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Conversación con el Ministro del Poder Popular para la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela ENcontrARTE: Ministro, a usted los críticos le acusan de hablar permanentemente contra la exclusión y, sin embargo, practicarla desde las instituciones que usted dirige. Farruco Sesto: ¿Cuáles críticos? E: Algunas personas y grupos que son contrarios a su gestión. F.S: Entiendo que te refieres a personas y grupos de la oposición. E: Si. F.S: Pues te diré que también hay algunas personas y grupos en el chavismo a los que no les gusta lo que hacemos y lo dicen cada vez que pueden. No son muchos, pero existen porque, felizmente, la cultura es un territorio diverso y complejo. E: ¿Podemos hablar de eso, de los ataques que le hacen? F.S: Ese es el motivo de esta entrevista. ¿No es cierto? Vamos a darle, pues E: Comencemos por los críticos de la oposición. En estos días están sobre la mesa el caso de Fabiola Colmenares y sus secuelas. A usted últimamente lo han llamado de todo, lo han descalificado en el terreno personal, y también en relación a la forma en que ejerce su trabajo. Pero lo más importante, lo que queremos destacar es la acusación que le hacen de estalinista, de policía cultural, de censor. ¿Qué opinión le merecen esas imputaciones? F.S: Bien, veamos de donde provienen esas acusaciones, quienes son sus autores. Tomemos dos documentos como base, si te parece, para ofrecer una respuesta. Uno, los editoriales de Teodoro Petkoff en su periódico. Otro, el remitido de los actores agrupados en una asociación instituida la semana pasada, la Asociación Venezolana de Actores. E: ¿Qué dice ante las acusaciones de Teodoro? F.S: No son acusaciones. Son insultos. El me llama corrupto, miserable, pequeño canalla, personajillo, cretino, vivián, pícaro y así por el estilo. También me dice policía cultural, fascista, estalinista y me acusa de censor. Los insultos no merecen mayor atención. Ellos retratan a quien los pone en su boca o en su pluma. La acusación, si, amerita una respuesta. Pues nada más lejos de la verdad que esa visión que se pretende dar de mí. Pasé mi vida luchando contra la censura. Y sufriéndola en mi propia persona y en mi propia obra. A mi se me aplicó un tipo de censura nada sutil. La de ignorarme por completo. Teodoro Petkoff dice que Chávez me sacó de la oscuridad y el anonimato. Tal vez es cierto ¿sabes? Y en ese sentido específico no lo agradezco mucho, pues me gusta el anonimato. Pero no es exactamente así, que yo sea un desconocido pescado a lazo. Mi poesía fue editada fuera de Venezuela, pero no en Venezuela. Mi modesta narrativa fue premiada y editada fuera de Venezuela, pero ningún libro mío fue publicado aquí. Yo no formaba parte de los circuitos de la élite. Me gradué en 1973 de arquitecto y no soy malo. ¿Sabes cuántos proyectos de arquitectura me contrató el estado? Ninguno. Una obra mía llevó el premio en la Bienal de Arquitectura al mejor conjunto de arquitectura institucional. Se trata del Club de Trabajadores de Guayana. Pero ese no fue un proyecto contratado, sino un regalo mío a Andrés Velásquez cuando era gobernador de Bolívar. De modo que yo puedo hablarte de mi caso porque lo personifico, pero ¿cuántos escritores, pintores, actores, orfebres, tejedores, cineastas, artistas en general, no han sido excluidos en el pasado? Son legiones. Cuestión que, por cierto, se ha revertido por completo. Ahora, en unos años, se han editado a más escritores que en toda la cuarta república. Ahora han entrado más artistas, músicos, bailarines, grupos populares, al Teresa Carreño, por poner otro ejemplo, que en todos los años de su historia sumados. Lo mismo en cualquier manifestación cultural o artística que elijamos. ¿Pintores y escultores en los museos? Vamos a contarlos. E: ¿Usted dice que lo que ocurría en el pasado era censura? F.S: La censura más importante era esa, desde luego, la de hacer invisibles, no solo a personas sino a grupos, a pueblos, a culturas enteras. Simplemente miles, millones de personas, no existían. Pero otro tipo de censuras eran ejercidas. En el caso del cine hay unos cuantos cuentos. Me viene ahora a la memoria el caso Mamera. Por no hablar de la estúpida prohibición de El Ultimo Tango. En arte, Contramaestre y el Homenaje a la Necrofilia. En Prensa, hasta El Nacional sufrió los embates y creo que Miguel Ángel Capriles estuvo preso. De modo que ¿de qué están hablando? Había censura en el pasado, pero ¿acaso hay ahora censura? ¿Qué obra de arte fue prohibida? ¿Qué libro recogido? ¿Qué escritor o artista fue perseguido en estos tiempos o perjudicado de alguna manera? Díganme un solo caso. ¿Qué lineamiento estético fue lanzado por mí o por alguien del Ministerio? ¿Qué línea para la creación fue impuesta? ¿Acaso se ha establecido un lenguaje oficial? ¡Puros inventos! E: Pero Teodoro lo llama comisario estalinista. F.S: Los renegados son muchas veces así. No hay que olvidar que él es un renegado. Suelen ver en los demás lo que ellos hubieran hecho de haber tenido la oportunidad. Tú sabes que Petkoff fue comunista y comandante guerrillero, aunque en esta última actividad no pasó seguramente de la pose fotográfica. Luego se metió en lo que pudiéramos denominar versión criolla del eurocomunismo. Después fundó el Movimiento Al Socialismo, con el puñito cerrado que, si no me equivoco, le diseñó Jacobo Borges. El puñito cerrado ¿te das cuenta? Después se hizo socialdemócrata. Al cabo fue ministro de Rafael Caldera, con una exacerbada política neoliberal. ¿Sabes como terminó? De jefe de campaña del filósofo adeco del Zulia, un hombre reaccionario hasta la médula. Pero así son los renegados. Ahora todo lo que le huela a pueblo, a izquierda, a revolución le causa grima. Sobre aquellos muchachos que, siguiéndolo a él, encontraron la cárcel o la muerte, no dice nada. Yo digo: tiene muertos sobre la conciencia. ¿Y ahora qué? Ahora me acusa a mí de censor. ¿Sobre que base? Puros cuentos. Él siempre vivió del cuento. Yo soy un nadie, un oscuro, según él. El es brillante, no es oscuro. Si, es verdad, es brillante. Pero un brillante y luminoso fracasado. La historia de su vida es patética. Por eso ahora él se imagina que los demás son iguales, que hacen aquello que él hubiera hecho. E: Sin embargo él se basa en el caso de Fabiola Colmenares, y en sus propias declaraciones, ministro. Parece deducirse de su acusación que usted está persiguiendo a esa actriz. F.S: ¿Persiguiendo? ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Tú te imaginas a un ministro de la Cultura persiguiendo a nadie? Para nada. Ella es libre. E: ¿Cómo ve usted, entonces, la alharaca que se ha armado en torno a este caso? F.S: Es una olla, un montaje mediático. No tiene nada que ver con la realidad. Hablan de censura, limitaciones, listas y persecuciones. Nada de eso tiene asidero. Lo que, si, debe ser motivo de reflexión, es la actitud de esta actriz en el plano ético. En lo personal creo que tiene una doble actuación. Me pregunto si eso es correcto. Que tenga la oportunidad de participar en una producción importante de la Villa del Cine, donde nadie la vetó, y en los mismos días del estreno salga a relucir y a participar en la conspiración mediática y callejera. No me suena bien del todo. Pero bueno, cada quien es dueño de sus actos. E: Como ciudadana, ¿no tiene derecho a pensar y actuar políticamente como le parezca? F.S: Por supuesto. Allí no hay ningún problema. El problema está en otra dimensión de las cosas. Si repasamos un poco los acontecimientos de los últimos años, podemos entender de qué se trata. Aquí hay una conspiración permanente. En abril de 2002, es decir hace muy poco, un buen número de generales y almirantes, la cúpula empresarial, la mafia sindical, la alta jerarquía de la iglesia, los grandes medios de comunicación, parte del poder financiero y los partidos de la vieja política, junto a otros agentes, algunos del exterior, participaron en un golpe de estado cruel, mataron gente e instalaron una dictadura que abolió todos los poderes. Al cabo esa dictadura de Carmona devino en una cosa ridícula que duró 47 horas, debido a que el pueblo y los militares leales le salieron al paso. Pero sus planteamientos gorilas no eran ridículos. Eran muy serios. Y de haber consolidado su poder, podemos suponer lo que hubieran hecho. Tal vez quien esto dice no estaría aquí hoy, contándolo, porque yo pertenecía a la dirección nacional de un partido revolucionario. Quien sabe lo qué hubiera pasado. Chile, Argentina, Uruguay, son buenas referencias de lo que ocurre cuando la derecha se instala por la fuerza. Y eso sucedió hace apenas cinco años. No nos olvidemos del editorial de Tal Cual, el periódico de Teodoro Petkoff, saludando la supuesta caída del Presidente. El título del editorial de Teodoro rezaba burlonamente: Chao Hugo. Luego vino el sabotaje petrolero, donde le hicieron un terrible daño a nuestro pueblo. Y ya tú ves que el golpe lento, la conspiración, las guarimbas mediáticas y callejeras, han venido continuando hasta hoy. Día a día, sin cesar nunca. ¿Te acuerdas del caso de los paramilitares colombianos, unos doscientos, entrenándose en una hacienda del estado Miranda, preparando un magnicidio? ¿Si? Pues es en ese contexto donde tenemos que situar el comportamiento de esta actriz. ¿Opinión política? No, va más allá. Encaja en el llamado permanente a derrocar lo que ellos denominan el régimen. E: ¿Por qué no repasamos lo que Usted dice? Volvamos a las declaraciones de Teodoro. Él lo llama policía cultural. F.S: Veamos lo que yo escribí, que está a la vista de cualquiera y que se puede conseguir fácilmente en Aporrea. Destaco tres aspectos fundamentales: Primero, el llamado al debate ante un problema que se presenta. ¿Eso es malo? Yo digo allí que es una buena oportunidad para debatir y que es preciso escuchar con atención al pueblo. Segundo: asomo la opinión personal de que pudo haber habido un error de enfoque en la selección de los actores de nuestras producciones, por el peso en la contratación de elencos provenientes de la televisión comercial. Y hago un llamado a ampliar la mirada e ir más allá. En ningún momento hablo de listas, ni de vetos ni de que no se contrate a actores de la televisión. Me refiero a que hay una inmensa cantera en el pueblo, a la que hay que acudir. Mantengo esa posición. Creo en ella. Pero es algo para el debate. Respeto enormemente a la mayoría de nuestros actores de televisión y pienso que necesitamos que sigan trabajando con nosotros. Lamento la relación de interdependencia que se ha venido formando entre televisión y teatro, pero ese es otro asunto. En todo caso, la experiencia de estos actores es invalorable. Sólo digo que hay que ampliar la mirada del mismo modo como lo estamos haciendo en la literatura. Los escritores consagrados conviven en nuestras editoriales con un buen número de escritores noveles, insurgentes. ¿Qué tiene eso de malo? La tercera cosa importante y polémica que digo es que no vamos a permitir que los espacios del pueblo sean usados para atacar al proceso. Mantengo también esa posición, le duela a quien le duela. Creo, y estoy dispuesto a argumentarlo, que esa es una posición radicalmente democrática. E: ¿Cómo es eso? F.S: Digo que uno de los componentes de la democracia consiste en la libertad para elegir entre opciones de gobierno, que corresponden a distintas visiones del mundo y de la política. Se sabe que si triunfa, por ejemplo, una opción neoliberal, por el voto del pueblo, todas las instituciones gubernamentales van a estar regidas por esa visión y van a tener como norte el desmantelamiento del estado, ¿no es cierto? Del mismo modo, si triunfa una opción socialdemócrata, socialcristiana o comunista, las instituciones van a tener políticas distintas en cada uno de los casos. Para eso es la democracia, ¿no es así? No para imponer a un personaje mediático, sino para darle orientación a las grandes políticas públicas. Eso es así. Está en la lógica de las cosas. Y además es lo que se espera de la democracia. Entonces, en este gobierno, bolivariano, elegido una y otra vez por el pueblo, libre, democrática y mayoritariamente, el gobierno también le da una orientación a las políticas a través de las instituciones públicas. En nuestro caso el pueblo al votar por Chávez votó por el proyecto bolivariano y la construcción del socialismo. Así, en el caso de las instituciones culturales, mantenemos la orientación de no dejarnos guiar por el mercado, es decir por los dictados del capital, ni por la moda, ni por la extorsión de los medios, sino por la responsabilidad de producir una mejor y una mayor cultura, que pueda contribuir a dejar atrás la pobreza material y espiritual. E: ¿Quién tiene la fórmula para eso? F.S: Nadie tiene la fórmula y todos la tenemos. Es el pueblo haciéndose dueño de esas instituciones quien tiene la responsabilidad para dar las orientaciones. Después, la propia vida se va encargando de que las cosas vayan por buen camino. A nosotros nos toca ir transfiriendo el poder al pueblo del que formamos parte. Que no sean los técnicos quienes decidan, sino el pueblo politizado, participando en todo esto. E: Y si es así, ¿Cómo es eso de que no se pueda utilizar los espacios públicos para atacar el proceso? ¿Qué significa eso en términos concretos? F: Fíjate. Aquí en Venezuela casi todos los medios de comunicación más importantes y de mayor alcance están en manos privadas. Hay numerosas galerías de arte. Hay equipos audiovisuales en cantidad. Hay muchísimas editoriales privadas que, por cierto, están en su mejor momento. Entonces ¿cuál es el problema? ¿Cómo puede hablarse de censura? Repito una vez más, y ponlo con mayúsculas, aquí no hay censura. Cualquiera puede hacer la obra que quiera. No tendrá otra limitación que las leyes, como en cualquier país democrático. Nosotros seguiremos con las instituciones culturales públicas tratando de incluir cada vez a más gente y de acompañar a la revolución. Pero observa que, atendiendo a la calidad de las obras, nadie ha sido excluido de nuestras convocatorias. Zapata, por ejemplo, ha sido oficialmente invitado a participar en la Mega Exposición que se llevó a cabo en los museos. Eugenio Montejo fue convocado por dos años a participar en el Festival Internacional de Poesía. No quisieron acudir, es decir se autoexcluyeron, desde luego, pero ese es su problema ¿Entonces? ¿Cuál censura, cual exclusión? Pero, de nuevo lo digo, en las editoriales del Ministerio no vamos a editar libros que estén en la conspiración, ni vamos a hacer películas que ataquen al pueblo. Una cosa es ir al debate y otra alimentar esta ola permanente de confabulación contra el pueblo y su gobierno desde la oligarquía. El pueblo no lo va a aceptar. E: ¿Usted cree en la censura? F.S: Nunca como ahora ha habido menos censura oficial. No hay censura directa. No la hay indirecta. No solo está la libertad de crear, la libertad teórica, sino que el Estado ha multiplicado en la práctica las posibilidades, las facilidades para todos. Yo rechazo radicalmente la censura. E: ¿Y la libertad de creación? F.S: No solo la defiendo y garantizo, sino que la practico. El que piense que al arte o la literatura se los puede encajonar desde afuera, desde otra instancia, está equivocado y, si está en una posición de poder, corre el riesgo de convertirse en un Torquemada, de tornarse un inquisidor. Ten la seguridad de que en Venezuela eso está absolutamente claro. E: Que opina del realismo socialista. F.S: El problema no está en el realismo. Picasso, uno de los grandes innovadores de todos los tiempos en arte, dentro de todo se reconocía como realista. El decía trabajar desde la realidad. El maltrato está en adjetivar el realismo e imponerlo como una estética, una temática y un lenguaje oficiales. Eso es más que una aberración, es una estupidez. Yo creo que, sin renunciar a las expresiones tradicionales y populares, que en mi caso tienen una gran capacidad para conmoverme, el arte que a mí en lo particular me interesa es el que está en la vanguardia. Yo digo: vanguardia política, vanguardia en lo estética. Sostengo que así como debemos construir formas más avanzadas para las relaciones humanas, debemos construir nuevos lenguajes en la medida de lo posible. En eso creo. E: Entonces ¿por qué Teodoro Petkoff le llama Zhdanovista. F.S: Son los reflejos de su propia juventud. Yo ni siquiera sabía quien fue Zhdanov. Y creo que no tienen nada que ver sus circunstancias con las nuestras. Yo me eduqué leyendo a Esenin y a Maiakoski, viendo la innovadora pintura y escultura de los constructivistas como Malevich y Rodchenko y estudiando las arquitecturas de gente como El Lissitzky, Leonidov y Tatlin. Siempre he estado atento a las vanguardias. En los tiempos de la Revolución de Octubre, el arte floreció como en pocas épocas de la humanidad. Lo que vino después tiene que ver con las desviaciones de un proceso, no con su génesis. E: La Asociación Venezolana de Actores ha publicado un comunicado contra Usted, donde se le acusa de parecidas cosas. F.S: ¿Te refieres a uno que ser titula “Oiga Usted, Señor Farruco Sesto” y que fue, vaya casualidad, publicado ayer como remitido en el mismo periódico de Teodoro Petkoff? E: Si, a ese mismo. F.S: En primer lugar, esa Asociación se constituyó hace poco más de una semana y agrupa a unos cien actores de la oposición. Su directiva está conformada fundamentalmente por activistas políticos que, además, son actores. De ninguna manera es la expresión del complejo y riquísimo universo de los actores y actrices de nuestro país. No les auguro mucho futuro. Y hay que leer ese comunicado en el marco de una campaña contra la Reforma Constitucional. Su tarea política es tergiversar la realidad, crear una realidad virtual y contribuir con eso al desmontaje del Proceso. ¿A quien van a engañar? Pero se van a quedar esperando. Aquí ya no hay ingenuos. Fíjate en los nombres de la directiva: Gustavo Rodríguez, Amanda Gutiérrez, Fabiola Colmenares, Maria Alejandra Martín, Javier Vidal y así por el estilo. E: ¿Tiene algo que decir del contenido del comunicado en sí mismo? F.S: Tiene un tufillo a rancia derecha, que es muy revelador. Comenzando por el propio título: “Oiga Usted, Señor Farruco Sesto”. ¿No te parece escrito por el propio José María Aznar? El uso de palabras muy españoletas como “zarandajas” o “autobombo”, me indican que posiblemente el comunicado esté redactado por un espíritu hispano de corte falangista, como pudiera ser el de Javier Vidal. También es una pista sobre su autoría el hecho de que en el comunicado se reutiliza el asunto de Zhdanov, que Teodoro había puesto sobre la mesa dos días antes. Y como Javier Vidal es experto en plagios, pues seguramente no estoy muy lejos de la verdad. Bueno, en todo caso lo firman todos ellos y parecen estar muy seguros de lo que dicen. Ninguno me conoce. Ninguno ha hablado nunca conmigo. Pero tampoco se molestan en leer lo que modestamente escribo en mis columnas semanales desde hace casi cuatro años. Hablan de intolerancia. Permíteme una expresión coloquial: ¡Que riñones! Acaso los venezolanos vamos a olvidar que ellos apoyaron a los generales gorilas de Altamira y a Pedro Carmona el Breve. Definitivamente ellos son los cortesanos del reino de la hipocresía. E: En el fondo de todo esto, se encuentra el asunto de la libertad. ¿Usted no lo ve así? F.S: Como tengo muy mala memoria ya me lo olvidé, pero cuando era joven traté de aprenderme el conocido poema “Libertad” de Paul Eluard, escrito en la Francia ocupada. Estaba traducido por Rafael Alberti y María Teresa León. ¿Te acuerdas como terminaba?: “Yo nací para conocerte, para nombrarte, libertad”. Y, es cierto, yo asumo la libertad como algo indispensable para el ser humano. Es un permanente tema filosófico. Pero ¿de qué libertad hablamos en el mundo contemporáneo? A mí parece que en esta época es un tema un poco inventado, salvo en condiciones de país ocupado, sometido por otro o de una sociedad con condiciones de explotación muy fuertes o de una dictadura. Yo creo que hoy, en términos generales, el discurso político de la libertad en nuestros países es un discurso de derecha. Generalmente se refiere a la libertad del capital, a la libertad de los empresarios para conservar sus privilegios. ¿De qué libertad hablamos cuando lo hacemos en Venezuela? El manifiesto de algunos intelectuales y artistas, publicado en diciembre de 2002, que querían que Chávez renunciara y que apoyaron el sabotaje petrolero, llevaba por título: Manifiesto por la Creación de Libertades. Y ellos eran precisamente los golpistas, los continuadores del Carmonazo. Es algo totalmente esquizofrénico. Por eso te digo que aquí ese discurso no tiene sentido. Aquí lo que tiene sentido es hablar de justicia, de equidad, de inclusión. Si hay justicia, habrá libertad. La justicia es la reina de las virtudes republicanas. E: Por último, usted habló de que había personas o grupos en el chavismo que lo adversan. ¿Quiere hablar sobre ello? F.S: Donde haya seres humanos, habrá divergencias, distintas maneras de ver las cosas. Uno esperaría que dentro del proyecto bolivariano, las opiniones se pusieran al servicio de una construcción colectiva. Pero no siempre es así. A veces hay prejuicios, resentimientos extraños, celos, qué se yo. Son, desde luego, casos aislados. Gentes que, haga uno lo que haga, parecen estar predispuestos contra nuestra gestión. Confío en que de todas maneras, sean sinceros en su punto de vista. Pero la verdad es que lo lamento. Yo trato de hacer lo mejor que puedo, por lealtad con un hombre extraordinario, que es Chávez, y con el pueblo que es el motivo de todo esto. Considero que estoy cumpliendo una misión. No tengo ninguna aspiración adicional, ninguna ambición personal. Cuando deje el cargo, me encantaría volver al maravilloso anonimato y que me olviden, sobre todo, los enemigos, pero también, de alguna manera, quienes hoy siguen con atención lo que hago. Yo no soy importante. Disfrutaré muchísimo simplemente disolviéndome de nuevo en la multitud. Me gusta estar allí. ENcontrARTE: Gracias por la oportunidad, ministro. Farruco Sesto: Gracias a ti. Déjanos Tu ComentarioEquipo de Encontrarte
Caracas El equipo de Encontrarte quiere dejar en claro que no apoyamos en lo absoluto posturas fundamentalistas de ningún tipo. Como medio independiente y alternativo que difunde todas las manifestaciones del arte y la cultura que se realiza en nuestro país, no podemos hacernos eco de posición que invitan a coartar la libertad de creación de artistas venezolanos, independientemente de su postura política. No creemos que las afirmaciones del ministro se enfocaran en ese sentido. No creemos en ninguna clase de censura, creemos en la libertad y por ella trabajamos. 13/11/07 david martinez
caracas el arte q no est al servicio de la revolucion, al servicio del comandante chavez no es arte de verdad. arte es revolucion y revolucion esarte. despiert pueblo: lo demas, las obras de los artistas burgueses nombrados son de la clase arte degenerada y no arte venezolana como tal. yo no les vi pelar bolas. ellos no tienen nada para nuestra revolucion - es mas la adversa fijenese en zapata. son fascistas. la memoria de estos antipatriotas debe ser borrada de la historia venezolana. farruco ace bien en apoyar el arte del pueblo. ni un bolivar mas para los supuestos artistas vendepatrias al servicio del imperio. adelante comandante con la revolucion cultural y artistica. 13/11/07 laura Martinez lauraalexandra@yahoo.com Venezuela Estimado señor ministro, me parece que usted es una persona honesta, digna de todas las confianzas, el señor presidente acerto ratificandolo como ministro, pero debe entender que la burocracia y la maldad que envuelve las mentes macabras de muchas personas en este pais, manipuladas por intereses extrangeros no le perdonan su honestidad, excelencia y productividad en la gestión cultural, usted es un ejemplo de gestión cultural eficaz y eficiente y eso lamentablemente las elites no se lo perdonan, por mi parte le envió si usted algún dia lee este mensaje mis más sinceras felicitaciones y siga firme porque este es un proceso de resistencia. mis saludos coordiales. Y por Teodoro no se preocupe, el pueblo venezolano tenemos memoria y ese es una simple marioneta vaya a saber usted de quién, ese es un hombre politicamente muerto, no tiene ningún tipo de credibilidad, simplemente tuvo su oportunidad en el gobierno0 de caldera y demostro lo que es, un simple y vulgar inepto. 13/11/07 Sergio Romero
Caracas Camaradas, ¿es Revolucionario que un Ministro se autopublique sus libros y se autofinancie una película? El Presidente Chávez debe revisar esto. Farruco, Padilla y compañía son burocratas disfrazados de revolucionarios. 10/11/07 Borja
Caracas Es falso que los artistas surgidos antes de la V provenían de buenas familias y desconocian el hambre del pueblo. Acaso Soto, Cruz Diez, Sánchez (a quien Sofía Imber le montó tremenda exposición y lo dio a conocer nacionalmente), Zapata, Jacobo Borges, Alejandro Otero, Alirio Díaz, Aldemaro Romero, Alirio Palacios, Alirio Rofríguez, Hung, Simón Díaz, y un largo etc., fueron todos básicamente unos pela bolas antes de consagrarse. Ellos disfrutaron en mayor o menor medida del apoyo financiero del ESTADO y de entidades privadas, sin que se les exigiera adhesión partidista (esa era una opción personal) y se convirtieron en orgullo nacional. No aporta al debate hacer tabla rasa con los valores propios... 09/11/07 Franklin Hernandez franklinhernandezific@hotmail.com San Carlos - Cojedes Indudablemente, cuando se está al frente de una gestión de gobierno, se consigue quien lo apoye y quien detracte. Sin embargo, habría que comparar el nivel de participación del pueblo en las diferentes manifestaciones culturales; en la IV República era de élites. Hoy, el pueblo es la cultura. Debemos enfocarnos en fortalecer, aún más la Revolución Cultural, la que garantizará la consolidación del Socialismo Bolivariano 08/11/07 Rafael Manzanares
Apoyo 100% la gestion de farruco en cuanto a quitarle la base financiera a los artistas antipatriotas. Ciertamente al arte es muy poderosa y en el socialismo responsable debe ser controlada estrictamente por el gobierno. De lo contrario la historia nos enseña como la falta de control de los escritores (sobre todo) y demas "artistas" contrarevolocionarios puede contribuir al fracaso de un proyecto revolucionario. Mosca con los artistas oligarcas... 08/11/07 raul Avila
porlamar hablar de Petkof, Colmenares, Zapata...etc. es levantar fantasmas de la tumba...y posiblemente ser agradecido por ellos y su ego. pero pienso que mucho de lo que se intenta rescatar desde las vivencias y tradiciones culturales de las comunidades choca con la barrera creada por los artistas de oficio, quienes nunca estuvieron cerca de ellas y que ofrecen su compasiva capacidad ärtistica¨para usufructuar la riqueza de imágenes y vivencias que ellas tienen para con bastante soberbia exponer como un logro de su escaso pensamiento y creatividad. 08/11/07 Borja
Caracas Farruco dice no haber recibido encargos del Estado (IV Republica) pero entiendo que la Plaza Bicentenario (Lusinchi)salio de su oficina... 08/11/07 Marcos Gonzalez
Caracas El problema nuestro camaradas es que hace falta mano dura. Una de las principales razones por la cual cayo la antigua Union Sovietica fue permitir que escritores, musicos y demas artistas capitalistas siguieran exponiendo sus obras retrogradas al pueblo. En el caso de nuestra revolucion ni un centimo de nuestra finanza debe tener un artista que opina en contra de la revolucion. Es mas, el artista que no utiliza su profesion para propolsar a la revolucion, el artista retrogrado, debe ir preso por traidor o ser expulsado del pais. En ese sentido aplaudo la gestion actual pero debe ir mas lejos.Comandante: es hora de la mano dura en la cultura tambien. 08/11/07 Marco E Rodriguez
Maracaibo Señores de Encontrarte,no hay nada peor para nuestro,proceso revolucionario y la construccion del socialismo,que mostrar a un alto personero de nuestro gobierno ,comoel prototipo de autoconmiseraciòn,alterego. Farruco no ha entendido nada ,cuando califica de"prejucios,celos,resentimientos extraños o que se yo"todo el debate y denuncias que se han producido ,respecto de su gestiòn.Cada vez que fracasa uno de sus eventos ,vota al equipo contratado,en vez de evaluar,elude su responsabilidad. 08/11/07 Edmundo Gonzalez
Caracas Con todo respeto al Ministro Sesto,las buenas intenciones ,no bastan.Y le recordamos , que los revolucionarios que disentimos de su erràtica y ineficiente politica cultural,NO FORMAMOS PARTE DE LA OPOSICION como el deja translucir en sus respuestas.Farruco sì ,ha censurado y despedido ,al que no està de acuerdo ,con su autoritarismo ramplòn y abuso del poder.No debate ,ordena. Y se ha ,promovido como lo màximo,espero que algùndìa,nuestro presidente se ,de cuenta y lo saque del cargo. 08/11/07 José Franco
Caracas Lo más importante de este debate abierto por el Ministro de Cultura es su propuesta de abrir la mirada sobre el campo actoral. Es patético ver cine venezolano y sentir que se está frente a la novela de las 9 de Venevisión o RCTV, que siguen siendo los referentes absolutos. Hay que abrir las puertas del cine, pero también hay que pensar en la necesaria formación de los actores venezolanos, las herramientas que nos pueden brindar los países latinoamericanos, europeos, asiáticos y EUA. Sin embargo, esa idea parece quedar opacada por la diatriba con Teodoro Petkof, que es un muerto vivo o por el escándalo con Fabiola Colmenarez. Es necesario profundizar el debate y tomar las medidas para transformar la industria cinematográfica, ése es el camino. 07/11/07 Oscar Martinez
Caracas Necesario es excluir a la oposicion nefasta de todo debate para que no contaminen el proceso. Los que no esten con el Comandante no deben tener voz aqui en este pais socialista por Ley. Que se vayan los oligarcas ricahcones para Miami con su jefecito Bush si no estan de acuerdo. Aqui no hay lugar para el capitalismo. Aqui manda el Comandanate y manda el socialismo para siempre. 05/11/07 Edgar Borges
Caracas Lo que me parece realmente lamentable para el bienestar del necesario debate socialista, es que las quejas hacia la gesti'on del Ministro de la Cultura, por lo menos publicamente, vengan de sectores retogradas de la oposicion. A cada segundo se hace mas necesario que los sectores Revolucionarios debatamos la continuidad cuartarepublicana que esta manteniendo este Ministerio. 05/11/07 |
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