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Libros, Revistas, Sitios Web y CDs | La librería mediática lee y comenta 60: Cuatro novelas La librería mediática
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Nada que provoque más sensación de libertad que dejarse llevar por el azar para elegir las lecturas y los temas para los programas, para los escritos y las reseñas. Una lluvia de libros, de nombres, de solicitudes, de ideas caen sobre nosotros todos los días, y de ella vamos tomando, dóciles, los libros y los nombres de autores que el misterioso azar coloca en nuestras manos.
Son miles las razones que nos hacen decidirnos por escoger o no una lectura en particular, para el disfrute o la reseña. Una portada llamativa o una insignificante. El conocimiento o no del autor. La recomendación o el desprecio de otro lector. El tomar un libro con los ojos cerrados, el hacer la lista por orden alfabético. El orden por temas, cada semana. El abrir un libro y dejarse capturar por una frase perfecta. El asombro ante el hallazgo de un destello inesperado en un autor desconocido. La tristeza del tardío descubrimiento a quien ahora nos fascina leer. La indignación ante el engaño por no encontrar dentro del libro lo que los editores anuncian en la contraportada .Estos son los caminos por los que llegamos a las lecturas. Así son los libros, así es la lectura y esta semana comentamos las cuatro novelas que leemos al mismo tiempo en estos días.
Auster
Hemos terminado de leer LEVIATÁN , de Paul Auster. Vivamente recomendada por Andrés Izarra y Jorge Rodríguez en distintas entrevistas para la librería mediática , la buscamos en Caracas . No la conseguíamos. La novela de casi 300 páginas , publicada por primera vez en 1992 , se nos apareció en diciembre, en una estantería de Montevideo, una novena edición de 1996 realizada por Anagrama .
 | | Paul Auster, New Jersey 1947, autor de Leviatan ( Anagrama) | Página a página la novela se cuenta y se recuenta una y otra vez. Auster es el autor y se desdobla en escritor, narrador, personaje. Nos asoma una señal y al pasar la página nos damos cuenta de que lo predecible deriva a impredecible.
Una bomba real estalla al inicio de la novela: “hace seis días un hombre voló en pedazos al borde de una carretera en el norte de Wisconsin. No hubo testigos…” Como esa bomba, otra emocional estalla en cada página. La novela nos habla del oficio de escribir, del amor, de la ciudad. De la soledad. “El acto de escribir estaba notablemente libre de dolor para él, y cuando trabajaba bien, podía escribir las palabras en la página a la misma velocidad que podía decirlas. Era un curioso talento, y como el propio Sachs apenas era conciente de él, parecía vivir en un estado de perfecta inocencia”.
 | | Diversas ediciones de Leviatán, la novela de Paul Auster | Paul Auster nació en 1947 en Nueva Jersey. Ha escrito varias novelas y guiones cinematográficos. En alguna entrevista dijo que nunca leíamos el mismo libro dos veces, que los lectores vamos cambiando nuestra visión con nuestra experiencia. Nunca leeremos el mismo libro dos veces, como el río de Heráclito y esta verdad amplía hacia el infinito la oferta lectora. O relectora. Recomendamos LEVIATÁN, tan vivamente como nos la han recomendado a nosotros. La traducción de Maribel de Juan es impecable en la edición de Compactos Anagrama.
Garmendia
Disfrutamos dolorosamente la lectura de LOS PIES DE BARRO, de Salvador Garmendia, novela publicada en 1973 por primera vez y silenciada por la censura dictatorial española, y reimpresa en enero de 2007 por Libros El Nacional, en Venezuela. Decimos dolorosamente porque la escritura de Garmendia es asombrosamente perfecta y nos duele que ya no esté para producir más novelas como esta. Desde su inicio se vislumbra un mundo de sensaciones que el talento de Garmendia promete para que el lector le resulte difícil desprenderse de sus siguientes páginas, poco más de 200.
La lectura de Salvador Garmendia que revela tanto talento creativo, nos provoca la congoja de cuánto más podría haber producido y el lamento de saber que como este talento, otros muchos en Venezuela no plasmaron con la contundencia de sus capacidades una pléyade de escritores que se ahogaron en el camino.
Nos duele , sí, que Garmendia ya no esté. Nos duele que gracias al alcohol en el que por desgracia se sumergiera Garmendia, nos perdimos de más novelas como esta.. A pesar de esto, Salvador tiene una obra , que por su calidad y madurez, debería ser mucho más conocida por los lectores venezolanos, y enfatizamos venezolanos, porque es más leído fuera de fronteras que en nuestro país. Sería aconsejable que muchos escritores que publican por primera vez revisaran esta obra modélica y madura antes de publicar la obra propia. Seguramente así los lectores tendríamos en Venezuela más escritores como Garmendia y menos novelas desechables, escritas desde el apuro y la desfachatez.
 | | Salvador Garmendia (Venezuela 1928-2001) | LOS PIES DE BARRO comienza con la descripción de una fiesta. Una fiesta estúpida, de la que quien narra desea irse. Una fiesta sin sentido, con personajes sin sentido. Con borrachos prescindibles , con mujeres prescindibles. Con descripciones desgarradoras, como esta: “ … un poeta viejo que figuraba allí de perfil, se había vuelto en dirección a mí… y resulta que por el otro lado, por el lado que aún no había descubierto, la cara desaparecía por completo, se le había desprendido del todo y era un hundimiento completo…todo lo había perdido como podía pasarle a una figura de cera que se expone a la lumbre…”
Ulive
LAS CENIZAS DE MARX. Ugo Ulive. Monte Ávila, octubre 2006 Cuando la recibí en noviembre del año pasado, quedó en la fila de los libros por leer. Pero como una premonición , sin haberla leído todavía, la exhibí varias veces en las estanterías de La Librería Mediática. Pero el libro se “coleó” y me saltó a las manos y a los ojos, cuando aún no le correspondía. Y esa misteriosa orden, fue una orden de captura. Sorteando otros libros y otras páginas , ya desemboco en su final. Es un libro de sorpresas y de muy atractiva lectura, donde Marx y Sai Baba se unen en la anécdota para construir una curiosa novela de casi 300 páginas . Ugo Ulive, teatrero ,que se revela en esta novela como un excelente narrador, nació en 1933 en Montevideo. En la novela Ulive nos cuenta una historia que nos hace saltar de América a India. Milagros, ateísmo, política, estafas religiosas, fe profunda, convicciones ideológicas, avatares, el azar.
Las cenizas que aparecen sin explicación sobre una foto de Carlos Marx en un localito de la sede del partido comunista de una ciudad olvidada, y las cenizas milagrosas que dicen hace surgir de sus manos el avatar Sai Baba , se entretejen en un relato cuyo narrador va cambiando cada tantas páginas. Interesante para llegar hasta el final.
Kozac
LATIDOS DE CARACAS. Gisela Kozak, narradora venezolana, nacida en Caracas en 1963, da vida a una historia urbana que nos cuenta del amor en una Caracas de los 90. La novela, que bajo el título “Rapsodia” fue finalista en 1999 en el Premio de Novela Miguel Otero Silva, es reeditada por Alfaguara en Febrero de 2007. Sarracena, la protagonista, es una arquitecta de 30 años que comienza la novela defendiendo a ultranza su felicidad y jugueteando, seductora, con un joven estudiante universitario de 19 años, mientras describe la cotidianidad citadina y los hitos urbanísticos de nuestra capital . Un tercio de la novela ya leída nos incita a terminar sus 114 páginas. Según la presentación de los editores , es la primera obra de Kozak en este género, y la autora ha recibido premios por anteriores libros de cuentos y ensayos. Si leíste y quieres comentar este artículo, escribe a lalibreriamediatica@gmail.com Nos despedimos, hasta la próxima semana, desde Venezuela, Territorio Libre de Analfabetismo, invitándote a leer siempre, a leer de todo.
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Circeromana
Caracas
A propósito de la novela, lo que más llama la atención es su desfase temporal. Me refiero a que, desde el propio título, la historia termina convirtiéndose en una diagnosis de la ciudad metropolitana, en la que la mención, por demás obvia, de sus hitos "culturales" constituye una fe de motivos. En este sentido los personajes se nos justifican en tanto habitantes de esa ciudad; la escasa profundidad del tratamiento se sustrae a la intención de emplearlos sólo como pretexto para abordar intereses más ambiciosos. Luego, la Caracas que se retrata en la novela (la de los primeros 90), a manera de sustancioso menú diario, resulta sólo eso, una fotografía instantánea. Con un interés escasamente antropológico. Cabe preguntarse qué justifica publicar una novela que ha perdido el lustre de lo novedoso y no alcanza, ni alcanzará, la pátina de lo trascendente.
10/07/07
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