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Las carnes de los fieles confunden a los dioses están regalas por las calles van flotando por los ríos hacen ruido en las aceras por donde pasan almas damnificadas tratando de ajustarse a su nueva condición hoy le toco a Mahoma pasar revista mañana le entrega el turno a Jesús es tal el trabajo últimamente que el descanso es un silencio, seguramente cada uno piensa que otro dios tiene la culpa, así cada uno recoge su fe y se brinda a la faena como coge su fusil el creyente, el mandado y su detonador el creyente, el humillado así coge su codicia el inversionista buscando ganar algo afuera porque en casa gasta mas de lo que tiene y todos; dioses, creyentes, mandados, humillados y egoístas por igual ignoran que todo seria muy distinto si otras fueran sus herramientas de trabajo y mientras los dioses arriesgan reputaciones los humanos arriesgan sus vidas y sospechan que un día mas así vivido es uno menos vivido de otro modo y a mares de distancia el inversionista roza la seda y en sus pantuflas atiza el fuego para el, esa sospecha es un lujo que jamás podría pagarse. jluiszerpa@yahoo.com Déjanos Tu Comentario |
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