|
|


Como si quedara suspendido en los abismos, a veces quisiera desaparecer el mundo y encerrarme en la nada, es como si caminara a solas pero atado de pies y con los ojos vendadas, es así como en realidad recorro mi camino. Derrotado deambulo entre la oscuridad es como si repelerá la luz, sin embargo a veces es mejor estar entre las sombras rodeado de oscuridad con los ojos tristes, desperdiciando el aliento en la rutina de mi soledad. Desterrado de todo aquello que solo puedes ver a lo lejos, es como si fueras la propia pestilencia ahuyentando todo a tu paso, es tener ojos tristes y vacíos contagiando desconsuelo a donde quiera que se pose tu presencia, ya no basta con el amor perdido, la noche estrellada se viene sobre tu cabeza para sofocarte hasta no dejar huella de ti, es estar arrodillado frente a tus demonios mientras tu alma huye entre el silencio para derramar el dolor que tus ojos blindados no son capaces de abordar, abatido frente a mis demonios soy juzgado por el delito de querer ser de mi, para que caminar entre las espaldas de quienes halan las cadenas de nuestros males, mejor encerrarse en el vació para enfrentarte contra ti mismo. Es la desilusión la que acaricia mi frente, el dolor quien cuida mi puerta y la soledad la que toma mi mano, son mis ojos los que gritan por las noches sin que nadie los escuche mas que yo, es como si nadie los escuchara mientras hacen tanto ruido, no es estar aquí como mártires autocompasivos, es estar para cargar ese saco relleno de concreto llamado vida, es la interminable carrera en la que morimos a diario, es estar en la agonía de la incertidumbre mientras el silencio es nuestra espada; es ser el cadáver vivo con el corazón hecho ruinas. Sentado en el silencio de la inmensidad con el alma perdida y el corazón en pedazos reflejado en ese espejo que no miente, es el suplicio de disfrazar la tragedia en las mañanas, y por las noches quitarse la mascara para verse encarado en la desdicha, sentir nos hace humanos, quisiera dejar de sentir para lograr escapar de todo y hasta de mi mismo, dejar de sentir entre mi pecho y mi espalda para escapar de los verdugos en mi oscuridad, dejar de sentir en mi piel y en mis ojos para fundir el dolor entre la nada y hacerlo ficción y desaparecerlo de mis adentros, y como hacerlo? Si dejar de sentir es dejar de ser humanos, por que aun entre el dolor tenemos la felicidad de poder sentir. Somos nosotros mismos por que nadie es parte de nosotros, no podemos ser al estar fijados al arrastre de lo que no tiene sustento. Es sujetar esa soga espinada con las pocas fuerzas que aun padecen tus manos, sin poder, ni querer soltarlo por que estarías dejándote caer a ti mismo. Llegamos a esa encrucijada donde nos abandonan, rodeado de caminos estrechos que debemos recorrer con los pies desnudos y con las manos vacías, sin defensa ante los obstáculos y sin instrucciones para afrontar los males. Seguimos rodeados de nuestros miedos apareciendo sigilosos entre las grietas de lo que nadie puede ver mientras observan con los ojos cerrados. Cada lágrima escondida se añeja en el olvido esperando salir para morir en tus mejillas, es triste sentarse a esperar la muerte, pero cada lágrima muerta desahoga un alma aprisionada en el pasado de su presente.
Ruinas de Mí
Restos de mi ser son los que hoy deambulan por mis líneas, cada palabra no es mas que el grito de mi esencia moribunda, hasta la esperanza esta perdida entre tanta oscuridad, mi alma esta opaca entre las redes de las sombras que lo acompañan, mi corazón a su diestra no es mas que la podredumbre intangible de un cuerpo fúnebre, ya sus piezas no existen, su oscuridad y sus grietas desaparecieron entre el dolor, no queda mas que un vació infinito de eterna oscuridad, y allí entre las penumbras estoy yo merodeando en la nada a solas con mi soledad. Soy el muerto que aun puede caminar entre las espinas de un camino interminable y ahí estas tu entre las cenizas de lo poco que quedo, tu la única luz entre mis sombras y el único bastón donde se posan mis fuerzas, el ultimo grano de voluntad que queda entre las grietas de una vida sin vida. Aquí estas tu entre el vació que habita entre mi pecho y espalda, reviviendo con amor lo que murió. En ti todo lo que no soy y lo que ya no tengo, en tus manos las caricias invisibles que calman las pesadillas de mis noches, en tu boca la cura al veneno que consume lo que soy, por que contigo aprendí a poner mi corazón cuando la pasión se desborda y en esa noche de luna cada centímetro de mi ser y mi corazón fue tuyo, el amor nos hizo uno, y uno fuimos al unir nuestras almas, por eso te siento aquí estrechando tu mano para sacarme del abismo y rescatarme. A pesar de no ser mas que las ruinas de mi propio yo; estas aquí golpeando los demonios que destruyen mis emociones, sosteniendo mi cuerpo para no derrumbar lo poco que queda de mi. Te amo con cada gota de dolor que derraman mis ojos, con todo el miedo que habita en mí, con toda mi verdad y con todo mi dolor. Por que te convertiste en todo desde lo que creí que no era hasta lo que soy y aun entre la nada eres lo que aun corre dentro de mí, pero en el vació seguiré sintiendo tu calor entre el invierno de mi alma. No quiero que busques las respuestas que tu mente te muestra a mis espaldas por que solo en la distancia lo único que debes saber es que mi corazón se fue contigo y lo llevas en tus manos y que mi amor lo deje escrito en tu piel la noche en que fuimos uno y mis sueños te seguirán aun en contra de la frontera del olvido, olvido será una palabra inexistente para mi por que aun entre la nada y lo invisible estaré a tu lado así como lo estoy ahora y como lo estaré siempre así mis ojos no se crucen de nuevo con los tuyos y mis manos no vuelvan a estrechar las tuyas por que entre mis cicatrices y mis heridas sangrantes esta tu huella tatuada, sepultada e impregnada recordándome que te tengo aquí conmigo invisible pero tangible y para todo el que lea las ultimas gotas que quedan de mi inspiración digo, “se que no he sido un ejemplo, pero me enamore”.
Déjanos Tu Comentario
|