Admiración sincera y merecida. Amor profundo entre madre e hija. Amor entre esposos. Es esto lo que trasuntan las paredes, los cuadros, los adornos elegantes y sencillos, el cuidado y asentado arreglo de la casa familiar de Ana Enriqueta Terán en el Trigal Centro, en Valencia. Los patios, los helechos, sincretismo andino y valenciano.
Varias conversaciones telefónicas han ido creando el terreno propicio para una entrevista que deseábamos hacer desde que la conocimos en un evento durante el I Festival Mundial de la Poesía, allá por el 2004. La IV edición del Festival la homenajea este año como lo que es: una de las mejores poetas de Venezuela, cuya poesía ha trascendido nuestras fronteras para ser estudiada en las universidades de Oxford y Princeton, en las que se han publicado sendos ensayos sobre su extensa y telúrica obra poética, en libros que recogen también las grandes voces de los poetas vivos de la segunda mitad del siglo XX. Su poesía es telúrica, y no es exagerado calificarla de este modo , porque la misma Ana Enriqueta confiesa que no escribe sobre los árboles, sobre el mar, sobre la montaña. Son ellos quienes se meten dentro de su poesía para hacerla natural, a veces misteriosa y siempre fuerte, como la propia naturaleza. No son pocas las razones que le han hecho merecedora, entre otros, del Premio Nacional de Literatura en 1989.
La Trujillana Ana Enriqueta Terán es, a sus 89 años, la poeta viva más importante de Venezuela.Casada desde hace más de 50 años con José María Beotegui, vive para su esposo, para su hija Rosa Francisca y su nieto de 14 años. "Ya somos amigas", nos dice Ana Teresa cuando nos confirma que sí, nos recibirá la tarde del domingo 25 de febrero en su casa. Bromea cuando nos refuta acerca de la manida frase de la experiencia que da la edad, y nos refiere las entrevistas previas que hemos realizado a Jacinto Convit, a Mario Benedetti: "¡Va a ser el programa del parque jurásico si sigues así...!" -nos dice, riendo - sabiendo que la edad, más que envejecerla la ha hecho más joven, más llena de poesía, más conciente de ser y haber sido feliz.
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| Construcciones sobre basamentos de niebla, recientemente publicado por Monte Avila |
"La poetisa cumple medida y riesgo de la piedra de habla/ Se comporta como a través de otras edades de otros litigios..." reza el poema de Ana Enriqueta Terán incluido en la Antología del I Festival Mundial de poesía publicado por Monte Ávila.
La poetisa, la poeta que emerge como una aparición en sus lecturas públicas, con sus anillos, sus collares, sus ojos intensos, nos ha recibido y se sienta a conversar con nosotros elegantísima. Sus piernas cruzadas asoman del vestido, hermosas. Nos confiesa que lo ha diseñado ella misma . Su vestuario es parte de su personalidad avasallante. José María Beotegui y su hija Rosa Francisca son todo para ella. Rosa Francisca ha heredado la belleza y la inteligencia de la madre, ambas se mueven suaves por la casa ,como gatas , buscando los libros, poniendo todo a punto. José María nos asiste, Isidoro prepara la cámara y la entrevista comienza. Ana Enriqueta se ha engalanado para nosotros, y así lo hace siempre que va a escribir, para recibir a la poesía como la poesía merece. Más que una entrevista, es una conversación entre lo que ya somos, amigas.
Le preguntamos lo que siente al ser seleccionada como Poeta homenajeada en el IV Festival Mundial de Poesía en Venezuela
"Me siento muy bien, muy halagada, pero la edad no me permite ir a esas cosas".Las escaleras del proscenio la hacen sentir más accesible el Himalaya, nos dice. “Luis Alberto me dijo que me iban a hacer un video” ( se refiere al poeta Crespo, el presidente de la Casa de Las Letras, organizadores del Festival.) "No hay que olvidar que voy a cumplir 90 años, no es una cosa fácil. Estoy muy lúcida, terminé una novela..."
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| Libros publicados en Princeton y Oxford sobre Ana Enriqueta Terán |
Comentamos su cuidado personal, y nos refiere la costumbre de su madre de hacerla arreglar junto a sus hermanas todas las tardes: " No nos dejaban salir", se ríe, y nos dice que se arreglaban para conversar entre ellas, en la casa. Su madre se ocupaba más de la educación académica de sus hermanos, mientras que las niñas " teníamos que ser cultas, leer , música, pero dos veces nos compró piano y ninguna tenía facilidad...Mi madre era negada a todo lo que fuera arreglo, coqueterías. Tenía fama de ser la mujer más bella, en su momento, del Estado Trujillo, pero no se cuidó nunca, no se arreglaba, ni nada. A nosotras sí, especialmente a mi me decía: Usted necesita arreglo..."
Conversamos acerca de la experiencia que da la edad. Ana Enriqueta piensa que la experiencia no sirve para nada: " Digo eso porque es verdad. El anciano es un espectador, está sentado en una silla viendo lo que los jóvenes están haciendo. Pero uno no puede intervenir, sino dejar a los jóvenes que vivan su propia experiencia. Y lo demás es casi como turbar.Para uno mismo la experiencia no tiene sentido . Tú crees que estás diseñando tu destino, y resulta que no es así, que de golpe las cosas se resuelven de una manera completamente diferente…"
Le hablamos de que las novelas escritas por poetas , las que hemos leído, nos agradan, nos resultan hermosas. "No. Estoy en desacuerdo." Para rebatir nuestra afirmación, nos refiere su desencanto al leer la obra novelística de José Asunción Silva, o de José Martí, distantes literariamente de la obras poéticas de cada uno de estos autores. Dice que le pasa también con la suya, no siente en la novela la misma seguridad que en la poesía. Sin embargo, acordamos en que habrá que esperar la opinión de los lectores.
Nos muestra más de cien poemas inéditos , sonetos salvados por su esposo en alguna de las mudanzas . "Aquí están las épocas a través de los entornos: por ejemplo , sabemos que este es del 60, porque es Entorno de Mar, Sonetos de todos mis tiempos, Ausencia Futura, Enojo contra lo Sagrado del Sueño, Entorno de Montaña…" Al hablarnos de su novela recién terminada, que aún no sabe si quedará como testimonio para su familia o será publicada, nos adelanta el nombre : "Apuntes y congojas sobre una decadencia novelada en 3 muertes". Novela en manos de su esposo, en revisión. Novela concebida ya en un poema suyo de los años 60, que no quiere que sus amigos escritores lean aún, porque no quiere comprometerlos: "A mí la gente me quiere mucho, y los escritores en especial." Bromeamos diciéndole que nos deje leerla en secreto.
Su esposo y su hija están siempre presentes en su discurso. "Ayer José María me preguntaba qué sentía yo cuando leía un poema mío, que había terminado, que me satisfacía. Yo le dije: pues un gran asombro, un gran agradecimiento. Yo me pongo a pensar en lo que era yo de niña, como me recuerda la gente , porque es más en el recuerdo de los demás que el de uno mismo. Y me asombro de verdad. Me asombro ante la perfección de un soneto, por ejemplo .El soneto es la forma más completa que hay. Yo creo que yo tengo en el soneto mucha renovación del propio soneto. Como un vaso que sigue los cánones de lo clásico.Pero encuentro que hay una gran libertad.Por eso cuando me dicen los poetas jóvenes , que está muy desacreditada la poesía en verso rimado, las formas clásicas, les digo yo : Tú te sientes prisionero pero yo no, yo siento una enorme libertad en el soneto, para mi el soneto es un apoyo, es un vaso maravilloso donde la idea se desenvuelve con mucha más seguridad".
¿Qué son José María y Rosa Francisca en tu vida, qué significan en este momento?-le preguntamos."Significan todo, absolutamente todo. Rosa Francisca admira mi poesía, José María también". Nos cuenta que su hija escribe poesías hermosas, algunas antológicas, pero no quiere que se hable de ella como poeta. Ana Enriqueta no sabe por qué es esto.
Le comentamos acerca de la realidad social y cultural en Venezuela. Afirma, satisfecha: " ese es uno de los grandes logros en mi vejez: Haber visto sobre todo esta unión en Sur América. Mamá decía que si no hubiera sido por Páez y por Santander , la Gran Colombia estaría y todos los resquemores hubieran pasado. Pero ya se está dando, se están eliminando los resquemores. Se está limando todo. Es la cosa más hermosa que podía suceder". Nos dice que nada tiene que aconsejar a los jóvenes poetas : " Ellos ya están aconsejados, ya están escribiendo una poesía para el momento y con la emoción del momento, y me gusta mucho lo que están haciendo. "
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| Libros publicados en Princeton y Oxford sobre Ana Enriqueta Terán |
Habla de la nueva poesía, la de mujer: "Las mujeres están escribiendo fantástico" .Recuerda la escritura femenina, de otros tiempos, y piensa que está superada ya la etapa de ese escribir de la sensualidad, del cuerpo, en épocas en las que el tema era prohibido a la mujer, y en las que se abusó de ese tipo de poesía. "La mujer está mirando otra cosa, al mundo y a Venezuela." Le referimos a la poeta uruguaya Delmira Agostini , y nos habla de María Calcaño, la poeta maracucha como referente en Venezuela en épocas pasadas. Hace un homenaje a la artista Aimée Battistini, en cuya casa vivió, quien la inició en la pintura. Reconoce su admiración por ella.Ha escrito en otra época en la casa de Aimée y ha dedicado a ella un libro: "Extravagancias Lúdicas".
Al terminar la entrevista, seguimos conversando, bromeando. No queremos detenernos ni a tomar un vaso de agua, nos llenan las palabras de Ana Enriqueta , de Rosa Francisca, de José María. Escuchamos atentos la lectura del testimonio político de la poeta publicado en el año 2000, contenido en el texto "Hugo Chávez: Orgullo de mestizajes." Cada anécdota nos parece más hermosa, cada frase nos hace pensar, todos queremos hablar al mismo tiempo, como si un afecto mutuo nos hubiera estado reservado en secreto hasta ese momento. Nos contamos historias de amor, nos maravillamos al imaginarnos a Ana Enriqueta, jovencita, entrando al Teatro Solís de Montevideo en compañía de Juana de Ibarborou, según nos cuenta. Isidoro recuerda que Ana Teresa ha sido declarada ciudadana ilustre del Uruguay. Viajamos en el tiempo en los cuadros de la casa que la retratan en otros años , en su vida diplomática. Nos dedica un libro con las frases:" Isidoro Duarte, mi compatriota, a ti, desde nuestro Uruguay." " A María Alcira, con nuestra montaña y mi poesía." Las dos somos andinas.
Es nuestra Ana Enriqueta, orgullo de Venezuela, esperanzada por todo lo hermoso que para la literatura sucede en Venezuela, haciéndonos enrojecer al llenarnos de elogios sobre nuestro trabajo de años en La Librería Mediática. La Ana Enriqueta que podemos leer en sus distintas etapas poéticas en la antología de su obra recientemente publicada por Monte Ávila.
Nos tienta la invitación de seguir hasta la madrugada, de aprovechar la hospitalidad que nos brindan para quedarnos a dormir, regresar a Caracas bien temprano el lunes. Pero es más fuerte la urgencia de editar la entrevista, de escribirla . Entrada la noche regresamos, satisfechos. Ha sido un fin de semana productivo y satisfactorio, hemos visitado Guatire y Cagua para entrevistar nuevos escritores, cultores populares, niños y niñas lectores antes de llegar a Valencia y rematamos con la entrevista a Ana Enriqueta, mágica mestiza, artífice de la construcción libre de las palabras que juegan y viajan a través de su poesía.
Fragmentos del texto "Hugo Chávez: Orgullo de mestizajes", escrito y publicado en el año 2000 por Ana Enriqueta Terán
"Mientras Venezuela no reconozca y acepte su mestizaje, no podrá seguir adelante. Agregaría: glorifique su mestizaje. Y Chávez lo ha hecho...como si del discurso común hiciera una escultura verbal con espacios de aire, para señalar momentos, instantes precisos."

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Nos despedimos, hasta la próxima semana, desde
Venezuela, Territorio Libre de Analfabetismo,
invitándote a leer siempre, a leer de todo.