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Mañanero pampatarense El sol en la cara me alumbra los lirios envueltos en nichos de mar; y una iglesia, y una casa de piedras, esperan… por los niños, y por las palomas, y por los pescadores de manos ensangrentadas y alegres… En donde yo estoy, están también: el ruido de cañones dormidos y el silencio de gotas interrumpidas… En donde yo estoy, la historia está viva… en el movimiento del amarillo, azul y rojo; vivos, en la fuerza del chorro de agua; viva, y en la garita rodeada de aves de sal… Los escalones me esperan para que baje y grite y para que suba y les cuente que por estos llegaderos vigilan Simón Bolívar, Vicente Cedeño y José Maria García… acompañados de vírgenes, leones y campanas… vírgenes de empanadas vírgenes, leones de mechas pintadas de azul y blanco, y campanas que dividen el silencio y multiplican el ruido… Por aquí estuve, siempre solo… hoy me acompañaron dos horas y después llegó un amigo que aprecia toda esta claridad de emanaciones y de fluidos… y de conversación… Mañana esto no estará, o lo habrán cambiado, o será otra historia lo contado, o de pescadores será la carnada,o por vendedores será subastado… pero vengan a verlo de ocho a diez y serán recibidos por sirenas y caracolas… dedicado a Pampatar. CANTO TRISTE… La ciudad es un hervidero de gente que camina, habla, compra… de escapes de autobuses, autos, motocicletas… de ruidos de gritos, radios, motores... de guerras de precios, borrachos, vendedores... La ciudad es un bazar por la iglesia, la plaza, el boulevard… y por la otra calle y la de atrás, hasta el mar… La ciudad no tiene más que hacer solo vende mercancías, remates, descuentos… compradores y vendedores deambulan de mañana y tarde y de noches… de hoteles y de bares… La ciudad te lleva y te trae, te busca y te recoge donde sea… con el día o sin él… La ciudad está sucia como los mercados que no les importa a nadie… No hay amigos de la ciudad, solo amigos del dinero que cambia de manos… para la comida, la renta, el alcohol, la droga… Las calles están llenas de cajas llenas de intemperie… Niños de cara sucia y de mirada sucia y de inocencia sucia de maltratos y desprecios, van y vienen sin dirección… A las niñas de la plaza que bailan la ronda nadie las mira… a nadie le complace su baile triste, entumecido, oculto en costras de corrupción y de sucio… Sentado en este banco miro siempre lo mismo; no hay cambios… los carros no se mueven, la gente no camina, la policía, las bicicletas, el limpiabotas… Sentado en este banco acepto pordioseros, proscritos, prostitutas… con sus historias inventadas que no se las cree nadie; solo ellos, de tanto repetir… acepto vivientes de la mentira que me bendicen cuando creen que les creo… Sentado en este banco no encuentro salida… Ojala alguien venga a sentarse a mi lado y me explique la cordura que no veo… y me tranquilice… para ver si puedo venir más a menudo a esta plaza y a estos árboles que tanto me cautivan… Dedicado a Porlamar. CANCION PARA LA ASUNCION… La tarde lluviosa me lleva hacia tu iglesia de piedra y sal, en donde los parroquianos escriben sus penas y sus dudas… en el aire y en el silencio; y pregunto al intangible por el pasado de los asientos y los pasamanos, y a estos por los pecados y sus redenciones… No hay respuestas… Una larga fila de árboles tiene más que decir a todos e invita a la huella de diligencia con carteles y entremeses de semillas, helados y rosquillas.. Todo el cuento del polvo de los pasos se desata por las aceras y se lanza en tolvaneras hacia las esquinas del arte, en donde la piedra responde y la tela es el eco que atrae mi mirada… Y mi apuro se hace pacientey se dedica a escuchar por la plaza y por las casas, por el castillo y por el dique y por todas partes, el paso de las bestias que cargaron los grilletes del dolor de mis antepasados… Entonces, aquí me encuentro con ellos y me descubro amante de las empanadas y del pan aliñado y del asiento reservado debajo de los árboles donde comparto los acordes de las viejas trompetas que domingo a domingo llenaban de sonoridad de hembras las calles de piedra y polvo y espantaban al aire de los tutueles y de las palomas… Hoy camino con el agua en las suelas… Y el agua de Paz y de Independencia, de Unión y Libertad, de Constitución, de Cantarrana, de Matasiete, de Gómez y de Cedeño, me une a ti y me obliga a permanecer contigo en conversaciones de azul y de niños especiales… Sigo a tu vuelta y no me canso de destapar cántaros rebosantes de dorado y patios frescos ocultos en el barro y la teja de arcilla… Sigo a tu vuelta y detrás mío vas… Siempre te encuentro porque en ti pasa la historia y sigue pasando hoy, conmigo… Espérame mañana ciudad de Nuestra Señora… cámbiame el agua por risas para que de los techos se suspendan júbilos y regocijos hasta el suelo y entera te satures de payasos, cometas y malabaristas… Espérame mañana y pasado mañana y déjame soñar que te llevo a Juan Griego y a Porlamar para que todos vean el hierro forjado que te compone y la luz que te estima… Y que sigas aquí cuando despierte, sin mar y sin tiendas… y con tus palacios que alojan las fábulas y los sueños de tus vecinos… dedicado a La Asunción. Déjanos Tu ComentarioHECTOR VALERIO
MARGARITA-VENEZUELA. EPA, MIS AMIGOS DE ENCONTRARTE VOLVIERON A PUBLICAR ALGUNOS POEMAS QUE SALEN DE ESTOS LADOS; DE LOS RINCONES DE MARGARITA. Y YO TENGO QUE VOLVER A DAR GRACIAS POR TOMARLOS EN CUENTA. SEGUIRE COLABORANDO. HASTA LUEGO. 05/03/08 |
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