el Sahara antes de la desertificación fue lo que Don Fernando Ortiz
denominaría un “ajiaco” de pueblos. Las primeras pinturas rupestres fueron
realizadas hace más de doce mil años por los cabezas redondas, a
El hecho
de atribuir a una civilización negro-africana el rol de civilizadores del
Magrhreb ha encontrado resistencia, pero la comunidad científica ha apoyado
totalmente esta tesis.
Hoy la
tradición cultural africana continúa y restituye los valores de la africanidad.
Ahmadou Kourouma
De
etnia malinké, (mandinga) que se extiende por Senegal, Guinea, Sierra leona,
Malí, Costa de Marfil y Gambia; Kourouma, es de madre guineana y padre
marfileño, nacido en 1927, en Costa de Marfil.
Kourouma ha publicado dos novelas, ambas de gran impacto. Su primera obra que
data de 1970, “Los soles de la independencia”, evoca la decepción que muchos
tuvieron con las independencias neocolonizadas de principios de los años
sesenta del pasado siglo. Con “Monné, ultraje y desafíos”[3],
publicada en 1990, el se remonta al tiempo en que a su país mandinga llegaron
los colonizadores.
En el año de 1998, publica su tercera novela “En espera del voto de las bestias
salvajes”, que fue premiado con varios premios importantes de la critica, entre
ellos el: Prix Tropic 1998, Prix de
En sus libros aflora el humor, o más bien una fina ironía. Un critico francés
lo ha comparado con Voltaire al decir: “La misma ironía feroz, la misma sátira
que se burla del despotismo.”
Korouma rompió con el academicismo de los primeros autores africanos. El hace
hablar a sus personajes un francés con lengua propia, ellos utilizan un léxico donde
expresan su realidad. “Él ha sido el primero a introducir la subversión en la
escritura romance, decidiendo romper el francés y por la práctica sistemática
de un mestizaje lingüístico, deja florecer de una manera muy bien dirigida, la
palabra malinké en el seno de un discurso de factura occidental.”[4]
.
Ahmadou Kourouma dice que su próxima obra versará sobre las guerras tribales
que han ensangrentado al Africa en el último decenio y sobretodo el triste
destino de los niños soldados; refiriéndose al carácter surrealista de estos
conflictos, con historias de horror, magia y brujería.
Kourouma, se proclama no creyente, “Pertenezco a una comunidad en que la
religión musulmana es esencial. Yo practico la religión porque quiero ser
miembro de la comunidad; porque si yo no fuera musulmán, mi comunidad me
rechazaría. Entonces pues, yo rezo, yo ayuno, pero yo no creo.” y añade “(…)
Muchos africanos, inclusive cultos, creen en la magia. Creo que eso constituye
un pesado handicap para el futuro. En Africa todos los jefes de Estado tienen
marabutos y algunos de ellos le dan responsabilidades a estos marabutos (…) Yo
tengo parientes que son próximos al marabuto del difunto Mobutu Sesse Seko y ya
casi muriendo aquel, le hacían creer que el viviría.”
Camara Laye
El
mayor de los doce hijos de un herrero y orfebre mandinga, nacido el primero de
enero de1928 en Kouroussa, región de
Sus
primeros estudios los hizo en la escuela coránica y a continuación en las
escuelas francesa de donde pasó a cursar estudios en una escuela técnica en
Conakry. Posteriormente continuó en el centro profesional de Argenteuil, Francia.
Camara
Laye trabajo de cargador en el mercado de París pero su vocación eran las
letras, convirtiéndose en un lector incansable. En el año de 1953 publica “El
niño negro”, por el que le concedieron el premio Charles-Veillon. La obra es
autobiográfica y narra la vida cotidiana de un niño en la selva africana, sus multifacéticas
experiencias, su constante enfrentamiento a pruebas que él debe superar: para
lograr el objetivo final: la iniciación en el grupo de edad, o sea, el paso a
la adolescencia-madurez.
El novelista camerunés Mongo Beti refiriéndose a está obra plantea que
es arte por el arte y que a pesar de estar bien escrita no refleja la impronta
del colonialismo en su real dimensión. A lo que respondió Layé que en su obra
se reconocen los valores del hombre negro, a su vez Leopold Sedar Senghor
señaló: “La pintura del mundo negro africano bajo los colores de la infancia
constituye la manera más sugestiva de condenar el mundo capitalista de el
occidente europeo”
Regresa a Guinea con la independencia y se dedica a la diplomacia, Es de señalar
que nunca asumió un comprometimiento en la lucha anticolonialista y esto le fue
reprochado por muchos aunque siempre se admiró y se admira su talento como
relator de historias y como escritor. En 1965 parte al exilio y su novela
“Dramouss” lo hace acreedor de más fama. Se establece en Senegal y comienza a
trabajar en el Instituto fundamental de Africa Negra (IFAN).
En 1976, le pronostican una enfermedad renal de carácter grave y se sumerge en
la redacción de “El maestro de la palabra”[5].
Con la colaboración del griot Babor Condé, escribió un texto épico de la saga
del Imperio de Malí;[6]
obra que obtuvo el premio de
Contra las predicciones de los médicos que le habían dado un año de vida,
sobrevivió cuatro, muriendo en Dakar, Senegal el 4 de febrero de 1980.
Sony Labou Tansi, novelista congolés
contestatario, dramaturgo vanguardista y poeta ocasional; toda su vida fue un
desafío. De escritor insolente lo calificaron algunos.
“Estoy contra la censura. La censura está contra mí (...) Desprecio a esos que
buscan su plata en el saco del Estado. Porque mis ancestros y yo hemos
aprendido a respetar al Pueblo y no a orinarse sobre su miseria.”
Su padre era originario del Congo Leopoldville y su madre de la otra ribera del
río - el Congo Brazaville - desarrollando su actividad política y literaria en
la ribera materna.
Entre sus obras más importantes se encuentran : La vida y media, Los ojos del
volcán, El Estado de la vergüenza, Las siete soledades de Lorsa López, El
paréntesis de sangre y El antipueblo. El
escribió una decena de obras de teatro y fue fundador de uno de los grupos de
teatro más importante de Africa subsahariana, que tuvo el raro privilegio de
tener audiencia internacional “Rocado Zulu Théâtre”.
Involucrado en la política llegó a ser el segundo hombre del “Movimiento
congolés por la democracia y el desarrollo integral”, ocupando un escaño en el
Parlamento. Enemigo declarado del régimen del corrupto Pascal Lissouba, al que
comparaba con Idi Amin Dada, no se ocultaba para blasfemar contra este en
cualquier lugar; en represalia le fue retirado su pasaporte diplomático. El
gobierno tomó otras represalias contra él, lo que le impidió participar en
actividades culturales fuera del Congo pero el régimen nunca pudo amordazar al
intelectual.
Teniendo conciencia de estar herido de muerte por el SIDA aceptó viajara
Francia en enero de 1995, donde estuvo tres meses pero prefirió regresar al Congo.
Dejó su tratamiento de AZT, que decía que era medicina del hombre blanco y se
volvió a la medicina tradicional africana. Uno de sus últimos actos fue la
presentación de una pieza teatral en la aldea de Foufoundou, ubicada a tres
horas de Brazaville, en medio de la densa selva ecuatorial
Sony Labou Tansi murió en junio de 1995, horas después que su esposa,
víctima de la misma enfermedad.
Gerald Félix Tchicaya, congolés,
nacido en 1931 en país Vili fue un prolífico. Escritor que abarcó la poesía, el
teatro y la novela; al que Aimé Césaire calificó como el mejor poeta de su
generación. Tchicaya se definió con un término inventado por él, congaulois
(congogalo). El fue un escritor universal que rompió con la automarginación de
la llamada “negritud” senghoriana[7]. El
se firmaba, U'Tamsi, que quiere decir: la pequeña hoja que habla para su país.
Hijo de un diputado congolés, por la región del Congo-Medio a
Tchicaya, hijo de un padre autoritario se rebeló contra él y fue empleado en
correos y telégrafos, mozo de cuadra, criado, cargador en el mercado de París.
Desde muy temprano frecuentó a los poetas franceses que se reunían en el café
Radar: Robert Sabatier, Alain Bosquet, Jules Supervielle
De su poesía él dijo “Es como el río Congo que lleva tantos cadáveres como
jacintos de agua”. Una abierta critica a las decenas de miles de cadáveres que
costo la construcción de la línea férrea Congo-Océano, tendida de Brazaville a
Punta Negra, a golpe de látigo de los colonialistas franceses.
Su primer
cuaderno de poemas lo publicó en el año 1955 “Le mauvais sang”; al que
siguieron “ Feu de brousse", "A triche cœur". En agosto de 1960
se traslada al antiguo Congo belga y se pone a las órdenes Patricio Lumumba, que
le confía la dirección del diario “Congo”.
Poco tiempo
después regresa Francia y comienza a trabajar en el departamento de educación
de
En la década
de los setenta del pasado siglo se dedica al teatro, escribe “Zulu” dedicada al
gran Chiaka, “El baile de N' Dinga, cuya acción se desarrolla en el Congo belga
en vísperas de la independencia.
“El destino
glorioso del mariscal Nikon Nikou”, tragicomedia de un dirigente africano que
fuera cabo y limpiador de letrinas que deviene dictador. Este Nikon Nikou bien
pudiera ser el sargento devenido coronel, Jean Bedel Bokaza que en 1977 se
autoproclamo emperador con el titulo de Bokasa I en
En el campo
de la novela es autor de cuatro novelas que reflejan la saga del Congo
Brazaville durante más de medio siglo, ellas son: Les Cancrelats, Les Medusas,
Les Paléense y Ces fruits si doux de l' arbre à pain. En ellas nos habla de los
pequeños blancos, de los profetas negros, los sindicalistas, los luchadores por
la independencia, los políticos y de ese personaje también ubuesco, el abate de
las 500 sotanas y pistola al cinto, Fulbert Youlou primer presidente del Congo
Brazaville, por obra y gracia de la intrusión neocolonial.
Gerald Félix Tchicaya , murió en París el 29 de abril de 1988, en una primavera
lluviosa y fría, lejos de la tierra soleada y caliente que lo vio nacer.
Los profetas milenaristas
La
literatura de ambas riberas del río Congo está impregnada por la presencia de
los profetas milenaristas, aún hoy en día no importa la pertenencia a las
milicias Ninjas o Cocuye de Brazaville, los rebeldes del pastor Toumi o
anteriormente se fuera seguidor del abate Youlou o Massemba Debat; casi todas
las fuerzas políticas de la región del Pool se reclaman seguidores de las
enseñanzas del profeta libertario “visitado por Dios”, muerto en prisión el 3
de enero de 1942.
Del
otro lado el río, hoy en día, los seguidores de otro profeta Simón Kimbangu,
practican ritos muy parecidos a los de los matsuanistas.
André Matsoua, profeta del pueblo
André
Matsoua, nació en 1899 en Mandzakala en país Congo-Lari, fue alumno de la
escuela de la misión católica de Brazaville y después ocupó el cargo de
funcionario de aduana. Voluntario en el ejército francés participó en la guerra
del Rif, devino suboficial condecorado del cuerpo de “tiradores senegaleses”. Después
se fue a vivir a París, donde trabajo como contador en un hospital., allí
establece contacto con los sindicatos y en 1926 funda una asociación mutualista
de los oriundos de Africa central. Esta asociación estableció filiales en
Brazaville y Punta Negra en el congo francés y en Leopoldville en el Congo
belga. La predica de Matsoua mezclaba la política con la religión.
En 1928, Matsoua le escribe al presidente de Francia, Poincaré; protestando
contra el Código Indígena y el trabajo forzado en la construcción de vía férrea
Congo-Océano. Como consecuencia de sus actividades al año siguiente fue
detenido en París y transferido a Brazaville en unión de otros cinco
compañeros, el proceso tuvo lugar en 1930 y fue condenado a tres años de
prisión y diez de deportación al Tchad. Miles de seguidores de Matsoua
protestaron en las calles de Brazaville. El gobernador colonial, Félix Èboué[8].,calificó
a Matsua de hombre muy peligroso.
En 1935 se evade de Tchad y llega a Francia vía Nigeria, Senegal y
Marruecos, amparado en un nombre falso. En París comienza de nuevo, desde la
clandestinidad, a reforzar la asociación de oriundos de África central. Cuando
los hitlerianos invaden a Francia con la complacencia del mariscal Petain,
André Matsoua se une a la resistencia y es herido en el frente de batalla.
Remitido al hospital de Beaujon, donde es denunciado por uno de sus adjuntos,
siendo detenido y enviado a Brazaville y es sometido a un nuevo juicio. En
1941, por decisión de Félix Èboué es sentenciado a prisión perpetua.
Apenas sobrevivió un año en la prisión de Mayama, ya que no le fue curada
su herida, los maltratos de sus carceleros y la disentería pusieron fin a su
vida. Fue sepultado de noche clandestinamente pues se temían motines.
A su muerte, el movimiento matsuanista se extendió en país Lari. Corrió la
leyenda de que no había muerto y que se debían preparar para el regreso
inminente del Salvador; durante más de 20 años sus seguidores, continuaron
practicando el sincretismo religioso matsuanista y el legado político de no
pagar impuestos y rechazar los carnés de identidad coloniales, no dejándose
fotografiar
Matsoua al igual que Simón Kimbangu, muy presentes a pesar del tiempo
transcurrido desde su muerte, inspiran a decenas de profetas; farsantes unos,
creyentes sinceros otros, que mediante ritos alucinatorios y otras
manipulaciones mantienen vivas estas creencias.
Simón Kimbangu
Nacido en 1899 en N' Kamba, Bajo Congo, no lejos del antiguo Leopoldville,
actual Kinshasa. Hijo de campesinos pobres, animistas, a la muerte de su madre
alrededor de1900 fue entregado por una tía a misioneros Bautistas británicos.
Con estos aprendió rudimentos del francés, pero fue en su lengua natal, el
kikongo, en que aprendió a leer y escribir;
Sirvió de “boy” a los religiosos colonialistas y después fue nombrado por estos
catequistas en su aldea natal. Para subsistir trabajó en Leopoldville y Matadi,
sufriendo la explotación colonial y la discriminación racial; esto le permitió
ir tomando conciencia política al futuro predicador milenarista.
Entre 1914 y 1918, tuvo tres hijos con Marie Mwilu, ya por esa época había
“tenido apariciones” pero, es en marzo de 1918, durante unos funerales que se
desmayó y cuando recuperó el conocimiento dijo que “ había sido visitado por el
espíritu de N'Zambi a Mmpoungou, y el Dios todopoderoso le había encargado de
difundir la palabra del Señor.” Ese mismo año, cuenta la tradición
kimbanguista, que en medio de una prédica Kimbangu colocó su mano sobre la
cabeza de una joven muy grave y la curó. Los asistentes asombrados lo
proclamaron ngunza (profeta). Es de señalar que entre la etnia bakongo, la
tradición mesiánica es de larga data.
La noticia del milagro se extendió y millares de personas acudieron para
ver y oír al hombre que afirmaba que Dios era negro.
Kimbangu era percibido, por los bakongos, como el enviado de Dios para los
Negros, para ellos era como Cristo, Mahoma, Buda o Moises. Posteriormente al
acercarse los kimbanguista a las iglesias protestantes admitieron la
no-divinidad de Simón Kimbangu y admitieron su carácter humano pero continuaron
expresándose de la siguiente manera:” En nombre del Padre, el Hijo, del
Espíritu Santo por el profeta Simón Kimbangu”.
Simon Kimbangu, nombró a su aldea “Nuevo Jerusalén” y prohibió los
fetiches, el alcohol, el tabaco y el baile que él consideraba obsceno. Las
iglesias y templos fueron vaciadas de imágenes, medallas y rosarios que fueron
quemados para así romper con la religión importada por los blancos.
Los misioneros blancos y las autoridades coloniales se inquietaron por el
auge del kimbanguismo, al ver amenazados sus intereses; acusado de racismo
antiblanco, de hacer propaganda revolucionaria y atentar contra la seguridad
del estado fue condenado a muerte por un tribunal militar el 21 de septiembre
de 1921. La sentencia fue conmutada por la de prisión perpetua en la prisión de
Elisabethville (actual Lubumbashi), donde murió el 4 de octubre de 1951.
Posteriormente el cadáver fue llevado a su aldea natal.
No obstante el kimbangusismo siguió desarrollándose, su hijo Joseph
Diangienda que él había designado como su sucesor y su esposa continuaron la
obra en la semiclandestinidad. Finalmente su iglesia fue reconocida
oficialmente por los belgas, el 24 de diciembre de 1959, seis meses antes de la
independencia. Diez años después en agosto de 1969 sería admitida en el Consejo
ecuménico de las iglesias cristianas, bajo la denominación de “Iglesia de
Jesucristo sobre la tierra del profeta Simón Kimbangu”.
La liturgia de la iglesia kimbanguista se diferencia de la protestante a
pesar de su actual cercanía al protestantismo, en que ha repudiado los estados
de trance y éxtasis místicos que lo acercaban a los cultos animistas,
considerados paganos por las iglesias protestantes.
Los kimbanguistas practican la comunión, el bautismo, el matrimonio
monogámico; el vino es remplazado por una bebida a base de miel no fermentada.
En el plano social son muy activos creando escuelas, dispensarios, talleres de
formación profesional. Últimamente se ha producido un cisma en la “Iglesia de
Jesucristo sobre la tierra del profeta Simón Kimbangu”, fundamentalmente entre
los feligreses de etnia baluba de la provincia de Kasaï, en protesta por el
predominio en la jerarquía eclesiástica de los bakongos.
Resumiendo diremos que seis meses de predica y treinta años de prisión, es
el balance de la vida de este profeta fundador de la más importante iglesia
independiente africana Cincuenta y cinco años después de la muerte del “Cristo
negro”, su iglesia tiene más de seis millones de seguidores, la mayor parte en
Fily Dabo Sissoko
Nacido en 1898 en Horokoto, Sudán francés-actual Malí- , es una destacada
figura intelectual y política del Sudán francés. Alumno de la celebre escuela
de hijos de jefes tribales, la “Ecole Normale William-Ponty”, donde también se
educaron Mambo Sidibe, Moussa Travélé y el gran Amadou Hampâte Bâ. Ejerció
primeramente como maestro en Dori, pero prontamente se involucró en la
política. A la muerte de su padre en 1933, lo sucedió como jefe -Cheff- de
cantón. La llamada Chefferie,[9]
era nada más que una correa de transmisión entre la administración colonial y
los autóctonos: chefferie que por lo general se prestaba a los turbios manejos
y exacciones de la administración colonial.
Ensayista, poeta y novelista, entre sus obras figuran; novelas como: Juegos
del destino, Golpes de lanza y La sabana roja, su última obra publicada en
1962, .Ensayos como; “Controversia sobre
En 1956, durante el Primer congreso de escritores y artistas del mundo
negro, Aimee Cesaire lo calificaría de “hombre de cultura”.
De “Sabana roja” dice Chevrier “(…) se puede considerar su obra más
lograda, él se revela como un memorialista escrupuloso y un observador sin
complacencia de una sociedad colonial, donde él es actor y testigo
privilegiado. Observador objetivo a la vez que condena los crímenes y las
exacciones a que dan lugar las operaciones contra los tuaregs y la complicidad
de algunos representantes de la chefferie, por otra parte rinde tributo a
figuras ejemplares como el comandante Bouchez o Fernand Froger universitario separado
de la administración colonial; en el que Fily Dabo Sissoko reconoce a su
maestro.
Dabo Sissoko pertenece a esa generación de “evolucionados” que jugó un
importante papel en las independencias africanas. Militante del “Agrupamiento
Democrático Africano” (RDA) , es electo en 1945 diputado de Sudán-Niger a la
primera Asamblea constituyente y a partir de entonces está involucrado en todo
el combate político que llevó a la evolución de la política africana de
Francia, pero esto sería tema para el político Dabo Ssissoko .
Chinua Achebe
“El primer pasó de todos los viajes, es el de volver a casa”, reza un
proverbio ibo. Pero esto no ha podido ser cumplido por el máximo exponente de
la literatura nigeriana.
Albert Chinualumogo Achebe nació en Ogibi -Nigeria del Este- en 1930. Sus
padres de etnia ibo eran de religión protestante. Chinua Achebe se graduó en la
universidad de Ibadan en 1953. El tema de los cambios producidos en su entorno entre
la fe animista con sus dioses tradicionales y la nueva fe cristiana y los
choques producidos por estas dos concepciones está muy presente en él, educado
en un medio donde se producían estos choques.
“Para ser humano, se debe tener una historia que contar. Es lo natural del
hombre, tener una historia, pero contarla.” Desde hace más de cuarenta años
Chinua Achebe es considerado el padre de la novela moderna africana en lengua
inglesa.
El escritor somalí Nuruddin Farah dice que:”Achebe representa el aporte más
singular de Africa a la literatura universal” , por su parte el profesor de
filosofía ghanes de la universidad de Harvard expresa “El es el padre fundador
de la literatura africana moderna en lengua inglesa”.
Su primer libro “El mundo se hunde”, lo publicó en 1953, con este libro
logró ser uno de los primeros escritores africanos en publicar un best seller,
del libro se han vendido más de ocho millones de ejemplares y ha sido traducido
a cincuenta idiomas. “El mundo se hunde”, de difícil lectura pues está redactado
en un inglés tal como lo hablan los africanos; es la historia de una pequeña
aldea de Nigeria anterior y posterior a su choque con el colonialismo, es la
historia del colonialismo contada desde el punto de vista africano. La historia
se desarrolla en país ibo, en el momento del arribo de los colonialistas
europeos que vienen a someter a la población y a imponerle el cristianismo. El
choque de estas dos culturas lo analiza Chinua Achebe, a través de Okonkwo el héroe
del relato, que trata en vano de preservar sus valores tradicionales; pero los
cambios en la situación social ha producido una nueva escala de valores que la
hacen incompatibles con la manera tradicional de vida.
Intelectual comprometido políticamente, apoyo la secesión de Biafra y
recorrió Europa y América del Norte buscando apoyo para esta causa, al terminar
la guerra se quedó en Norteamérica donde enseñó inglés en la universidad de
Massachussets y después en la de Connecticut, retornando finalmente a Nigeria a
ejercer como profesor de inglés.. Paralelamente continuó escribiendo novelas y
ensayos.
El
plantea que la literatura “(…) es más que un simple ornamento creativo (…)
considero que la literatura tiene a la vez una importancia social y política”.
En 1987 publicó “Termiteros de la sabana”, donde señala “Solo el relato
trasciende a la guerra y al guerrero, el domina el sonido del tam tam y los
éxitos de los bravos señala a todos el écueils
de la vida.” Otra de sus obras
se titula” Mujeres en guerra”.
Achebe a escrito en total cinco novelas, cuatro ensayos, selecciones de libros,
libros para niños y poemas; a pesar de auto clasificarse como un escritor
perezoso.
Desde el año de 1990, producto de un accidente automovilístico en Lagos, está
en silla de ruedas y se estableció con su esposa Christie, en Bard College en
el estado New York, donde ella daba clases de psicología. Esto fue debido a la
necesidad de tratamiento médico, él había declarado en 1988 “Yo sería muy, muy
desgraciado por tener que vivir en Europa o América (…) Entre yo y la sociedad
sobre la que yo escribo existe una estrecha relación de proximidad, que me es
indispensable.” Quizás por eso su pluma ha callado.
Vive en una modesta casa de madera en el campus del Bard College, donde da
clases de literatura africana y durante un trimestre se dedicó a una
compilación de ensayos titulado “Hogar y exilio”.
No obstante no se desvincula de la problemática de su país, en el año de 1995
cuando el régimen de Sani Abacha ahorcó al escritor y militante ogoni [10]
Ken Saro Wiwa y a sus ocho compañeros, declaró”Hemos tocado fondo (con ) ese
infame tirano.”
Después del fin de los regimenes militares, tras la muerte del dictador Sani
abacha, que estableció una cleptocracia escandalosa en Nigeria, Chinua Achebe regresó
brevemente, por cinco semanas, a su país natal pero; debido al colapso de la
infraestructura sanitaria tras quince años de regimenes militares regresó al
Bard Collage. En una conferencia en esta institución, se refirió a las tres
etnias principales que pueblan su país: yorubas, haussas e ibos, que
permanentemente están en conflicto debidos a problemas étnico-religiosos y
temas político-territoriales. Trató de explicar su exilio citando la novela,
“La aventura ambigua” del senegales Cheikh Hamidou Kane. En este relato, un
joven aristócrata africano viaja a Paris para estudiar la filosofía francesa,
pero estando allí comprende la futilidad de su proyecto. Y añadió Chinua Achebe
en su conferencia “Ellos no le dicen. Usted no puede quedarse aquí, sino
solamente, no hay trabajo para usted. Es terrible para un artista buscar
trabajo, tratar desesperadamente de encontrar trabajo, mientras que uno debe
pudiera encontrarlo fácilmente en su país.”
[1] Quiere decir
planicie en lengua berebere
[2] Fue directora del Parque Nacional de Tassili
[3] Monné, en lengua
malinké quiere decir, humillación.
[4] Ediciones Nathan , colección < 128 > . Jacques Chevrier
[5] Le maitre de la parole
[6] Fundado por Sundiata –Magan – Keita, es el Estado oeste-africano más extenso y prestigioso de antes de la llegada de los colonialistas europeos
[7] Damas, Cesaire y
Senghor fueron los que lanzaron la idea de la negritud
[8] De origen antillano, cumplió altas funciones administrativas en
distintas colonias francesa.
[9] Jefe tradicional
[10] En país ogoni (Port
Harcourt) se encuentra importantes yacimientos petrolíferos que son explotados
por compañías extranjeras y han dañado el medio ambiente, además el pueblo
ogoni no ha recibido beneficio alguno de la explotación petrolera, lo que
conllevó a un fuerte movimiento de protesta.