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Viviendas ¿200.000 por año? Arq. Máximo Rojas Chávez
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“El que siembra escasamente, escasamente cosechará; el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará” 2 Corintios 9:6
La ONU Recomienda para los países “sub desarrollados” “En vías de desarrollo” “Pobres” o del “tercer Mundo” en materia de vivienda y en cuanto a su producción soluciones tales como: Casa Núcleo; Unidad Baño; Vivienda Semilla; Casa Productiva; sustitución de Tugurios; Urbanismo con Servicios Mínimo; el Estado que urbanice que la población se las arregla; en fin múltiples soluciones bautizables con el eufemismo de adecuadas o dignas y con su cuota de teoría sociológicas según cada país. Estas recomendaciones tienen su origen en los escritorios de los expertos de la ONU y para países de pocos recursos materiales y financieros, “Recomendaciones” recogidas por las izquierdas a nivel mundial y en Venezuela por añadidura asumidas como teorías a enseñar en las escuelas de arquitectura y sociología. En este sentido hay que anotar y connotar dos aspectos claves para nuestro caso:
1.- Venezuela no es un País escaso de recursos materiales y mucho menos de recursos financieros.
2.- Los Países Desarrollados han tenido en la industria de la construcción un bastión clave para sus desarrollos, entonces ¿Es valido en este momento histórico plantearse las recomendaciones de la ONU para resolver el problema habitacional? Luce que no; la Nación Venezolana tiene todos los recursos necesarios incluyendo los tecnológicos para resolver el problema en cuestión. ¿En que fallamos? A parte de apoyarnos en recomendaciones inadecuadas para un país rico no tenemos organización para producir en forma sostenida en el espacio y en el tiempo; no se tiene una organización nacional capaz de encarar el problema y en este sentido debe recordarse que a partir de la década de los ochenta se da comienzo a todo un proceso de minimización del Estado dentro de la política de privatización generalizada de tal suerte que el estado desmantelado disminuyese su capacidad de respuesta y solución a los problemas de la nación y de la cual la materia del desarrollo urbano no escapo. Situación con la que aun convivimos por intermedio de una ley de Vivienda y Hábitat excluyente, en donde prevalece virtualmente el “Mercado” como regulador de la producción aun cuando tiene un manto de “Revolucionaria” utilizando profusamente el lenguaje de la “Participación”.
Vamos al tema de las 200.000 viviendas por año. Sin ponderar la escasa producción de insumos y escasez de equipos de la construcción y sin entrar al problema del manejo del suelo con vocación de desarrollo urbano en donde el agua y la energía estén presente, aspectos ambos que requieren especial atención dentro del “TODO”, veamos un aspecto al cual se le presta poca atención y se trata de las empresas de construcción.
Para producir DOSCIENTAS MIL VIVIENDAS POR AÑO se requeriría 40 empresas que produzcan cada una MIL VIVIENDAS POR AÑO; 80 que produzcan cada una QUINIENTAS POR AÑO: 160 que produzcan cada una DOSCIENTAS CINCUENTA POR AÑO y 320 que produzcan CIENTO VENTICINCO POR AÑO. Quedando por producir VENTE MIL por las comunidades y las otras VENTE MIL por el sector privado lo cual es su producción histórica promedio dirigidos al “Mercado”. Estas seiscientas empresas habría que formarlas de cero que sumadas a las existentes requieren un soporte dentro de una POLITICA DE ESTADO que apunte a la solución del problema en forma sostenida y con respuesta a todos los problemas de orden técnico, social y políticas de desarrollo y producción urbana en un plazo de una generación, de modo que cuando dupliquemos la población no tengamos problemas en lo urbano.
De lo expuesto, como derivada primaria, es evidente la necesidad de que el estado disponga de una Institución Rectora de la materia: Sólida, ORGANIZADA, con alta capacidad de ingeniería y arquitectura y en Sintonía con los aires de la Venezuela de hoy. Y que repare en cuan complejo y difícil es el desarrollo Urbano, Una segunda derivada serian las Empresas de Producción Social que en el sector Industrial asociada a la construcción y a las constructoras tendrían excelentes condiciones de participación.
Reitero: Los Recursos y los deseos los tenemos, lo que no tenemos es la Organización.
Noviembre, 2006.
ryrdeproyectos@gmail.com
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