ENcontrARTE
La revista Imagen es un icono de la cultura venezolana. Con 38 años de trayectoria aún cuando con algunas interrupciones ha sido la revista de mayor prestigio en cuanto a las artes y a la cultura se refiere. Fundada por Simón Alberto Consalvi, cuenta entre sus directores anteriores a Guillermo Sucre, Edgar Parra, Salvador Garmendia y Luís Alberto Crespo.
A parir del pasado año 2004 impulsada por el Ministerio de la Cultura, esta revista bimensual entró en una nueva etapa de difusión. Como su nuevo director ha sido designado el reconocido periodista cultural Rubén Wisotzski bajo el cual la publicación está cobrando nuevamente ímpetu, llegando a su tercer número editado y uno en elaboración.
Rubén es comunicador social egresado de la UCV. Desde hace 18 años se desempeña como periodista cultural. Trabajó para el Diario de Caracas; luego en El Universal; ha sido jefe de información de la revista Estilo; también estuvo en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber; en la Fundación Polar; luego profesor en la Universidad Católica Andrés Bello; hasta hace poco tiempo fue Coordinador de la Sección Cultural del diario El Nacional. Actualmente está cursando dos postgrados uno en Historia y otro en Literatura.
(Editorial del tercer número de Imágen)
ENcontrARTE: Rubén, siendo el Coordinador de la Sección Cultural de un diario que sin duda alguna ha sido el más crítico de este gobierno, pero que siempre ha constituido una referencia importante en el ámbito cultural ¿Cómo llegaste a involucrarte en una iniciativa del Estado y a ser Director de Imagen?
RW: Farruco me lo propuso. Conocí al actual Ministro de la Cultura en 2002 en plena "época critica" cuando el diario me envio para que le hiciera una entrevista ya que él no quería ser entrevistado por más nadie. Él venía de recibir “palo y palo” por parte de la prensa nacional y en especial de El Nacional, estaba muy sensibilizado y precavido, y aún cuando yo no cubría el área de política cultural, tuve que ir porque Farruco puso esa condición. Quizás en reconocimiento en mi manera de ejercer el periodismo, siempre he intentado ser ecuánime y lo más equilibrado posible, trato siempre, como se supone que debe ser, de enseñar las dos caras de la moneda así que creo que confiaba en mi.
Le hice la entrevista y me preguntó si yo creía que el diario la iba a publicar tal como era en la realidad “sin censura”. Le aclaré que si la nota fuese cortada, censurada o manipulada de alguna manera yo no iba a firmar.
Obviamente eso hubiera podido pasar, claro, no se llama “censura” pero siempre hay alguna excusa para recortar algo so pretexto de “economía de espacio” o “de una supuesta irrelevancia” etc. El periodismo le teme a la palabra “censura” pero en los periódicos te cambian los títulos cuando tu te vas a casa.
Muchas veces los periodistas son víctimas de esta clase de prácticas perversas, es muy frecuente y no solamente en El Nacional. Lo digo sin tapujo alguno y no lo digo ahora que estoy fuera de El Nacional, lo dije siempre, existen muchos testigos de eso.
Le aclaré a Farruco que me comprometía para que la nota saliera sin distorsión alguna, sino no la firmaría, lo único que no podía asegurarle era el espacio en donde iba a salir y de hecho salió al pie de página chiquita, pero salió fiel a lo que habíamos hablado durante la entrevista.
En aquella oportunidad, Farruco me preguntó mis opiniones sobre algunos temas culturales que estaban en el tapete en aquellos momentos y yo les hice mis críticas como por ejemplo la manera en la cual se destituyó a Sofía Imber de la dirección del Museo de Arte Contemporáneo, una persona que merecía otro tipo de trato por la labor que llevó a cabo durante 30 años al frente de esta institución y por otras cosas más. Él escuchó, lo que mucha gente dice que no hace.
Un tiempo después me llamó y me hizo la proposición de encargarme de la revista Imagen. Le dije que aceptaría a condición de poder seguir trabajando en El Nacional cosa que aceptó sin ningún problema.
Cuando se lo conté a Miguel Enrique Otero, él también en apariencia tuvo la misma actitud que el Ministro, pero al poco tiempo fui despedido y cuando quise hablar con él no me recibió. A Miguel Enrique yo le debo muchísimo, él me apoyo en momentos críticos de mi vida como cuando tuve un accidente muy grave por el cual estuve a punto de morir. Pero Marianela Balbi, mi jefa inmediata en el diario, que de paso es la esposa de Luís Alberto Crespo pero tiene posiciones políticas diametralmente opuestas a las de su marido, empezó a tener problemas conmigo por mi actividad como director de Imagen.
Y eso que en la portada del primer número de la revista pusimos justamente el retrato de Crespo como reconocimiento a su trayectoria como poeta e inclusive como director de la misma revista, ya que él fue quien más tiempo dirigió la revista durante casi diez años. Era un reconocimiento mío que llegaba como generación de relevo. Crespo además tuvo un papel destacadísimo en el mismo El Nacional, pero empezaron a decir que Luís Alberto Crespo estaba allí como funcionario del gobierno, como un burócrata, y no por sus méritos como artista o como ex director de la revista.
Debo decir en cambio, que hasta ahora no he recibito la primera llamada del Ministro de la Cultura para darme una sugerencia, proponer algún cambio, o para imponerme alguna cosa.
ENcontrARTE: Todo el mundo vio la entrevista que Vanessa Davies te hizo en Venezolana de Televisión un tiempo atrás, en la cual tú, trabajando todavía para El Nacional, te disculpaste por no haber informado en dicho medio sobre determinadas iniciativas culturales del Estado, como por ejemplo la distribución gratuita y masiva de libros. ¿Crees que ésta habrá sido la razón de tu despido del diario?
RW: Nunca se sabrá realmente la verdadera razón, de alguna manera no aguantaron la presión. Siempre se argumentan “diferencias profesionales” que las había desde tiempo, ya yo venía diciendo dentro del periódico que se estaba haciendo un periodismo muy pobre. Creo que si Miguel Otero Silva estuviera vivo no estaría conforme con lo que se está haciendo con el diario y con la sección cultural. Al día siguiente que empecé a trabajar en Imagen empezaron los problemas en El Nacional.
ENcontrARTE: Hubo sectores que apoyan el proceso bolivariano, que criticaron la elección del Ministro de la Cultura de encomendarte a ti la tarea de dirigir una revista tan prestigiosa como Imagen, aduciendo que tú no estás claramente identificado con el proceso y que, por otro lado, había personas que sí lo estaban, y además, capacitadas para desenvolverse en la misma tarea. ¿Qué opinión tienes al respecto?
RW: Es un indicio más del grado de polarización que estamos viviendo en Venezuela. Es más importante lo que uno piensa a lo que hace o sabe hacer.
ENcontrARTE: En este panorama de polarización que tu describes ¿Cómo te manejas para elaborar la revista, para recibir las colaboraciones?
RW: Comencé a llamar a todo el mundo para que me enviaran sus trabajos, pero al rato comencé a darme cuenta que muchos esquivaban el compromiso con una excusa. Muchos creadores identificados con la oposición no quieren enviarme sus escritos. Es increíble, no quieren publicar en la revista cultural más prestigiosa del país con 38 años de trayectoria. Pero no te lo dicen abiertamente. Tienen miedo que se les recrimine que por estar en Imagen, están de cierta forma avalando una iniciatila de este gobierno, no importa cuan buena pueda ser. Claro que existen algunas excepciones, obviamente, y esperemos que éstas dejen de ser excepciones y que en el futuro se conviertan en lo normal.
Estando en El Nacional he entrevistado a más de un artista, que no voy a mencionar, que se quejaba amargamente de la desaparición de Imagen y se le recriminaba a este gobierno como tantas otras cosas más, y ahora son incapaces de decir una palabra al respecto, de recapacitar.
A veces hay silencios que hacen mucho ruido. Este mutis tan artificial dice mucho acerca de los medios y de muchas personas.
Para decirles que ustedes son uno de los pocos medios que me ha entrevistado referente al relanzamiento de la revista: el primero fue TAL CUAL, después Venezolana de Televisión con la famosa entrevista de Vanesa Davies, Edgard Moreno de El Mundo y ahora ENcontrARTE.
Por lo demás, nada, el silencio ha sido total.
ENcontrARTE: ¿A que público va dirigida la revista?
RW: Por ahora a un público limitado, en el pasado la revista llegó a un máximo de 5.000 ejemplares cuando mucho, lo normal ha sido siempre entre 2.000 y 3.000 ejemplares, este ha sido su tiraje. Ahora entramos en una nueva etapa, Imagen por primera vez está saliendo de manera masiva, sacamos 10.000 ejemplares.
También el Estado se encarga de su distribución a través de las librerías Kuai Mare, vale 10.000 Bolívares y se vende bien.
No sube cerro pero está llegando al pie del cerro por lo menos y de esta forma aspiramos que alguien empiece a “subirla más arriba”. La masificación es un signo claro de la política que se quiere seguir. Obviamente sigue siendo una revista elitesca.
Vengo de presentarla en España, en Madrid y Barcelona, y tuvo una gran aceptación, la presenté a varias editoriales españolas importantes con el ánimo de que se conozca y para una eventual distribución en Europa. No podían creer que esta revista se estuviese editando en Venezuela.
Ahora viene el reto más grande: hacer que esta revista manteniendo esos estándares de calidad y aún mejorándolos, llegue a más gente aquí en Venezuela.
A tal fin estoy pensando en una reestructuración de la misma. Ampliar el tiraje estuvo bien, pero no es suficiente para que de veras la revista les llegue a más personas. Hace falta revisar los contenidos para hacerlos más accesibles, sin perder este público cautivo, elitista pero hay que incorporar a más gente. No será fácil, pero hay cosas que le llegan a todo el mundo.
Otro aspecto que quiero mencionar es que en la revista debe aparecer lo que se está haciendo en el país entero y no sólamente en Caracas. Por primera vez este último número se presentó antes en el interior que en Caracas, en San Cristóbal para ser más preciso. Los escritores y los artistas allí no podían creer que esto estuviese ocurriendo. Siempre estuvieron acostumbrados a ser relegados a un segundo plano. Me sorprendí con la cantidad y la calidad de los escritores y artistas plásticos que existen allí que yo desconocía, y eso no pasa solamente en San Cristóbal, se repite en muchísimas partes del interior del país y eso tiene que reflejarse en la revista.
Me hice el propósito de viajar todos los meses para ver que es lo que está pasando en el ámbito cultural en Venezuela. Porque el país es más que Caracas, hay mucho por enseñar.
ENcontrARTE: ¿Cómo ves el panorama del mundo cultural en la Venezuela actual?
RW: Teóricamente en la arena política se supone que haya más disposición al conflicto mientras que en la cultural se debería ser menos beligerante, pero he llegado a la conclusión que es más factible que se llegue a un entendimiento entre los políticos en cuanto a una confrontación de ideas que en el medio cultural. Es más fácil sentar a los políticos en una mesa a discutir que a los actores culturales que piensan diferente. Yo lo digo y lo repito siempre.
Tomemos como ejemplo la campaña que emprendió Luís Enrique Pérez Oramas en contra del Ministro de la Cultura. En mi opinión Pérez Oramas ha sido uno de los grandes descifradores del Arte Contemporáneo venezolano pero ahora se está comportando como un actor político y no cultural, en lugar de aclararnos cosas sobre la Megaexposición, lo que hace es armar una arremetida con argumentos de carácter político contra el Ministro, subestimando al lector porque en lugar de plantear la discusión sobre un hecho cultural en si, lo que hace es descalificar a sus supuestos enemigos políticos, desvirtuando así la crítica cultural que es el punto de la cuestión.
Creo que no habría ningún problema si Pérez Oramas hubiera querido actuar como actor político, pero lástima que no lo hizo en el pasado. ¿Porqué no dijo nunca nada antes, durante las décadas de los 80 y los 90 cuando las cosas iban tan mal en el país?
Eso es lo que yo les critico a los que adversan a esta gestión. Creo que la crítica es muy necesaria y que en muchas cosas pueden tener razón, pero lo que no comparto es que ahora están en contra porque si, por estar en contra y antes no decían nada.
ENcontrARTE: ¿Cómo se entiende que muchos intelectuales y artistas que antes eran progresistas y se declaraban de izquierda, a raíz de lo ocurrido en Venezuela se han pasado totalmente al lado opuesto?
RW: Eso menos se entiende cuando en algunos casos se trata de gente de orígenes muy humildes que tuvieron que luchar contra el Establishment para poder progresar. Ahora parece que lo olvidaron.
Soto, por ejemplo, firmó unos de los manifiestos para pedir la salida de Chávez y Soto era un hombre humilde que venía de abajo. No se entiende porque Soto haya decidido ir en contra de alguien que por lo menos en su discurso reivindica el derecho de los excluídos a participar en los distintos ámbitos de la vida nacional. Es muy llamativo que tanto él como muchos otros ni siquiera hagan la salvedad de aclarar que si bien consideran que Chávez no es el hombre para cumplir con el discurso, sin embargo lo que plantea es correcto. Están en contra por principio.
¿Cómo puede ser que a Soto, a quien le debemos tanto por todo lo que representó para las Artes Plásticas de este país, no se le haya ocurrido por lo menos salvar el concepto aún cuando estuviese en contra del ejecutor?
Además hoy en día no hay excusas para estar confundidos, quizás antes muchas cosas se ignoraban, pero ahora todo el mundo sabe por ejemplo como funcionan las grandes trasnacionales y sin embargo hay gente que no tiene ningún problema en ponerse del lado de éstas.
En cambio creo que el pueblo sí ha alcanzado una madurez política verdaderamente asombrosa en estos últimos años. Este país nunca podrá volver al pasado. Nada va a volver a ser lo de antes, aquí se desató una fuerza inusitada. Lo que se ha generado en el consciente y en el inconsciente colectivo es muy fuerte, muy sólido y dudo que se vuelvan a plantear las cosas como antes.
Lastima que haya tanta polarización. Por decirles que hay gente que antes que yo decidiera asumir la dirección de Imagen, me consideraban como uno de los mejores periodistas culturales de este país y que ahora me llaman GUISOSKI aludiendo a lo del “guiso” . Es increíble y a pesar que sigo teniendo con muchos de ellos puntos de coincidencia, ahora me consideran un ser abominable.
ENcontrARTE: ¿Qué opinas de ENcontrARTE?
RW: Me parece una válvula de escape, es una oportunidad para respirar y tomar oxígeno, independientemente que tengan un discurso muy comprometido, se siente una distensión entre tanta confrontación. Piénsese como se piense es un punto a favor de ustedes y de la vida. Ustedes son un puente.