Seguramente usted en algún
momento ha visto alguna película del llamado séptimo arte gringo de Hollywood,
en donde un superhéroe sin mucho esfuerzo puede salvar la vida de centenares de
miles de personas en una ciudad, o la historia de un hombre que puede
enfrentarse con inimaginables dificultades y salir airoso de todas ellas. Podrían
ser incontables los ejemplos de superhéroes que se podrían dar; en este
contexto se tiene a Superman (que nombre tan propio para una persona
sobrenatural “superhombre”) o Spiderman quienes son nacidos o criados en USA y
portan en sus trajes los colores de la bandera gringa, pero… un momento, ¿por
qué esos superhéroes no son nacidos en Irán o en Cuba? o ¿por qué no tienen en
sus trajes los colores de la bandera de Somalia o de Irak?, obvio, porque allí
deben nacer los superterroristas y serían entonces la legión del mal.
Pero si a usted no le
interesan mucho los superhéroes, no hay problema, existen innumerables
prototipos de seres humanos a seguir. Allí están a la orden del día el
histórico Rambo, quien luego de salir del ejército yankee que quiso ocupar
Vietnam, puede acabar con pueblos enteros o estrellarse con un helicóptero sin
que le pase absolutamente nada. Se tiene a Rocky quien pudo pelear contra un
gigante ruso llamado Drago, que medía más de dos metros al mejor estilo de
David y Goliat, frente a diez mil personas, toda la antigua duma soviética y
con los pantaloncillos de barras y de estrellas, sin inmutarse, sin sentir
miedo y al final, luego de haberlo vencido, enviar un mensaje a todo el público
diciendo que ellos también podían cambiar.
¡Qué oportuno mensaje, en
medio de la guerra fría!
¿Qué se puede decir de
Independence Day, en donde La Tierra esta bajo ataque de los extraterrestres y
que es liberada por el ejército de los Estados Unidos el 4 de julio, el día de
la independencia de ese país? ¿acaso nos querrán decir nuestros vecinos del norte
que ellos son los encargados del mundo? o más aún, ¿que son los dueños del
mundo?.
Y por si fuera poco, el
más ejemplar, Arnold Schwarzeneger en The Terminator, quien viene del futuro a
salvar a una sola persona, quien será la encargada de salvar a toda la
humanidad, ojo, una sola persona tiene en sus manos el destino de todo el
mundo, una persona nacida en Estados Unidos de Norteamérica y que tiene el
nombre más común de los usamericanos “Jhon”. Esto señoras y señores, no es
producto de la casualidad, ni de un simple suspiro de un guionista, esto
responde a las exigencias del modelo de vida que el patrón imperialista ha
impuesto durante décadas en el psike de los ciudadanos.
Un paradigma en el cual un
solo individuo puede luchar contra todo y lograr triunfar, donde nada se
interfiere en su camino para poder lograr sus objetivos. Claro, que más se
puede esperar de una política de Estado en la cual se impone a su sociedad que
la sindicalización de los trabajadores es casi prohibida, donde los empleados
de grandes compañías transnacionales no pueden pertenecer a ningún buró laboral
porque inmediatamente sería despedido tal como sucede en Mc Donalds o en Wall
Mart. En donde se eliminan derechos civiles fundamentales como el Habeas
Corpus, en donde se realizan detenciones sin tener ninguna orden de arresto a
“posibles” sospechosos de terrorismo y donde se puede torturar a los
prisioneros, sin que se transmitan las protestas comunitarias que en los mismos
Estados Unidos se están dando en contra de tan dantescas prácticas, porque la
libertad de prensa a los ciudadanos comunes les está prohibida ya que está en
manos de las grandes transnacionales de la comunicación como Disney, Viacom,
Aol Time Warner, CNN y Fox quienes responden a los intereses del imperio más
grande de la historia y que de paso están constantemente sometidos a revisiones
del Pentágono.
A propósito, ¿alguna vez
ha dicho algo sobre esto la Sociedad Interamericana de Prensa? O ¿José Miguel
Vivancos de Humans Rights Watch ha ido a blasfemar en territorio imperial sobre
las políticas de Estado?. No creo, los perros no muerden las manos de quienes
los mantienen. Películas en donde el sistema capitalista te impulsa a un
individualismo feroz, propio del sueño americano, y si quiere un ejemplo, nada más
basta vea como Forrest Gump pudo convertirse en un hombre inmensamente
millonario solo comprando un bote camaronero, el cual le fue permitiendo
comprarse otros barcos para ampliar su flota y así luego ser uno de los hombres
más ricos de todo el país, ¿por qué no pasa esto con los pescadores de la Costa
Oriental del Lago de Maracaibo?, ¿acaso nuestros pescadores son más retrasados
mentales que un retrasado Norteamericano?. Es el modelo de que el colectivo no
interesa, lo que importa es que tú puedes lograr las cosas que te de la gana y
que no se necesita a más nadie. Es el instinto represor de la socialización de
los pueblos y de la colectivización de los logros, de no permitir la formación
política de sociedades civiles progresistas.
A esto, los latinoamericanos
podemos decir que tenemos grandes modelos a seguir y a los cuales no se les
trata como deidades sino como seres humanos. Personas que necesitaron de otros
seres para poder salir adelante en sus dificultades. Se tendría que hacer un
best-Seller de la vida de Fidel Castro y de todas las peripecias que ha tenido
que hacer el colectivo cubano para sortear el embargo criminal que imponen los
Estados Unidos a ese pueblo hermano.
Se debería realizar una
biografía semanal de nuestros indígenas que lucharon contra el modelo
capitalista invasor de los españoles y que fueron masacrados como Tupac Amaru o
Guaicaipuro.
Se deberían hacer
temporadas enteras de la vida de Simón Bolívar quien pudo libertar seis
naciones, con la ayuda de un pueblo decidido a ser libre. O mas bien,
deberíamos estar agradecidos de que algún cineasta de Holliywood, no haya
querido realizar Bolívar “The liberator”, porque tal vez nuestro Libertador
hubiese terminado torturando a los españoles para sacarles información,
montando campos de concentración o cañoneando poblaciones civiles enteras al
mejor estilo del ejército democrático de los gringos.
Licenciado Dourvan
Fuenmayor Luque
dourvanfl@yahoo.es
Fuente: http://www.aporrea.org/tiburon/a31131.html