VER NOTICIAS
Gerry Weil llega contagiando jazz a PDVSA-La Estancia

Tercer Encuentro con la Literatura Infantil

Cuando la demanda es la inclusión en el presente y futuro de los pueblos
La brújula marca el Sur

Michelena Niño se exhibe en Yaracuy
Hasta el 30 de noviembre

En el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez se inicia la V Feria Internacional de Artes y Antigüedades FIAAM 2008

"CHE" por Julio Coortazar

Consejos Comunales de Carrizal visitan al Archivo General de la Nación

El nuevo sonido de la Onda Nueva en Corp Banca
Homenaje a Aldemaro Romero

En noviembre comienza la transformación de Sucre
Jesse Chacon explico su propuesta a trabajadores de la Alcaldía

Fiesta teatral invade Caracas con la VII Muestra Internacional de Teatro y Títeres

 

Más Noticias...

Efemérides de hoy , 10 - oct
 
Año 4
VER CARTELERA

Para Hoy

REPRESENTACIÓN El quijote está en la calle
Caracas

VARIOS : Exprésate
Caracas

FESTIVIDAD : Homenaje al artista plástico Héctor Elías Torrealba
Caracas

EVENTO : Ecomuseo del Café en Junín
TÁCHIRA

VARIOS : CAMLB
ZULIA

TALLER : Ortografía y redacción
ANZOÁTEGUI

REPRESENTACIÓN : (Estamos) en el aire
ZULIA

CONCIERTO : Funssión jazz
Caracas

EXPOSICIÓN : Maleiwa
ZULIA

EXPOSICIÓN : Huellas de la cultura indígena
AMAZONAS

 

Continúa Hoy

VARIOS : Feria Internacional del Disco, Fidisco 2008
Caracas

CONVOCATORIA : Congreso de musicología
Caracas

FESTIVAL : Nacional de Teatro Tovar 2008
MÉRIDA

FESTIVAL : Cine Venezolano 2008
Diversas localidades

REPRESENTACIÓN : José Amindra
Caracas

INFANTIL : Brujitas
Caracas

ENCUENTRO : 2do Congreso Cultural Cabimas 2008
ZULIA

REPRESENTACIÓN : La traviata
Caracas

EVENTO : ARTEXTIL 2008
LARA

FESTIVAL : Mundial de Solos y Duetos
TÁCHIRA

 

Más actividades...


Principal actual
Manifiesto
Quienes somos
Contáctanos/publica tu obra
Boletín
QUINCENARIO N°
76
4 de diciembre
SECCIONES PERMANENTES

Google

  Creador@s somos tod@s
  Afrodescendencia

Afroepistemología o la construcción de conocimientos desde adentro
Jesús Chucho García
Baje la versión PDF del artículo
INDICE:

A-Las tres problematizaciones o el difícil camino de la afroepistemología

1-Reconocer el desconocimiento de nosotros mismos

2-Desaprender lo alienantemente aprendido sobre África Subsahariana y su diáspora en las Américas y el espacio Caribe.

3-Reconstrucción del conocimiento sobre nosotros mismos a través de:

a-Una exploración a profundidad de las fuentes documentales y biblio-hemerográficas.

b-Una revisión critica de las fuentes documentales, bibliohemerográficas y visuales

c-Una construcción de herramientas metódicas para el establecimiento de una corriente de pensamiento en torno a la visión de quienes somos.

B-LA CULTURA AFRODESCENDIENTES: CULTURA DE RESISTENCIA, RECREACIÓN E INNOVACIÓN.

C-BIBLIOGRAFIA

A) LAS TRES PROBLEMATIZACIONES O EL DIFICL CAMINO DE LA AFROEPISTEMOLOGIA

¿POR QUÉ UNA AFROEPISTEMOLOGIA?

En el discurso inaugural del Taller Afrosuramericano (1) la profesora Sheyla Walker relató que en unos de sus viajes a Colombia había conversado con una familia afrocolombiana de apellidos Carabali Mina (2). La profesora Walker preguntó a un miembro de la familia si conocían el origen de sus dos apellidos y la persona le respondió que no lo sabía. Esta respuesta sorprendió a la profesora Walker quien inmediatamente les explicó de donde procedían sus apellidos Carabalí y Mina. Si hoy visitamos a una comunidad afrosuramericana y preguntamos sobre el origen de sus tambores, culinaria, cimarronaje histórico, o si tienen algún conocimiento de sus orígenes afrosubsaharianos (3), lo mas seguro es que en la mayoría de los casos nos conseguiremos con respuestas negativas o tal vez tergiversadas y con poca probabilidad de una respuesta correcta y acertada en su justa dimensión y devenir histórico.

En el Taller Afrosuramericano de Barlovento se evidenció, a manera autocrítica, un desconocimiento casi por completo de tres problematizaciones de nuestra diversidad afrosuramericana:

-Desconocimiento de nuestros orígenes etnoafrosubsaharianos

-Desconocimiento de las interrelaciones culturales de la diáspora africana en un mismo país.

-Desconocimiento de las interrelaciones históricas y culturales en una misma subregión continental, y su vinculación con el resto del continente y África.

Esta situación nos llamó la atención para comenzar a repensar el problema del conocimiento que tenemos de nosotros mismo. Una gran ausencia de reconocimiento de nuestros autoconocimientos que hemos tenido por siglos.

No saber ¿quienes somos?, ¿de donde venimos?, ¿donde y porque estamos en determinados lugares?, ¿en que situación nos encontramos? Estas interrogantes no resueltas corresponden a un clima de incertidumbres que “otros” han intentado responder por “nosotros” y “nosotros”, ingenuamente o por ignorancia o simplemente por resignación, nos hemos conformado en la mayoría de los casos, con la mirada del colonizador y neocolonizador desde cualquier tribuna: la academia, la iglesia, la intelectualidad inorgánica, el Estado, la política y otros espacios que legitiman sus construcciones discursivas de la dominación estructurada sobre la base del racismo y la discriminación racial. Hemos visto como en las primeras construcciones discursivas los europeos nos convirtieron en AFRICANOS ABSTRACTOS, luego en NEGROS, posteriormente en RAZAS, inmediatamente en ESCLAVOS, y así montaron un marco conceptual que al paso de quinientos años continúa acompañada de prácticas reproductoras desde sus iniciales instrumentos ideológicos hasta la reproducción trágicamente compulsiva introyectada en nosotros mismos. Cuando escuchamos decir a alguien de nosotros “los negros esclavos” o simplemente los “esclavos” o peor aún cuando intentamos interpretarnos con el marco conceptual colonial y “moderno” para buscar legitimización ante la academia u otra instancia de poder del conocimiento...lamentablemente reproducimos, con un concepto prestado, lo que el otro quiere ver en nosotros. La década de los años treinta, cuarenta y cincuenta fue ese laboratorio que estructura una propuesta de conocimiento sobre lo que los afrodescendientes fuimos, somos y seremos.

Por ironía de la historia esa estructura del conocimiento fue legitimada por las ciencias sociales y humanas de los antiguos Estados que practicaron la trata negrera y los sistemas esclavistas. Esa estructura fue reproducida por quienes fueron descendientes de los antiguos esclavistas y algún que otro descendientes de los esclavizados afrosubharianos en la época colonial.

¿PERO DE QUE SE TRATA AHORA?

Se trata de comenzar a repensar, a reconstruir y lo más riesgoso a desconocer ese conocimiento que sobre nosotros construyeron los “otros” y que hemos estado repitiendo como robots durante medio milenio. Se trata de una ruptura con ese conocimiento, sólo salvo excepciones, donde la buena intención ética de algún científico social o humanista se haya aproximado respetuosamente a dar una interpretación sobre nosotros, o tal vez por desconocimiento haya emitido juicios reproducidos de fuentes aparentemente reales como documentos históricos mal interpretados por los cronistas oficiales de la época colonial y neocolonial o documentales visuales mal enfocados. Allí se impone la ética. También la comprensión de nosotros ante los otros. Cuando proponemos la necesidad de construir una AFROEPISTEMOLOGIA, significa ruptura con ese conocimiento estructurado sobre nosotros, ya que es un conocimiento cuestionado que ocultó el potencial de nuestras contribuciones a la aldea planetaria, no sólo a las Américas, sino a toda la humanidad. Ese conocimiento manipulado que buscó por todos los medios de denigrar las inteligencias históricas de las diversas civilizaciones africanas secuestradas y trasladadas a diferentes lugares de América por la vía de la Trata negrera. Hay un enfoque epistemológico occidental que nos pasea por diferentes autores europeos desde que ellos se autonombraron productores vitalicios de los conocimientos “universales”. Esos mismos que argumentaron “científicamente” que nuestros ancestros afrosubsaharianos no tenían filosofía, religión, técnicas de ingenierías, convivencia y no dominio con la naturaleza, un sistema religioso que da sentido a la vida y la muerte. Esos mismos definieron lo que es y no es conocimiento, lo que es y no es ciencia y quien posee y no posee conocimiento y ciencia. Veamos lo que dice unos de los padres del conocimiento occidental Inmanuel Kant: “Los negros de África carecen por naturaleza de una sensibilidad que se eleve por encima de lo insignificante. El señor Hume desafía a que se le presente un elemento de un negro que haya demostrado talento, y afirma que entre los cientos de millares de negros transportado a tierras extrañas, y aunque muchos de ellos hayan obtenido la libertad, no se ha encontrado uno solo que haya imaginado algo grande en el arte, en la ciencia o en cualquiera otra cualidad honorable, mientras entre los blancos se presenta frecuentemente el caso de los que, por sus condiciones superiores, se levantan de un estado humilde y conquistan una reputación ventajosa”.(4).

Estas afirmaciones de Kant en la segunda mitad del siglo XVIII, pleno desarrollo industrial europeo, pleno desarrollo de la trata negrera, explotación intensiva en las colonias europeas de las Américas, vienen a confirmar que el conocimiento que el europeo occidental concebía estaba circunscrito a la denigración de la persona no europea. Citamos a Kant porque sigue siendo unas de las referencias infaltables a la hora de justificar el discurso del conocimiento, la estética y la cultura. Ante este desprecio eurocéntrico es donde recurrimos a los puntos de partida de las perspectivas del conocimiento ancestral o afroepistemología que se estructura en torno a otra visión del mundo. Pero al final ¿podrán estos conocimientos ancestrales ser considerados ciencia? Y ¿quién los legitima como conocimientos y ciencia?

Vamos a aproximarnos a nuestra construcción afroepistemológica partiendo de lo que nos dice el sabio africano de Mali, Hampate Ba: “No nos engañemos en esto, la tradición africana no corta la vida en trozos y el CONOCEDOR pocas veces es un especialista. La más de las veces es un sabelotodo. El mismo anciano, por ejemplo, tendrá conocimientos tanto en la ciencia de las plantas (conocimiento de las propiedades buenas o malas de cada planta) como en la ciencia de la tierra (propiedades agrícolas o medicinales de las diferentes clases de tierra), en la ciencia de las aguas, en astronomía, cosmogonía, psicología, etc. Se trata de una CIENCIA DE LA VIDA cuyos conocimientos pueden siempre dar lugar a utilizaciones prácticas. Y cuando hablamos de ciencias iniciáticas y ocultas, término que pueden desconcertar al lector racionalista, se trata siempre, respecto al África tradicional, de una ciencia eminentemente práctica que consiste en saber entrar en apropiada relación con las fuerzas que la sustentan al mundo visible y que puedan ser puesta al servicio de la vida”(5). Es importante señalar que en Mali a los que poseen conocimiento se le llama DOMA y a los hacederos de conocimientos se les denomina DONIKEBA

Para llegar a esta conclusión el sabio Hampate Ba tuvo que investigar, vivir, compartir, conocer su propio mundo, luego mirar al mundo occidental, cuestionarlo y luego llegar a esas conclusiones poco difundidas y conocidas por nosotros en los países de la diáspora.

La afroepistemología se refiere a la construcción de ese conocimiento que esta ahí esperando por nosotros a que lo despertemos en su trayectoria histórica y lo hagamos vivo en el alba del tercer milenio de la humanidad..Ese conocimiento lo más seguro es que no este en los libros, ya que son muy pocos los que se han escrito desde las perspectivas de los afrodescendientes.

En los Yoruba se dice “OGBON JU AGBARA”, que traduce la sabiduría es superior a la fuerza “pero los dos conceptos no son idénticos. La instrucción, a la que los Yoruba denominaban conocimientos libresco, es un valor formal e importado, mientras que el OGBON es informal y se adquiere gracias a la experiencia directa o indirecta. Los Yoruba se vieron obligados a distinguir el IWE (conocimientos libresco) del OGBON (Sabiduría), al afirmar: IWE KI ISE OGBON (los conocimientos librescos no proporcionan la sabiduría)” (6).

El conocimiento de la diáspora africana esta por reescribirse y al mismo tiempo retroalimentarse y para ello será necesario plantear nuestra AFROGENESIS, es decir establecer las coordenadas de las procedencias etnoculturales afrosubsaharianas secuestradas y empujadas a cada rincón de este continente en condiciones infrahumanas...se trata de reconstruir nuestra etnogénesis, la cual constituye la fuente de todo ese conocimiento segmentando a través de los siglos y que por tradición oral se ha mantenido vivo. Esa reconstrucción puede comenzar por una palabra, una comida, una melodía, un signo y símbolo religioso, un hecho histórico encabezado por una o un cimarrón, una técnica de trabajo, un elementos estético expresado en un estilo de peinado, un objeto artesanal, entre otros elementos.

Como dijera la profesora Walker (*) las distintas civilizaciones africanas fueron descuartizadas y dispersadas por europeos occidentales en las Américas y el Caribe, lo cual compara, este hecho, con la tragedia de OSIRIS,, dios Egipcio, asesinado y descuartizado, pero que sin embargo resucitó y se convirtió en el señor y juez de los muertos, símbolo de la vida eterna.

Si estamos hablando de una construcción afroepistemológica estaríamos hablando también de un RECONOCIMIENTO DE NUESTRO DESCONOCIMIENTO.

EL DESCOCOCIMIENTO DEL CONOCIMIENTO

RECONOCER que nos desconocemos es asumir críticamente las ausencias, los olvidos, las mutilaciones, y porque no, la vergüenza de asumir nuestra propia historia, nuestros propios conocimientos que el sistema educativo occidental nos negó en las aulas de clases, construyendo en muchos de nosotros un sentimiento de castración y vergüenza etnoafricana que se traduciría en continuas prácticas endoracistas.

El desconocimiento de nosotros mismo o haber llegado a esa condición de autoignorancia es el resultado de una planificación colonial que comenzó desde el mismo momento del secuestro en algún lugar de África subsahariana, someternos a un largo y vergonzoso proceso de esclavización, cambiarnos nuestros nombres, nuestras lenguas, nuestras religiones nuestras músicas y sólo aprovechar nuestra inteligencia ancestral y fuerza física para aplicarla compulsivamente con eficiencia en el trabajo de las Minas de Oro, plata y minerales preciosos. Esa inteligencia ancestral también aplicada en los trabajos agrícolas de algodón, cacao, caña de azúcar, café, hato ganadero, explotada dolorosamente para generar eficazmente las riquezas del incipiente desarrollo mercantil de Europa. Esas inteligencias fueron organizadas en función de lo que hoy se llama: PRODUCTIVIDAD.

EFICACIA, RENDIMIENTO, TRABAJO EN EQUIPO...nos arriesgamos a decir que lo que hoy constituye los conceptos del trabajo moderno fueron ensayado con las inteligencias afrosubsaharianas, lo demas puede ser un cambio de nombre Made in Harvard Bussines.

Reconocer nuestro autodesconocimiento lejos de traumatizarnos, debe animarnos para iniciar ese trabajo afroepistemico, el cual deberá ser un trabajo en equipo a través del cual iremos reconstruyendo el cuerpo descuartizado que es nuestra identidad-diversidad cultural que se traduce en un árbol como dice un signo (odu) de IFA:

“quien no construye una casa, no duerme en la copa de un árbol. Para los Yoruba la copa del árbol es la que esta más cerca de olorun (1), por lo que es el sitio donde viven los espíritus más puros y luminosos. Sembrar el árbol significa llevar una vida fuertemente ligada a la tierra como principio de existencia básico. El tronco y las raíces representan la fidelidad a nuestra identidad y a nuestros principios. A través de las hojas y los frutos veneramos a nuestros ancestros, congéneres y descendientes; sólo así, por la perfección del camino recorrido, lograremos la unidad espiritual entre la copa, la tierra y la raíz” (7)

DESAPRENDER LO ALIENANTEMENTE APRENDIDO

Una vez precisada nuestro árbol con sus ramas y raíces debemos comenzar por desaprender, lo cual pasa por una reubicación conceptual y descodificada para precisar cuanto de alienado tenemos con respecto a nuestra propia historia, cultura, religión y religiosidad, valores. Quinientos años no han sido suficientes para lograr la alineación total en los millones de hombres, mujeres y niños que fueron arrancados del vientre afrosubhariano. Difícil renunciar a la lengua del colonizador mas no imposible su descodificación y reinterpretación. La lengua fue el elemento esencial de alineación y aculturación que aplicaron los occidentales para desarraigar las raíces del árbol de nuestra identidad ancestral. Sin embargo en las religiones y prácticas religiosas afrosubsaharianas, así como el PARALELISMO, Y NO SINCRETISMO, con el catolicismo, el espiritismo kardeciano y la diversidad religiosa indígena, las lenguas Yoruba, Congo, Fon y Efik y Efok, constituyen, hoy, espacios lingüísticos que debemos reaprender para lo cual tenemos que desaprender de que estos componentes lingüísticos no eran “remanenes” o sipervicencias”, así como tampoco “pedazos aislados de lenguas supervivientes”. Cada Signo u Odu de Ifa es una sabiduría, así como un rezo en Congo, o una canción en Efik los cuales nos expresan un profundo conocimiento que nos pueden servir de guía para momentos difíciles, para la cotidianidad y la interpretación de los tiempos complejos que vivimos. En lengua Efik se dice Champompio ñangandi ñangande (lo que fue ayer no es hoy), así como se dice Champompio ñangande besia (hoy es hoy y ayer fue ayer). (8).

Todo esta en cambio continuo, todo se transforma, todo gira, es la clave del conocimiento vivo.

Existe un refrán Fon que dice así: me ji je me ji je we ayihú no vivi”, lo cual traduce el juego tiene sentido si cada jugador participa a su vez en el” (9) (Agüesi, Honoret. Percepciones y opiniones tradicionales africanas. En: Introducción a la cultura africana-Unesco).

En la construcción del juego del conocimiento estábamos como objeto...ya eso no tiene sentido pues nosotros formamos parte del juego y en el juego de la construcción somos sujetos jugadores y no bajaras objetos del juego.

La sabiduría Akan (area cultural de los Ashanti) nos dice:

“Si un arbol se expone solo a la furia de la tempestad, se rompe (Dua kor gye am obu) en otras términos, si varios árboles débiles se juntan, pueden, entre todos resistir a una tempestad; ninguno debe hacerlo solo, por fuerte que sea......Pero por temor a que los fuertes pretendan detentar un poder absoluto, un proverbio Akan les dice sean concientes de que la fuerza física o todo tipo de poder por grande que sea, tiene sus limites: por fuerte que sea, no harás el trabajo de dos personas” (wo ho ye den a wonye baanu adwuma). (George Hagan:1983:64-65. El concepto de poder en la cultura Akan.Idem)

Quizás esto lo entendió Nanny, cimarrona de origen Ashanti esclavizada en Jamaica, quien inició un largo proceso de lucha contra la esclavitud en la Jamaica del siglo XVIII donde liderizó un ejercito de doscientos hombres contra el ejercito colonial inglés.

Despojarnos de mentiras, falsas construcciones en el campo del conocimiento no será tarea fácil, pero si se podrá en la medida en que nos autorevisemos.

Debemos intentar sacar al “otro” que llevamos por dentro, que divide nuestro “YO” en dos, el que no “es” y el que quiere ser. Debemos expulsar el que no “es” y que al mismo tiempo “es” extraño y habla a través de nuestra corporeidad y muchas veces estamos conciente de que no somos nosotros quienes nos expresamos por nuestro sistema neurocerebral sino las ideas y los conceptos del colonialismo, ese falso YO que nos alienó y nos sigue alienando día a día, minuto a minuto. Resignación y alineación marchan juntos.

RECONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO SOBRE NOSOTROS MISMOS

Un símbolo de Ifa dice: OGUNDA IWORI, es decir “Arbol que se poda retoña”, lo que se interpreta como que es necesario limitar la existencia para resurgir fortalecido en distintas esencias. La poda representa la interrupción de la vida; las ramas los ancestros; los frutos los hijos; las hojas verdes el alma encarnada; las flores, el espiritu; y las hojas secas el alma desencarnada” (10).

Debemos comenzar por podarnos en las áreas mas sensibles del conocimiento >adquirido con la finalidad de reconstruir nuestro propio conocimiento y ello pasa por revisar a profundidad todo lo que se haya escrito sobre nosotros desde las perspectivas occidentales y desde las perspectivas afroalienantes.

La historiografía sobre Africasubsahariana y la diáspora es abundante. Algunas de esas obras son generales y se han convertido en especies de biblias inobjetables para aquellos que realizan estudios sobre la diáspora africana. La reconstrucción debe comenzar por decir quienes fueron esparcidos hacia a América no eran tribus en estado de atraso. Se trataba de civilizaciones. Como dice el filosofo rwandés Alexis Kagame:

“Una civilización concreta cuenta con varios elementos constitutivos. Ante todo el sistema lingüístico; después, el conjunto de leyes o costumbres políticas de base, en las que se inspira la organización de la vida pública y privada de todos los géneros de comunidades, sean clanicas o nacionales.

El sistema de costumbres sociales, a partir del cual se crea la variedad de ritos, rige esas relaciones entre personas, hogares y familias, y por encima de todo, el rito de la educación de los niños. El sistema económico que fundamenta la producción de los bienes y organiza su circulación y distribución mediante el consumo en el seno de los grupos correspondientes. El conjunto de conocimientos técnicos proporcionados a las necesidades reales de esos grupos humanos, que dan lugar al nacimiento de formas variadas de artesanía, imprescindible a dichos grupos. Cuenta también con un cierto sistema de conocimientos científicos que, aunque en algunos terrenos sean especulativos, pueden ser puras invenciones del espíritu, sin corresponder a la realidad. Un sistema filosófico, o pensamiento profundo sobre la naturaleza de los seres, al menos implícitamente afirmado en la concepción del mundo y en el lenguaje de todos los días. Por último cuenta con un sistema religioso que regula las relaciones entre los vivos y los muertos, con las fuerzas suprasensibles reales o supuestas, con el existente eterno, ofreciendo una solución tranquilizadora del problema tan importante del origen, del existir terrenal y del fin último del hombre”....y por último el filoso Kagame nos dice que “el elemento más importante y decisivo lo constituyen los antepasados de cada generación, quienes crearon progresivamente y legaron a su descendencia, el territorio, el lenguaje y todos los elementos culturales, gracias a los cuales, globalmente considerados, los que viven en la actualidad son lo que son y, sin ellos, serían completamente diferentes. Así todas las generaciones forman, en conjunto, un todo vivo” (11)

Las civilizaciones Yoruba, Congo-Angola, Ewe-Fon, Mina, Efik-Efok, Fanti-Ashanti, Mandinga, que atravesaron encadenadas el océano Atlántico hacia las Américas y el espacio Caribe no debemos seguirla catalogando como “tribus” como lo expresan las mayorías de los textos escritos por africanistas y repetidos por afroamericanistas tanto del pasado como del presente. Estas civilizaciones fueron los factores esenciales para la construcción de la diversidad cultural continente. Sus contribuciones van más allá de la visibilidad cultural, también están en el plano de la diversidad religiosa, de los valores morales, políticos y humanos. Debemos profundizar en la descontrucción de los documentos y bibliografías antiguas que se tejieron prejuiciadamente hacia los afrosubsaharianos y sus descendientes. Debemos ir a lo particular para marchar hacia lo general. No debemos seguir hablando de GUINEA a secas ¿Cuántas guineas existían ante los ojos occidentales? Existían tres y cada una estaba constituida por una diversidad de civilizaciones que los comerciantes negreros redujeron a “negros de guinea” o muchas veces los errores cometidos por la toponimia, es decir la clasificación del lugar de la captura y venta entonces fue transformada en una categoría étnica por ejemplo “negros traídos de Carabali (Efik-efok), Ulkumi (lucumi-Yoruba) o Arara (Fon) y resulta que esos fueron sitios de captura y venta y como tales no se conseguirán en el mosaico etnoafricano. Reconstruir nuestros conocimientos pasa por aquellas clasificaciones de que los Congos “eran dulces”, los “Ashanti eran levantiscos”, los “Angolas eran dóciles” y así nosotros repetimos ese corolario de estupideces históricas inventado por algún cronista borracho de la época.

Tenemos como tarea impostergables lo siguiente:

Explorar a profundidad las fuentes documentales y bibliohemerográficas que hasta ahora se haya escrito sobre la diáspora africana en cada uno de nuestros países. Muchas de estas fuentes han sido publicadas por las Academias de la historia, otras reposan en los archivos regionales y nacionales, así como en los archivos de Sevilla, Londres, Francia. Los periódicos de la época colonial necesitan una revisión ya que muchas veces arrojan datos de reconstrucción etnohistóricas diferentes a los documentos oficiales.

Revisar críticamente es estar alerta con respecto a concepciones, argumentos históricos que justificaban determinados hechos en formas tergiversadas. Algunas veces es bueno recurrir a la geohistoria e s decir ir al lugar donde sucedieron los hechos de cimarronaje por ejemplo y
reconstruir los datos a partir de la geohistoria apoyada por las tradiciones orales del lugar. El recurso visual muchas veces nos da uno varios datos desde la invención del cine y la televisión para dar una lectura a los cambios sufridos en nuestras comunidades en el campo espacial, fiestas, vestimentas, racismo, discriminación, aspectos musicales, entre otros.

Por último la necesidad de construir una metódica que nos permita la construcción de conocimientos partiendo de:

Una descodificación de documentos históricos, partiendo de la localización (Cumbes, Quilombos, Palenques) y confrontación con la oralidad sobre el terreno.

Reconceptualizar con los tradicionalistas para abordar autoconceptos y desplazar viejos conceptos como “folclore o cultura popular” que en el fondo denigran nuestra producción intelectual. ¿Cómo nuestra gente llama las cosas, los hechos? A partir de allí iniciar un proceso de legitimación conjuntamente con esos saberes establecidos tradicionalmente por los y las afrodescendientes Construir conocimiento “desde adentro” es crear las condiciones para que nosotros como sujetos abramos un de nosotros mismo y bajo el consenso y el disenso comencemos a realizar nuevas prácticas conceptuales y sociales.

LAS CULTURAS AFRODESCENDIENTES EN SURAMERICA: CULTURA DE RESISTENCIA, RECREACION, INNOVACION.


En una discusión con diferentes investigadores de comunidades afrodescendientes de Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Perú, USA, ajustado a un cuestionario previamente enviado y luego discutido en debate (Barlovento, marzo, 2003), describieron hasta donde pudieron abordar el pasado y el presente de la diáspora afrosubsahariana en sus respectivos países. Con menor o mayor profundidad, en algunos casos, las diferentes exposiciones evidenciaron lo siguiente:

Primero poca profundidad en el conocimiento de la diáspora africana en sus respectivos países

Segundo poca voluntad para relacionar elementos culturales comunes de una misma subregión y establecer comparaciones sobre coincidencias y diferencias sobre la producción cultural de una misma etnia en el exilio forzado, por ejemplo la producción del complejo religioso Yoruba y su reinterpretación como Candomble (Brasil), Umbumba (Uruguay), Regla de Ocha (Cuba) o Shango Cult ) Trinidad y Tobago.

Tercero utilización de un marco conceptual marcado por la estructura del conocimiento elaborado por los occidentales con arraigo eurocentrista Cuarto, ausencia analítica y cuestionadora de las realidades culturales contemporáneas más allá de la victimización introyectada por los futuros y futuras DONIKEBA (Generadores de nuevos conocimientos).

Para entender la cultura afrodescendiente actual tenemos que abordarla a partir de tres elementos sustanciales.

Primero una CULTURA DE RESISTENCIA, “entendiendo ésta como un proceso dinámico donde los elementos culturales originarios se opusieron a su desaparición compulsivamente planificada por la autoridades religiosas y gubernamentales coloniales.

No debe entenderse contraria al enriquecimiento como resultado del contacto con otras culturas en condiciones de igualdad.

Debe entenderse como la posibilidad de mezclarse dignamente con las otras culturas en una relación horizontal, de respeto y tolerancia, de moldeamiento mutuo, provocando por esta vía nuevos resultados a través de un proceso de transformación continua para lograr confrontar y convivir en nuevos escenarios llenos de adversidades”.

Es así como en la diáspora africana, en condiciones desfavorables, después de tres meses de travesía Atlántica, provoca rebeliones en las naos de la muerte, posteriormente se rebela en las celdas del sistema esclavistas a donde fueron trasladados: Minas de oro, plata; haciendas de cacao, café; plantaciones de algodón, caña de azúcar, entre otros tipos de celdas productivas de acumulación d capital.

Cada unidad de explotación tiene sus características propias lo cual amerita realizar estudios comparados de sistemas de explotación y las consecuencias culturales de las mismas. Muchas expresiones culturales de la diáspora mantienen en su estructura organizativa modelos de los sistemas de explotación, por ejemplo en las diabladas de Venezuela: Primer Capitán, Segundo Capitán, Mandador. En las organizaciones de las fiestas de los santos afrocatólicos existe la figura de Mayordomo, Capataz. Es interesante destacar como los Santos Católicos en el sistema esclavista en América fueron convertidos en SANTOS PATRONES, lo cual refleja la introyección de la dominación a través de los procesos de cristianización y catolización frosada de las y los esclavizados en la diáspora. Todo ello refleja ese sistema estructurado de la dominación que aún hoy permanece y nosotros seguimos reproduciendo ingenuamente. Sin embargo ante esa situación consideramos que el PARALELISMO CULTURAL y no la simplificación del SINCRETISMO, jugo un papel importante como elemento de CULTURA DE RESISTENCIA.

Vamos a entender el PARALELISMO CULTURAL como un cimarronaje intelectual en el espacio religioso dominante, que utilizaron las y los esclavizados al ser sometido a la obligatoriedad de asumir la simbología dominante, pero que al mismo tiempo incorporó los elementos religiosos originarios expresado en nombres de Loas, Orishas, instrumentos musicales, cantos, danzas que escapaban al imaginario occidental. Así vemos que la fiesta afrocatólica San Benito, en Venezuela, el santo de la iglesia con un golpe del tambor Chimbanguele llamado Aje y... ¿quién es Aje?, Aje es el hijo de Mahu y Lisa dos deidades de la etnia Fon (Republica Popular de Benin). Entonces cuando San Benito sale de la capilla los afrodescendientes le gritan a coro Aje-Benito-Aje. Lo mismo pasa con otras expresiones afrocatolicas como las diabladas de Venezuela que a continuación mencionamos donde existe paralelismo entre el Santisimo Sacramento y las referencias afrosubsaharianas:

Diabladas Referencia danzarias africanas
Diablos Danzantes de Chuao Carabali (Efif-efok), Mojinganga (Congo)
Diablos Danzantes de Turiamo Zambe (Zambi-dios en lengua kikongo)
Diablos Danzantes de Yare Bamba ( agua en lengua Kikongo)
Ahora bien , seria interesante trazar coordenadas de interpretación con otras expresiones afrocatolicas en el contexto de las diabladas como se realizan en Perú, Panamá o Colombia. Por otro lado es necesario comparar los elementos comunes entre las celebraciones de San Baltazar de Argentina y Paraguay, las comparaciones de las religiones Yoruba: Ocha, Candomble, Umbanda. Asi como la diáspora religiosa congo en Cuba (Palo mayombe) y Brasil (Candomble Angola-Macumba).
Esos cruces de conocimientos diaspóricos son necesarios para entender como la Cultura de Resistencia nos ha permitido en la esfera de la religiosidad mantener los códigos simbólicos originarios.
Pero la Cultura de Resistencia no sólo esta en la religiosidad sino también en los elementos musicales por ejemplo el TAMBORITO, cuyo origen en Efik, hoy lo tenemos presente en la Religión Abakua como Bonco Enchemilla, lo tenemos como tambor macho en la cumbia colombiana, también es conocido en Ecuador como Kuno y en Venezuela como tamborito en el complejo danzario de la gaita de tambora. El tambor culepuya, los cuales son tres y son originaros de la etnia Bambamba en la actual Republica Popular del Congo conocidos como Mwana, Ngua y Sense (hijo, madre y padre), lo conseguimos como tambores Yuka en Cuba y cule’e puya en la fiesta de San Juan Bautista y San Juan Congo en Barlovento, Venezuela. El repertorio instrumental es bastante amplio y amerita también un estudio comparado.

Un segundo y tercero aspecto es la RECREACION E INNOVACION, es decir no todas las expresiones culturales, los conocimientos fueron traídos por nuestros ancestros, sino que muchos de ellos fueron creados, recreados e innovados a la luz de los contextos históricos que nos correspondió vivir y crear nuevas matrices en el campo del conocimiento. Es en el campo de las artes donde más se evidenciaron los procesos de creatividad. La pintura que va desde el Alejandriño en Brasil hasta el señor de los milagros en Perú, sin dejar pasar por alto a las imágenes afrocatólicas como la esclava Anastasia en Brasil. Los géneros musicales representa el laboratorio permanente de creatividad de los y las africanas y sus descendientes: de la Rumba a la timba cubana existe un rosario de ritmos bailables que hoy sacuden los espacios afrohispánico. De la Samba a la Timbalada en Brasil; el candombe tanto de Uruguay como de Paraguay, refrescan ese torrente de células rítmicas como rompieron los espacios ortodoxos de las iglesias, los conventillos, para luego tomar las favelas y luegos las calles, plazas y avenidas para covertirse en símbolos de la música y la danza universal.

Referencias bibliografía

1- Taller afrosuramericano realizado en Barlovento, Venenzuela, el mes de marzo del 2003.
2- Etnias ubicadas en Nigeria (Calabar) y Benin (Mina)
3- Africa subsahriana, parte del continente ubicada al sur del desierto del Sahara.
4 - Emanuel Kant. Lo bello y lo sublime. Pag.77-79. Madrid 1982
5 -Hampate Ba: La tradición viviente. Pag 191-192. Historia General de África. T.1. Paris 1982.
6 - Akinjogbin. I. A. El concepto de poder en el África tradicional: el área cultural Yoruba. Pag23. El concepto del poder en Africa UNESCO. 1983
7 - Lazaro Vidal. Concepto de la muerte en la religión Yoruba. Pag.34.En: Del Caribe. 1994. Santiago d Cuba
8 - Candida Judith Quesada.1973:238. Remanentes de una lengua africana utilizada por la sociedad secreta de los Abakua en Cuba.Pag.238. En Revista Isla. N-45. La Habana Cuba.1973.
9 - HONORET, Aguessy. El concepto del pdoer en Africa.Pag.100. Unesco. Paris 1982
10 – Lazaro Vidal...idem. Pag: 24
11 - Kagame, Alexis. Percepción empírica del tiempo y concepción de la historia en el pensamiento Bantu. Pag.124-125. UNESCO. Paris 1979.


Déjanos Tu Comentario

Trinidad Rodriguez

Maracay.Aragua.Venezuela

Al leer todo lo relacionado con nuestros ancestros,me produce una honda emoción,tristeza,melancolía,es saber como nos dieron a coconer otra historia,como nos hicieron avergonzarnos de lo nuestro,como nos negaron información que estoy ávida por conocer.Entiende una que por la manera como eran traidas esas personas para traficar con ellas,esas,nuestras familias,los nuestros,con cuanto orgullo me gustaría poder conocer y decir yo vengo de tal o cual lugar de Africa.,así como también poder saber en que pais de toda la Améria y Centro,donde también llevaron personas para esclavizarlas,entonces,tendriamos familias en cualquierta de esos lugartes.Chucho,lo admiro por su lucha,orienteme,por donde debo comenzar para desaprender y por donde debo comenzar a leer,sugiera por favor libros que hablen de la historia verdadera,Gracias.

07/12/07

 
EXPOS
PERSONAJES
ENTREVISTAS
ENLACES
NÚMEROS ANTERIORES
ENcontrARTE Revista Cultural Participativa por VTV Veredicto concurso 2008 La Librería Mediática II Convocatoria de ideas para desarrollo de guiones
República Bolivariana de Venezuela - AC Contracorriente MMXXI