|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Solos los dos, Sin miradas indiscretas, sin temores, perdidos en el deseo de vernos y sentirnos. En una habitación de un hotel cualquiera, en un momento que solo sea de los dos. Haciendo realidad nuestros sueños, nuestros deseos, confundiéndonos en pasión y amor, recuperando tiempos perdidos, Porque amar no es pecado, ni lo castiga Dios. Olvidándonos de lo que ha pasado, de lo que pueda estar pasando ahora, sin pensar que somos infieles a otro u otra, solo siendo fieles a nosotros mismos, a lo que muy dentro de nosotros dos sentimos. Sin lágrimas, sin reproches, aprovechando el tiempo dado. Nos merecemos un momento, un instante nuestro, siendo fieles a nosotros, sin ofender, sin ofendernos, sin perder el precioso tiempo pidiendo explicaciones. Recordando tan solo que yo en verdad te hice mujer despertándote a la pasión, tu me enseñaste a ser hombre viviendo tu pasión que despertaba a la vida. ¿Acaso se te olvidaron esos momentos en los cuales profané tu inexperiencia? Te acuerdas cuando entre temores y deseos te tocaba todas las partes de tu cuerpo, por primera vez nos sentimos, Como dos adolescentes que eramos, nos disfrutamos entre temores y placeres. Quisiera que nos demos la oportunidad de vivir uno y un millón de veces nuestros momentos de amor. obedvizcaino@gmail.com Déjanos Tu Comentario |
|
|
|
|