Hoy recorro los caminos
casi en soledad.
Siento el vació que me ha dejado,
la lejanía de la gente más cercana,
la presencia agobiante de las ausencias,
de los silencios ensordecedores.
Trato de llenar estos inexplicables vacíos
de sinceridad y lealtades.
Camino muchas veces las rutas
de la indiferencia,
busco las manos extendidas
de quienes se nieguen a enterrarme
en las profundidades de la insensibilidad.
Recorro las rutas de mi conciencia,
sin claudicar ante el dolor insistente
de la ausencia de sonrisas y abrazos.
No me detengo,
busco con esperanza otros horizontes,
rutas olvidadas del reencuentro,
alba de otros amaneceres,
nuevos caminos.
obedvizcaino@gmail.com
Maracaibo, Venezuela