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Cólera, como un estigma inaudito y precozBarro convertido en cobijo, barro de antaño, de hoyMoscas rondan, posadas derruidasEl hogar maltrecho desde el fondo vaga ante la intemperieSabanas azul plomizo cubriendo la miseriaMás intrínseco en su pulpa, humanidad
Ciencia jerarquizada, adulterada, ventajosaSolvencia de un sistema, un métodoEn una imagen repetida, perdurableInconmensurable paradigma, una vozCorporación de la desidia, atrozSolvento acaso su comitivaDejar de hacerlo, la meta, el propósito
Me llamo Zambia, Nepal, me llamo Uganda y congoLiberia y nicaragua me confieren mis amigosMarruecos, Afganistán, Palestina y Ruanda América latina……Tantos nombres similares a unoDesigualdad y conveniencia comparten aposentosUn susurro me nombra, Vietnam, otro suspira, BoliviaInfinitos roedores carcomiendo sus miembros Acabando su banquete mayor, abundante bazofia
Gratitud extrema, gratitud desde adentroGratitud que no cesa en su riegoA vosotros, los obreros de la Cienaga curativa Doy gracias desconociendo sus perfiles, doy gracias y es un buen augurioProfeso hoy, ¿juntare mañana? lo intentoCólera, matas, cólera: ¿quien te socorre?No temas mi venganza, no temas sus amenazas.
Demasiados números en un papelPantallas de ordenadores corrigen la suma finalSiempre números desconocidos, caras olvidadas Vete olvido, no te quiero,Prefiero un conocer infame, A un pasajero recuentoProyectos encajonados, sueños diseminadosPachamama, humanidad, tal cual la promesa hecha antes de saberReconozco en los cuerpos, la pasividad peorPerdonen, no se.......
Ojos como un lamento, anclados en el destino incierto Un color convertido en plaga, una plaga hecha banderaCasi todos los infiernos muestran más respetosAquí en tierra es donde carece de sentidoDarte mis manos, no poseer, desapercibido existoAbrazando a la vida irrumpes ante el terrorUn terror furioso e ignorante, ¿como detenerlo?
Sedientos, hambrientos, enfermos, desnutridos y contaminadosRecorren a diario un sendero quimérico y tristeMas sin el nada valdría, mas sin ellos no existiríanImágenes, fotografías, celuloides infatigables Nos cuentan una verdad mas afuera, más realEl instante no es eterno, crueldad de vivir aletargadoQuietud necesitada a raudales invade este suplicioTanto ver y oír me confunde el estar, ya distingo: humanidad
Cólera, factor minoritario, salvajes, con rostro humanoUn pensar pierde el talante, un odio gana batallasLlantos y blasfemias, piezas de artillería camufladas Esta guerra instaurada en un seno tan distante Convida a sus comensales un manjar putrefactoDonde saciar su miseria en otros cuerposOtros lugares.
Cólera: testigo al descubierto de una mentira adornada para ser verdad.
javierjunque@hotmail.com
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