Fabricantes de tormentas y de incendios asoman en el horizonte
Encienden antorchas, engañan y confunden. El reino del revés
Nadie desconoce que hay un sector de la sociedad venezolana, básicamente la clase medio acomodada, que quiere sacar al Presidente Chávez a como dé lugar. Que Chávez se vaya es, para ellos, una meta cada día mas urgente.
En la misma sintonía y para ayudar en esa tarea, un poco de gente de la farándula, algunos arquitectos, varios escribidores y etcétera se juntaron para incorporar sus nombres en un remitido periodístico que alguien pagó y algún otro escribió “No al apartheid cultural”.
El ministro Farruco no se demoró mucho para poner algunas cosas en su lugar con una “Respuesta a 324 opositores” que incluimos en este número.
Sin embargo, consideramos que el mencionado remitido no solo está dirigido a atacar al ministro. Apareció en la prensa nacional para que los venezolanos lo lean. Se esbozan “argumentos” similares al de las armas de destrucción masiva en Irak. Todo al revés para ir justificando lo injustificable, pero que seguramente permitirán a las señoras del Este confirmar lo que ya saben, que este es un régimen abominable. Todo al revés para imponer un elemento más en la escena mediática nacional: al desabastecimiento y la inseguridad ahora agregan la histeria de un combo de “intelectuales” y “artistas”.
Aunque Farruco lo explica bien, queremos remarcar lo que debería incluirse en “Insólito universo”: tómese nota, que nadie se equivoque, sin rubores, estas gentes se autocalifican como “el sector cultural venezolano de sólidas convicciones democráticas”… ¿Qué tal?
No se informa si este arrejuntamiento reivindica modelos culturales del pasado o si tiene alguna propuesta inteligente que presentar al país, pero es evidente que a ellos la cosa como va, no les agrada: seguramente extrañan los vernissages en el MACCSI, las ediciones de sus exclusivos libros, las elegantes citas en el Teresa Carreño sin olor a chusma.
Nos damos por aludidos, no son ellos. somos nosotros quienes decimos No al apartheid cultural que las élites impusieron durante siglos.
No lo volverán a imponer.