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Cerca de Michelena, por una carretera entre páramos, valles y precipicios, se llega a Boca de Monte. Si continuamos la vía salimos al páramo de El Zumbador. El caserío entre montañas de clima fresco, amanece cubierto por la bruma. Cuando ésta descorre su cortina, se ven pintorescas casitas blancas rodeadas de pinos, sauces y eucaliptos. Por el camino nos detenemos a comprar cuajadas envueltas en hojas de bijao. Nos cuentan que la quebrada que esta antes de llegar a Boca de Monte, tenía hace mucho tiempo un pozo que llamaba la Laguna Encantada, porque todo el que se acercaba a él desaparecía. En vista que misteriosamente se desvanecieron muchos animales y personas en ese pozo, nadie se atrevía a pasar por ahí. Hace años, cuando hicieron la carretera Michelena - El Zumbador, desapareció uno de los obreros que trabajaba en la vía. Lo buscaron por todas partes y nadie supo dar razón de él; Pero, al hablar con los lugareños y percatarse de que eran muchos los animales y personas perdidas, decidieron secar el pozo. Para ello, desviaron el cauce de la quebrada y éste al no tener agua que lo surtiera, se fue secando. Cuando estaban casi seco, los obreros que trabajaban muy cerca de allí fueron hasta el pozo y vieron en el centro de él a una gran culebra de agua de unos siete metros de largo, que enrollada, dormía plácidamente. Era una enorme culebra anaconda de color pardo aceitunado y manchas negras. Tan quieta estaba que se pensó que, posiblemente, estaba haciendo la digestión de su última presa. Los obreros dándose valor unos a otros la atacaron con palos y piedras. Ella perezosamente se despertó y se alejó, perdiéndose en la maleza. Hace años que terminaron la carretera. Boca de Monte ha ido creciendo. La belleza de sus paisajes atrae a los turistas; Pero nadie transita a pie por las cercanías de la quebrada y del pozo encantado. Dicen los campesinos del lugar que transitan por estos hermosos parajes, que en algunas noches cuando la luna es clara, se ve a la orilla de la carretera cercana a la quebrada y al Pozo Encantado, una gran culebra negra semi enrollada, con la cabeza en posición vertical, con los ojos refulgentes como si fueran de fuego y una bípeda lengua brillante y larga. Da miedo ver esta culebra gigantesca con los ojos encendidos y la boca abierta, vigilando cerca del pozo seco. lulimcnamara@yahoo.com FUENTE: Cuento Tomado del Libro: "Leyendas del Táchira" de Lolita Robles de Mora 1983.- San Cristóbal - Táchira - Venezuela. http://cuentos.s5.com/index.html Déjanos Tu Comentario |
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