Esta edición número 76 debió haber salido a la web el pasado fin de semana, pero el Referéndum que se avecinaba primero, el resultado después y algunas dificultades de aporrea en Internet nos llevaron hasta hoy.
El sentido de la propuesta sometida a Referéndum tenía y tiene, profundas razones que refieren a la conciencia, a los valores supra-individuales. En fin lo que está en juego son cuestiones culturales, tanto las que fundamentaron la propuesta de Reforma Constitucional como las que condujeron a más de 4 millones de personas a votar contra ella.
Como dice Atilio Borón refiriéndose al presidente: “… se enfrentó a una fenomenal coalición política y social que aglutinaba a todas las fuerzas del viejo orden, carcomido hasta sus entrañas, pero con sus agentes históricos librando una batalla desesperada para salvarlo. La gran burguesía autóctona; los terratenientes; el capital financiero; la dirigencia sindical corrupta; la vieja partidocracia; la jerarquía de la Iglesia Católica; la embajada norteamericana, obsesionada con derrocarlo y, coronando todo este rejunte, una confabulación mediática nacional e internacional pocas veces vista en la historia que reunía en sus ataques a Chávez a los grandes exponentes de la “prensa libre” de Europa, Estados Unidos y América Latina. El líder bolivariano atrajo contra sí todos los esperpentos sociales con los que debe lidiar cualquier gobierno digno en América Latina, y los combatió casi en soledad y a mano limpia. Lo que unificó a los conservadores no fue la cláusula de la “re-elección permanente” sino algo mucho más grave: la reforma le otorgaba rango constitucional al proyecto socialista en gestación, algo totalmente inaceptable. Pese a tan descomunal disparidad el resultado electoral fue prácticamente un empate.”
Aunque la propuesta de transformación de la sociedad queda suspendida, nuestro compromiso con el logro de una sociedad de iguales permanece intacto. ENcontrARTE sigue su senda sin apartarse un ápice. Porque estamos convencidos, que la idea de una nueva sociedad, solo está detenida…
por ahora.
Los editor@s