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Todo lo hecho y lo no hechoen la irrealidad de la aurorao con la plena conciencia de los límites, aquel ciego amor interroganteque te ha acompañado intactodurante décadas en la faena de vivir prolongando las frases o redondeándolas de pronto en la orquídea salvaje de la imagen. La conmovedora hermosura de los hijos, cierta, sagrada, inexplicable como el dolor de la belleza profunda por cualquier cosa, en cualquier parte. El arte difícil de la concienciaentre las puertas enigmáticas del deseoy las cuevas fétidas donde habita el olvido. La furia de los muertosy el hechizo luminoso de sus pócimas,y en numerosas ocasiones la dificultad para andar, estar, apenas decir algo. Ese apego a la tierra que te consuela cuando parece que todo ha terminado, su perfume, el aire límpido, las presencias que condensan la sabiduría con un relato explícito, secreto como el sistema circulatorio que anima cuanto existe sobre la tierra. El purgatorio mediocre de las convenciones,la necedad tan amplia, el cortejo inmenso de los lugares comunes, la inmunda rapacidad de quienescreen ser los dueños de la letra y de la gente, los que adoran la sangre, la guerra y disfrazan con sotanas e ideas “científicas”las “inevitables” injusticias de este mundo. La brusca aparición en el poema de un niño descalzo que fuma a escondidas la única piedraque lo sostiene día tras día.Ese niño que pasa de Venezuela a Colombia, de Ecuador al Perú, de Guatemala a Honduras sin pasaportes ni aduanas. Esa mugre que descalza denuncia el horror para tantos de estar vivos. Y por todos lados un incendio, mujeres mutiladas, bombas que no vemos, gritos que no escuchas, ataúdes que viajan solos por los ríos, historias que no llegaron a cumplirse, canciones que se perdieron.
Los torturados siempre lloranen secreto y escupen de espaldas a la jauría. Qué puedes hacer tú poeta con tu lápiz para decir su nombre, dónde está, quién lo jode. A la prensa no le interesan los oprimidos (dicen que no es noticia), a ella le importan las fluctuaciones de la banca, las acciones, el comportamiento bursátilde los que desean continuar mandandoeste planeta, el espejo abstracto de las inversiones, la mano de obra barata, los países dúctiles, los doctores bilingües, los políticos fieles al Tratado de Libre Comercio,la paz laboral de los negocios, los peligros de la gente rebelde, los riesgos de palabras como soberanía, igualdad, justicia, dignidad, asociaciones de vecinos, cooperativas, poder popular, ideas, lecturas, opiniones, puntos de vista, integración,ideología, socialismo, libertad de veraspara vivir y no sólo para comprar, presocomo un televisor a las tarjetas de crédito.
Todo lo hecho y lo no hecho decías hace poco en estas páginas. Y miras atrás para recordarla como fuente inagotable en el trajíncontradictorio, intenso, populoso, del mar y sus confines. Talismán indefinible. Par de ases. A Ella, la mejor estrella de la jarra. A la soledad también: siempre permitiéndote entraren ti mismo como si fuera tu casa. A las angustias con sus ramalazos eléctricos como guías tutelares, a la bendita conjunción de riachuelosque te hicieron amar las palabras. El encuentro central con una experiencia que te salvó la lengua, el cuerpo, el lecho de donde surgen los poemas, las piedras imantadas, las confesiones proscritas. En ella, con ella, piensas hoy, te diste a la tarea de afinar tus nervios, con ella fuiste de cuarto en cuarto, de la sala hasta la mesa, de la renovada dulzura de una frase, al daguerrotipo interior del calabozo, del silencio enredado en el corazón oscuro al patio ligero de la brisa,del obstáculo compacto a la trama sensible de la acústica, de las letras iniciales.
Allí te fue dado el placer de apalabrar la realidad con énfasis y modulaciones prolongadaso con bruscas separaciones en el río gótico de las embarcacionesy también de nadar en lo hondo como un pez más bien lento pero atento a lo que hace. Y ahora atiendes a las pequeñas piezas del teatro onírico que fragmentario aparece como un arqueólogo al elaboraranatomías que nunca vieron sus ojos.
Quizás después de lo hechoo apenas presentido quede mucho por ser dicho.Y ya lo sabes: la poesía es así.Lo que vale la pena es intentar el rodeo una y otra vez con nuevas estrategias(las que tengas a mano o las inventes),la fértil espiral de ser un testigo más de lo que ocurre en la tierra, ese puntico en el mapa del universo que te seduce a cada instante. Y tal vez muy pronto sean escombros, ruido, ruinas efímeras.Nada podrá evitarlo. Lo verdaderamente tuyo es ese destino en polvo tropical enamorado,arena y viento.Voces que trataron de dibujar el entramado complejo de las emociones en la geografía y el contexto que viviste desde el principio.
A lo mejor después de hablar del agua y su copiosa suerte, surja en el lienzoun borroso, enigmático autorretrato.
Venezuela
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