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“No soy
primitivo, ni ingenuo, ni “culto”.
No creo
en “ismos” ni en genios inspiradores ni en padrinos ni en roscas.
De
allí que tengo cuarenta años produciendo al margen del llamado mundo del
arte.
Tengo la mala pata de vivir en un mundo donde “las obras de arte”
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son
buenas cuando “recuerdan” algún gran maestro que hizo historia con su arte.
Tengo
la suerte de trabajar con niños y a los 38 años de observar su modo puro y
genuino de crear se debe mi “estilo” (si así puede llamarse lo que
produzco).
!!Gracias niños del mundo!!
Pertenezco a ese ejercito de artistas espontáneos que producen por amor al
arte y porque no pueden dejar de hacerlo…. A ese soy yo”
Elio
Naccarella |
Entrar en el
mundo onírico y fantástico del zoológico de Elio es hacer un alucinante viaje de
formas, colores y materiales.
En sus obras,
teñidas de un delicado erotismo, sensuales animales se aparean para procrear
fantásticas crías frutos de amores imposibles: aves con reptiles, mamíferos con
anfibios y todas las combinaciones. El día y la noche, el sueño y la realidad,
la pareja, la procreación. A menudo la figura femenina y la fertilidad están
latentes y presentes: zapatos de tacones y ligueros nos conectan con lo humano,
con el erotismo propio y exclusivo de nuestra especie. Todo es estético, todo es
elegante, todo es delicado.