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Cine, Escénicas, Danza, Audiovisuales y Multimedia | 
El tinte de la fama es el nombre que se le da a un insustancial y deprimente “Sábado Sensacional” de ficción, donde el plato principal es la ridiculización -casi total si no fuera por el premio en metálico-, de las personas que acuden a dicho programa para concursar por el mejor “doble” de ciertas personalidades de fama mundial.
Lo interesante de este guión es que, logra descubrir detrás de esa patética condición humana de exponerse al escarnio público –como es común en la vida real-, y detrás de una situación de miseria humana, un argumento sensible, humano, hasta torpe a veces, precisamente por lo sencillo de la elaboración de su trama. Y lo más importante, porque no está envuelto en aquellas pretensiones de gran film, donde el director, el productor y demás operadores, creen -en un estado de auto engaño- estar exhibiendo una excelente realización cinematográfica, sólo porque costó demasiado hacerla, porque se contó con una buena suma en recursos financieros o porque se convencieron de que su obra no tiene parangón.
Esta película lo que tiene es un buen guión, bastante coherente, distinto, fresco, nuevo ante los ya tan usados temas violentos, cargados de sangre, armas de fuego, persecuciones y desvirtualización idiomática. Es una agradable sorpresa sentarse en la sala y sentir que no perdiste tu tiempo ni tu dinero. Algunos detalles quedaron en el aire o sin resolver, pero se perciben mínimos cuando en conjunto se aprecia que se logró acoplar la historia y los personajes con los objetivos trazados desde el principio hasta el final. Alejandro Bellame realizó una excelente obra.
La historia cuenta que para salir de la pobreza en la que habían caído, una parejita decide participar en un concurso convocado por “El tinte de la fama” y patrocinado por un tinte platinado, que buscaba la “doble” de la Marilyn Monroe del siglo XXI. Insegura y escéptica la chica se niega a participar, pero una vez convencida por él, comienza a desprenderse de la duda y poco a poco va dejándose atrapar por el deslumbrante mundo de Marilyn. Todos los intríngulis de la antesala del concurso empiezan a afectar la cotidianidad de esta chica, tanto, que el novio cree percibir que la situación se le escapa de las manos y que su “niña” lo engaña. Al perder el control sobre ella se desespera y es cuando se percibe su realidad: un hombre fracasado, inútil y deshecho.
Particularmente no comprendí la razón por la que resolvieron ubicar a la pareja protagonista en un edificio abandonado o invadido (no queda claro, y quizá hasta es mejor), para aludir al tema de la situación de extrema pobreza. Pienso que fue irrelevante, es decir, pudo haber pasado desapercibido, pudo también haber quedado sobreentendido, ya que tan bien se manejaron ciertas escenas de esta naturaleza, y ya que el tema central no era éste sino más bien la psiquis humana, sus divergentes condiciones de frustración, alegría, desaliento, etc., muchas veces causadas por el dinero, pero también por causas profundamente internas, descomposiciones sociales, individuales o espirituales. Esta historia nos coloca en la línea que divide al éxito del fracaso, expresando lo que se puede sentir viviendo cierto tiempo en esta delgada zona.
A la imagen y semejanza de Amores perros, que por lo menos el título hace alusión a aquella escena del perrito atrapado bajo el machihembrado, aparece en El tinte de la fama un perro -de considerables dimensiones- preso detrás de una pared de ladrillos que no atina uno a descubrir si, al más puro estilo de Edgar Allan Poe, “alguien” lo encerró entre paredes o más bien pertenecía al apartamento contiguo también abandonado. Nada sugiere cuál es el lei motiv de esta escena ni cómo logró sobrevivir durante tanto tiempo allí tal como estaba, a juzgar porque cuando el tipo rompe la pared a mandarriazos, sale aquel perro enérgico con mucho pelo, ¡feliz pues! Y moviendo la cola.
Excelente el movimiento de la cámara, muy sugestivo, habla por sí sola, los cuadros, la luz, los colores, la fotografía. Hay imágenes hermosas durante la película. La dirección de arte se ejecutó cuidadosamente con todos sus detalles. La casa del travestí es impresionante, el “Macho Marilyn tercermundista” vive realmente como toda una diva, a lo nacional. La ambientación está muy bien lograda. Ciertamente te transporta a cada situación, con excepción del edificio abandonado, que más bien uno se siente estar dentro de un apartamentito de lo más cómodo: una muy buena cama, sublimes sabanas rojas, cortinas, sofá, mesa de comedor, etc., y de repente, un desdichado plato de espagueti con salsa ketchup que te arrancan de aquella quimera. Tanto como la escena cuando sale la nuestra chica caminando desde su edificio por el mero centro caraqueño con un rojo y sexy atuendo, muy impactante, a lo Marilyn Monroe. Pero, si todo lo envolvemos en una alocada ficción en donde todo puede ser posible, entonces es de verdad fascinante.
Por otro lado excelentes las actuaciones de Miguel Ferrari, Mirtha Borges, Luís Chataing, y hasta la de Johanna Morales, aunque cortas algunas, muy reales, trasmisoras de energía. La de Víctor Manuel López, el cantante de Ópera, estuvo bien, pero tampoco entendí porque lo eliminaron tan rápido. No nos dio tiempo ni si quiera de encariñarnos con él... ni de sufrirlo.
Como último detalle y creo que, mientras veía la película fue lo que más me desencantó, fue esa manera de llevar a cabo los diálogos en algunas escenas (no todas), específicamente interpretadas por Elaiza Gil y Alberto Alifa. Vuelvo e insisto. ¿Por qué se cree el hecho de que trabajar en novelas para televisión asegura una buena actuación o el éxito taquillero? Flojos, muy flojos los esfuerzos por transmitir sensaciones y sentimientos en ciertos diálogos. En oportunidades parecía como si les daba pereza hablar; sobreactuación de más, que en realidad esta obra no se lo merecía. ¿Será el director o los actores?
Tómense un tiempito. Vayan a ver cine nacional y saquen ustedes sus propias conclusiones!
FICHA TECNICA
Director: Alejandro Bellame. Guión: Armando Coll, Alberto Gómez Díaz, Alejandro Bellame. Producción: Liz Mago. Fotografía: Francisco Gozón. Montaje: Alberto Gómez. Díaz. Sonido: Franklin Hernández. Música: Julio D´Escrivan. Director de Arte: Evelyn Villegas. Intérpretes: Elaiza Gil (Magaly), Alberto Alifa (Arturo), Miguel Ferrari (Héctor), Johanna Morales (Norma), Mirtha Borges (Encarnación), Luís Chataing (Animador del concurso), Oscar Molinari (Rosell), Irabe Seguía (Chacha), Víctor Manuel López (Tony), Yugui López.
FOTOS
http://www.blogacine.com/?p=1837http://limonconpapelon.blogspot.com/2008/01/trailer-marilyn-monroe-venezolana-en-el.html
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LuLu
Caracas
Muchas Gracias Yoyo! Eso si que es alentador!!
27/03/08
Yoyo
caracas
No pensaba que podía leerme el artículo a mi, más que yo a él. Está muy bien escrito, y planteado con justicia.
Comparto mucha de las opiniones de su autora.
Qué sabrosa la reseña, describe la peli, además que invita realmente a verla.
Digna de ser leida por todos aquellos que de una manera u otra estamos involucrados en este oficio que unas veces más que otras -en este país-, pareciera que, a pesar de los apoyos, sigue en el oscurantismo.
26/03/08
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