Ven a la ciudad Nena
Cuando caminas por las calles de la ciudad
los hombres se detienen a tu paso,
algunos fingen no verte y pasan de largo por tu lado,
pero los muy cínicos se dan vuelta para mirarte.
Así es que péinate el cabello tesoro, píntate los labios, ponte bonita
y ándate a la ciudad. Anda a pasear a caminar por sus calles.
¡Eso! ...así cariño. Regálale a esta ciudad tus colores
y tu candencia al caminar
¡eso!...así, camina así Nena marcando el sonido,
el ritmo y la candencia de tus pasos con los tacos de tus zapatos rojos.
¡Anda Mujer!...vente al centro de la ciudad al medio de la vida;
las calles de la ciudad te esperan... te quieren te desean y te necesitan.
Por eso Nena sensual, ponte ese traje negro ceñido al cuerpo,
esos zapatos rojos y vente a la ciudad... ven a darle tu sonrisa, tu ritmo y tu candencia a
sus calles.
Sus edificios, sus bancos, sus plazas y sus hombres te tendrán en sus sueños.
En la Terraza
Estaban sentados en una terraza a orilla del mar.
Era en el paseo, en la Avenida marítima,
El era un hombre maduro, Ella era joven y bonita
Digámoslo de una vez, era muy guapa!.
Bebían zumo de melocotón natural, el sol los abrigaba.
Conversaban, se miraban como lo hacen
los que se encuentran por vez primera.
Se estudiaban los gestos, el rostro, en un intento de grabarlos
en sus memorias por si llegara a ocurrir que fuera el ultimo encuentro.
Hablaban, se reían, o se ponían serios mientras bebían el jugo
lentamente con toda la calma y lentitud del mundo
como tratando de que el tiempo pasara lo más lento posible
para sorprenderlo...atraparlo, abrir los bolsos que portaban
y echarlo adentro...para así perpetuarlo y así hacer que esos momentos
ahí los dos juntos frente al mar del paseo marítimo
se hiciera eterno y el tiempo no pasara más por el lado
de ellos y quedarse ahí unidos para siempre.
robledo2006@hotmail.com
Chile