Abril, mes tan significativo para el pueblo venezolano. El 11, 12 y 13 como también el 19, son fechas trascendentes en la historia de nuestra nación.
Ciento noventa y siete años desde aquel jueves (justo como este año) 19 de abril de 1810 cuando se produjo una revolución en Venezuela, evento que marcó el primer paso hacia nuestra independencia del imperio español. En aquella oportunidad fue una revolución impulsada por una élite por los "mantuanos" como se los llamaban a los miembros de la oligarquía caraqueña, pero revolución al fin.
Este año también se cumplió el primer lustro de otra revolución y en este caso de corte popular y no una acción elitesca, que de igual manera representó un paso más hacia la plena independencia de otros imperios y que ha dejado una profunda huella en todos los venezolanos.
La gente ha acuñado dichos como: “Si se vienen con un once tendrán su trece”, o “No hay once sin trece” o “Todo once lleva su trece”. Sin duda lo que ocurrió en abril de 2002 fue extraordinario e inusual en la historia de América Latina y del mundo, porque, si aún cuando un Golpe de Estado no es ninguna novedad para nuestros pueblos, sí lo es que la dictadura que instauró, durase solamente 43 horas. Esto ha sido un hito histórico mundial.
Aquellos días, aquellas horas pasaron como un huracán de pasiones y emociones, en una atmósfera dramática de traición, tragedia, muerte pero también de euforia y de alegría con un final feliz de novela.
Caracas se transformó en el escenario de una colosal obra teatral con muchos actores que interpretaron los más infames y los más sublimes arquetipos de la psique humana: el pueblo desarmado que se fue a Miraflores a defender su líder y su revolución, los militares golpistas y traidores que hasta grabaron un video hablando de los muertos que iban a caer con dos horas de anticipación, los Policías Metropolitanos dispuestos a asesinar al pueblo y los franco tiradores que dispararon a matar a la gente con el fin de crear el caos y para provocar una matanza entre hermanos, los defensores de Puente Llaguno que de héroes pasaron a ser villanos, los medios de comunicación que inventaron una realidad virtual que nunca existió y que fue hasta avalada por un verdadero Rey! Y la unión de los militares patriotos con el pueeblo.
Todo parece increíble, una obra salida del genio del inmortal escritor y poeta isabelino, algo que si no se ha vivido no se podría creer, casi un sueño, pero la intriga, el ansia de poder, el odio, la traición y la codicia como también la lealtad, el heroísmo y el honor y todas las facetas de la condición humana se hicieron realidad en aquellas horas que trascurrieron como un extraño sueño.
Esperemos que ni el pueblo venezolano ni ningún otro de América Latina y del mundo tengan que volver a mirar tan de cerca las fauces del fascismo como nos tocó aquel 11, 12 y 13 de abril de 2002.
¡Viva el heroico pueblo venezolano que salió a defender la democracia y su dignidad hace cinco años, como lo sigue haciendo hoy!