Luciana McNamara
Formado de manera autodidacta, Alberto Arvelo es un conocedor de las artes cinematográficas y uno de los más importantes realizadores en
El Cine Átomo es un movimiento creado hace unos cuantos meses por este director, que se fundamenta en la organización de un pequeño grupo de personas dispuestas a usar la tecnología al servicio de la simplicidad, de la creación y de la imaginación, donde una historia bien contada es el capital esencial. Según Arvelo, esta incursión, “es sin duda el primer proyecto de esta suerte de movimiento que intentamos crear en Mérida, llamado “Cine Átomo”. Éste consiste en hacer cine con lo mínimo posible. De modo que realizamos esta película para comprobar que el cine átomo podía funcionar, y fue exactamente así” .
“Usamos la palabra átomo porque intentamos trabajar con lo mínimo y eso quiere decir, digamos con lo ya indivisible pues; de allí el origen del por qué Cine Átomo. La idea, es en efecto, que no solamente nosotros, sino muchas personas puedan sumarse a esa forma de hacer cine. No se trata de que las cosas están difíciles y vamos a hacer cine así, yo creo que es más profundo, tiene que ver también con lo que vas a narrar y con la forma de narrar; vamos a decir con las posibilidades de contar las cosas, ¿por qué?, porque cuando tú trabajas con un equipo tan pequeño independientemente de los recursos, como pasa en “"Habana, Havana” puedes meterte en una realidad sin tocarla, sin alterarla. Nada esta preparado, nosotros llegábamos y entrábamos allí, sin adulterarlo, sin tocarlo, sin que se sintiera que nosotros, un equipo de cine, estaba llegando allí”.
Continua Arvelo su comentario, “realmente una película es un lenguaje, más que un formato. En el cine el formato es un accidente. Lo importante es lo que estás diciendo y cómo lo dices. De modo que cuando uno ve cosas como la película de Lars Von Trier, te das cuenta que no nos interesa bajo que formato la hizo, nos interesa qué dice, cómo nos envuelve. Sobre todo es en este momento del mundo cuando a nosotros nos interesa desesperadamente qué decimos y aquí tenemos miles de cosas que decir. Por ejemplo, mi última película Habana / Habana, se hizo con una Mini DV digital en menos de tres semanas. Claro que todo el tratamiento estético, los encuadres, son los de una película. Tu lo vez y es una película”.
Aunque tiene un gran parecido con el Dogma 95, no es así, por su lado el Cine Átomo se realiza con la menor cantidad de recursos posibles, permite la producción fílmica con personal y equipos técnicos casi impensables; mientras que el Dogma 95 propone filmar películas en
El Dogma es un movimiento fílmico desarrollado en 1995 por cuatro directores daneses, entre ellos Lars Von Trier, con la finalidad de producir películas muy simples, sin modificaciones en la post-producción, poniendo énfasis en el desarrollo dramático, y filmadas en escenarios totalmente naturales, rechazando las escenografías armadas en los estudios, con cámara en mano o al hombro, grabadas con sonido directo y sin musicalización especial, para buscar proveer a la historia de un tono más realista. Sin embargo, el Dogma tiene un carácter fundamentalmente estético. Por su parte el “Cine Átomo”, también tiene un carácter estético, pero además, ineludiblemente, ético y social. El cine que se produce en un país como Venezuela con todas sus dificultades y limitaciones, tiene impregnado un carácter social, además de estar basado en las enormes posibilidades que da el video digital.
Este movimiento podría abrir una posibilidad para que la verdadera industria del cine termine de nacer en Venezuela. Para Alberto Arvelo es una cuestión de fe, tanto que vislumbra grandes posibilidades rentables para el Cine Átomo. Porque, explica el director refiriéndose a su nueva producción Habana / Havana, “...son películas que no cuestan casi nada, pero con una sólida ambición narrativa. Tenemos una película hermosa y profunda y estoy convencido que es una propuesta mil veces más rentable que cualquier otra cosa que yo haya hecho antes, porque sencillamente no costó casi nada. Yo vengo de Los Ángeles y estuve viendo una cámara High Definition que acaba de sacar
HABANA HAVANA
Este film se enmarca dentro de la filosofía del movimiento cinematográfico “Cine Átomo”, siendo esta película su primer fruto. El Cine Átomo consiste, como comenta Arvelo más arriba, “en hacer una película con un equipo técnico mínimo, de tres personas: un sonidista, un director de fotografía-camarógrafo, un director y, por supuesto, los actores. De modo que se creó para que no hubiera grandes complicaciones de producción y que las complicaciones fueran sobre todo actorales” . “El Cine Átomo es una posibilidad para los nuevos cineastas”.
Ya en las ciudades de Maracaibo y Mérida, se están generando proyectos de jóvenes realizadores basados en esta forma de producción. Esta manera de filmar también logra enriquecer la historia principal y el guión en general, “porque nadie (prosigue Arvelo), se imagina que tres personas están haciendo una película con una cámara tan pequeña como la que nosotros llevábamos. Entonces, en Cuba, nos encontramos con la realidad de
“El Cine Átomo viene de algo que nos sucedió una vez en Noruega, en el Festival de Oslo, cuando me explicaban sobre el Movimiento Dogma. Allí entendí que en Latinoamérica todos somos Dogma, entonces, de allí surge el Cine Átomo. Esta película se realizó con menos de 6000 dólares. El Cine Átomo nos permite jugar con la realidad, atraparla, tomarla, formar parte de ella. Esta película fue realizada con la cámara más barata del mercado, tratamos de combinar el fondo con la forma, la estética con la pobreza. Es que es fantástico que exista Hollywood y su cine, pero también necesitamos nuestro cine, cine en donde se presentan sentimientos, en donde se presenta una identificación con lo local”
Pero para Arvelo, nuestras limitaciones cinematográficas se manifiestan de otra manera. El argumenta “que la dificultad no está en el presupuesto, está en el guión. Los problemas de nuestro cine están en el guión”. Sin una buena historia, no se puede lograr un buen cine, sin una historia bien contada, tenemos un cine deficiente. Por lo que el director merideño se esfuerza en desarrollar un excelente guión, y transmitir sentimientos a través de la pantalla, emociones que nos atrapen al relacionarlos de una u otra manera con la vida cotidiana de nuestro existir. Por eso, en su Habana / Havana, Arvelo nos transporta a un mundo urbano interior, mediante “... una especie de paseo por las entrañas de esa ciudad, que para mí, es la ciudad más hermosa de América Latina. Una especie de recorrido a través de todo ese universo complejo, rítmico, visualmente poderoso, de una luz maravillosa, de una fuerza social increíble que es
“La película desde su inicio se llamaba “El Forastero”, pero como un tributo a la ciudad se le cambió el nombre a “Habana Havana”, la visión de la misma ciudad desde diferentes ópticas”.
LOS ACTORES Y EL ARGUMENTO
En relación a los aspectos técnicos de su realización, Alberto Arvelo explica que el filme se plasmó con un equipo de tres y que “De hecho, (comenta), yo solo filmé un porcentaje importante de la película con dos extraordinarios actores cubanos, Rita Núñez y Manuel Porto. Tomamos un antiguo cuento de la tradición clásica española y la transformamos en esta historia. Yo estoy muy contento con los resultados.
Por su parte, la película cuenta la historia de Salvador, un campesino cubano de 40 años, viudo, quien decide hacer un viaje hasta la capital para comprarle un par de zapatos a su única hija, quien está a punto de cumplir diez años. Lo que al comienzo parecía una labor sencilla se convierte en una pequeña odisea por conseguir los zapatos que su hija desea: "unas sandalias blancas con un pequeño tacón." Durante la búsqueda, Salvador conoce a una mujer encantadora llamada Sara (Eslinda Núñez), también viuda y con un hijo.
Aunque, este encuentro tendrá un destino insospechado para ambos, en este imaginable viaje ocurren insólitas transformaciones de vida. Ninguno de los personajes podrá imaginar jamás la manera de cómo estos zapatos terminarán llegando a las manos de la pequeña.
RECOGIENDO LOS FRUTOS
Finalmente, el film “Habana Havana” ha logrado conseguir una importante cantidad de reconocimientos, tanto nacionales como internacionales, entre los cuales se pueden mencionar los siguientes: Premios ANAC 2006 como Mejor Película y Mejor Guión; Premio Al público y Mejor Producción Festival de Cine Venezolano Mérida 2005; Premio Mejor Actor a Manuel Porto, Festival de Cine en Trieste, Italia 2005; Premio del Jurado Joven del Consejo Local de
Ahora podemos verla aquí, en Venezuela, y sentados en las butacas, podremos sacar nuestras propias conclusiones y expresar las opiniones que refleje nuestra percepción. Adentrémonos en esta pequeña historia, “en donde la idea era transformar el acto tan minúsculo de buscar unos zapatos en una odisea personal. Una épica, algo minúscula que pudiese ser contada, un riesgo que queríamos correr. Una película sin concesiones. El recorrido de un forastero que podemos ser todos”.
Ficha Técnica
Director: Alberto Arvelo
Guionista: Carlos Díaz
Director de Fotografía: John Márquez
Director de Sonido: Stéfano Gramitto Ricci
Música: Nascuy Linares
Editor: Wanadi Siso
Producción: Melany Vidal
Productor Ejecutivo: Pedro Mezquita
Protagonizada por: Eslinda Núñez, interpreta a Sara y Manuel Porto como Salvador Otaño. También participan: Raúl Eguren como el padre de Sara e Israel Guerra como el hijo del personaje interpretado por Núñez.
FUENTE
www.boards3.melodysoft.com
www.estilomaracaibo.com
mmartinez@enlosaltos.com
http://www.enlosaltos.com/secc/cine/html/criticas.asp?id=696