Venezuela se enfrenta a una disyuntiva histórica.
Crucial y definitiva.
La vieja sociedad se resiste a morir, ante el avance indetenible de la nueva.
Más aún que en cualquiera de los enfrentamientos sociales ocurridos en los años anteriores, los representantes de las élites del pasado están organizando sus fuerzas. Y asoman las garras del fascismo.
Difícilmente se encuentren antecedentes sobre la sanción de nuevas constituciones o reformas a las mismas que sean más democráticos que en Venezuela, donde todo se decide mediante el voto popular.
De forma transparente y democrática, el pueblo discute la propuesta de reforma de la constitución, que ha presentado el presidente. Y en menos de un mes, la ciudadanía toda, mediante el voto, dirá cuál es su veredicto.
Es este, un dilema cultural.
Apostamos al futuro.
Estamos con la reforma propuesta por el Presidente Chávez.
Llamamos a votar por el si.