|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
“¡La vocación del líder es la grandeza de la nación¡¡El destino del líder es la modestia¡¡La profesión del líder es la correlación exacta entre las promesas y su cumplimiento¡” Iulian Semionov Diecisiete instantes de una primavera La literatura tiene la virtud de llevarnos de su mano por la vida ya sea personal o colectiva. La vida religiosa, política, artística, va tomando cuerpo en las letras impresas para dejarnos una enseñanza, una voz, una visión; no importa desde que ángulo nos posicionemos para el encuentro, al final tendremos unas imágenes sobre una época, una nación o la participación individual o de grupo en aras de una causa más universal. Extrapolar las máximas, las enseñanzas, es tarea de lect@r ; por eso recurrimos a la palabra escrita no sólo como testimonio, como historia, sino como vocación indeclinable para dejar una puerta abierta al conocimiento y a la reflexión. Recientemente he leído esta obra de Semionov: “Diecisiete instantes de una Primavera”, cuyo titulo he hecho mío para este artículo (con la variante del posesivo). De manos del camarada Dilmer Meza en Portoviejo, provincia de Manabí del Ecuador, me llegó el libro con la condición de que su lectura produjera una discusión entre ambos antes de mi regreso a Venezuela. La agenda cumplida en aquel país no me permitió la discusión más si la lectura. Con este trabajo pretendo compartir, no sólo con él sino con todos mis camaradas lectores de Tribuna Popular, las enseñanzas de este autor: Iulian Semionov. Semionov nace en el año 1931 (año en que se funda el Partido Comunista de Venezuela) es un brillante escritor, de fina inteligencia al servicio del pueblo ruso y su revolución. La obra nos ubica en un periodo terrible vivido por la humanidad: La segunda guerra mundial y los peligros que corría la unión soviética con la agresión nazi. La historia novelada es la de Maxim Isaiev, alias Stirlitz en una misión de espionaje, de agente para neutralizar las acciones de Hitler contra Rusia. De una manera aguda, el autor nos va narrando acciones de las cuales podemos sacar algunas enseñanzas que fortalecen el espíritu combativo de cualquier pueblo que luche por mantener los logros de una revolución. ¿Qué hace de Stirlitz un líder? No lo vimos en trabajo de masas, no lo vimos en contacto directo con el pueblo alemán o ruso liderando una marcha o concentración. No lo vimos porque su liderazgo es callado, soterrado; es un agente secreto que logra liderar desde el anonimato, desde la perdida de la identidad, una lucha para salvar a su gente, su pueblo, su revolución; manejando secretos del Estado nazi , utilizando sus materiales, lograba destruir tanto a los lideres nazistas , “fieles al régimen “ , como sus prácticas y acciones . Conoce de las conductas de del nazismo, de una elite cruel que se mueve entorno al dictador Adolfo Hitler y va aprovechándose de sus conductas desviadas, sus debilidades para poder vencerlos. Stirlitz es inteligente, acumulando abundante información, la encubre, la utiliza al servicio de la nación, que es más allá de la seguridad personal , la seguridad de la patria y del mundo. Es un compromiso asumido por la revolución, por el pueblo de donde viene frente a la amenaza de Hitler. Nos describe la maquinaria militar nazi, la cual conoce y así (intuimos) van las transmisiones al CENTRO a través de Cat, la telegrafista. Hay cosas importantes que resaltar como: la solidaridad con su equipo de informantes, una pareja de rusos que hacen el trabajo de carpintería, el de transmitir la información hasta su país para abortar los planes que se fabrican en la Alemania hitleriana contra la paz mundial. Nos cuenta todo lo que hubo de hacer para salvar a Cat y conducirla fuera del país poniendo en riesgo su integridad personal y la de su patria. La firme voluntad de compromiso hace que logre destruir una pléyade de funcionarios corruptos que se arañan entre si para asegurarse la cercanía del Fürer. La mutua vigilancia e investigación en estos grupos lo coloca en condición de sospechoso y solamente su inteligencia, el compromiso revolucionario con su país lo hace dar una respuesta, calculada, inteligente que le asegure la permanencia en el trabajo de inteligencia que desarrolla. Es su talento, su autocontrol, lo que le permite salirse de una situación que apuntaba en su contra y que con ello corría el riesgo de perderse como agente y como elemento importante en esa batalla silenciosa por abortar los planes de destrucción del nazismo. Su intenso trabajo también nos habla de la condición revolucionaria, de la correlación entre su misión, su actuación, su cumplimiento de tareas, frente al país, al pueblo, la revolución a la cual se debe. El antivalor de los opresores se destaca por una conducta amoral, criminal, deshumana, sus relaciones entre si son de enemigos solapados; al punto de que caen ellos mismos en la duda y la desconfianza; mientras que planifican perpetuarse en los favores del Fürer comercian en el exterior la posible salvación personal en caso de fracaso. Son traidores. Esto nos dice de imperios de poder a espaldas del pueblo, que consolidan en base a la adulación y la traición; esto nos habla del peligro que corre la humanidad bajo las inspiraciones de dominación, sometimiento de un hombre o un Estado sobre los otros pueblos del mundo. También de los esfuerzos realizados por Rusia, la revolucionaria, para impedir una hecatombe mundial, de su participación para acelerar el triunfo de las fuerzas de la paz. El trabajo de monitorear planes terroristas contra Rusia desarrollado por Stirlitz (salvando las distancias de tiempo y espacio) nos remite al trabajo de los cinco héroes Cubanos (Ramón, Antonio, Gerardo, René y Fernando) hoy cautivos por el monstruo del norte. Nos conecta con el esfuerzo de Cuba par a neutralizar la política guerrerista del imperialismo contra la Isla, personificada por la ultraderecha de cubanos radicados en La Florida. Nos hace pensar ¿por que no? En una posible misión para frenar, denunciar, los planes para acabar con la revolución venezolana, que desde el norte adelantan los apátridas venezolanos, fugitivos desde abril del 2002 cuando secuestraron la libertad, la constitucionalidad y quisieron imponer el caos y la guerra civil en esta patria de Bolívar. wekyyury@yahoo.es Déjanos Tu Comentario |
|
|
|
|