ENcontrARTE
Pablo César Groux es boliviano tiene 39 años y es padre de dos hijos.
Politólogo, filósofo egresado de la Universidad San Andrés de La Paz y con un Postgrado en comunicación política, le gusta practicar la fotografía.
Ha sido gestor cultural de la ciudad de La Paz durante varios años y desde el pasado mes de marzo de 2007 es parte del gobierno del Presidente Evo Morales desempeñando la cartera del Vice-Ministerio de Culturas de Bolivia que, pronto se transformará en un ministerio independiente.
ENcontrARTE: Pablo, ¿Por qué usan la palabra Culturas en plural en lugar del singular?
P.C.G.: Creo que eso es lo que se podría definir en términos generales, una suerte de discriminación positiva, es decir, sabemos que la Cultura abarca un todo de la sociedad efectivamente, incluida su diversidad, pero Bolivia es un país en el que ser étnicamente diferente ha constituido a lo largo de toda su historia republicana un estigma.
Las instituciones, primero los gobiernos municipales, el de La Paz inicialmente, comenzaron a utilizar el plural como una suerte de reconocimiento institucional a esa diversidad y luego fue asumida por el Estado en todas sus instancias.
Hoy por hoy, ya eso ha sido aceptado por toda la sociedad boliviana; este pequeño experimento de jugar entre el singular y el plural por lo menos establece un reconocimiento de la gran diversidad cultural que existe en el país.
ENcontrARTE: Y esta diversidad tanto cultural como étnica y por qué no, inclusive racial, es, en este momento histórico que ustedes están viviendo, una ventaja o más bien está produciendo conflictos y problemas.
P.C.G.: Creo que el momento histórico que estamos viviendo es consecuencia directa de esa diversidad cultural.
Yo soy de los que piensan que el solo hecho que tengamos un presidente de origen indígena como Evo Morales ya es un acontecimiento cultural sin precedentes, no solamente en Bolivia sino en toda América.
Por supuesto que centenares de años respecto a los dos últimos que estamos viviendo de un proceso distinto, hacen una diferencia muy grande. En la cotidianidad también es lo mismo, entonces es difícil hacer que algunos actores entiendan que la diversidad es un patrimonio y no una carga, y que, por supuesto con esta diversidad cultural, étnica y racial es con lo que debemos llevar adelante y sostener un país, ese reconocimiento, ese respeto, ese mirarse a los ojos con sinceridad, es precisamente lo que le ha faltado a Bolivia durante 200 años de vida republicana.
ENcontrARTE: Bolivia es un país donde el elemento indígena es muy fuerte, más que en Venezuela y entonces es bueno preguntarles a ustedes ¿Cómo logran el balance entre la cultura occidental y bagaje cultural indígena, para que el desarrollo del país sea armónico y no se generen mayores conflictos?
P.C.G.: Se puede lograr, pero parto del supuesto de que el conflicto debe existir.
Debe existir porque parte de ese conflicto, que puede tener varios niveles, es la virtud de la diversidad.
Todos tenemos los mismos derechos, pero venimos de orígenes culturales distintos. El reconocernos y el respetarnos probablemente genere algún tipo de crisis en las relaciones, pero en definitiva va a hacer más rica la relación.
Desafortunadamente la gran tendencia histórica en Bolivia no ha sido esa, ha sido menospreciarnos, no encuentro otra palabra como muy bien lo señaló Galeano: el Arte indígena se ha transformado en Artesanía, por supuesto para llevarlo a un segundo plano respecto a lo que puede concebirse como el Arte europeo, el "Arte culto".
Ahora nos encontramos en un intento que, más literariamente que otra cosa, le hemos llamado "la necesidad de presentarnos a nostros mismos para tener el gusto de conocernos", que es lo que creo que Bolivia necesita en este momento. Ya no es suficiente con saber que hay gente distinta, ha llegado el momento en el que necesitamos apreciar las cualidades de esa gente distinta. ¿Por qué está esa gente? ¿Por qué esa gente ha sobrevivido tanto tiempo en estas tierras conservando sus tradiciones, su ritualidad, su costumbre, su arte?
Hay varios ejemplos muy interesantes por ejemplo el de los “jalcas” y “machas” en el norte de Potosí. Los “jalcas” y los “machas” son dos comunidades que se encuentran en el norte del Departamento de Potosí. El Potosí es muy famoso por el cerro y por la explotación minera y de la plata, resulta que en época de la colonia, en este lugar la actividad minera absorbió a toda la mano de obra masculina, sin embargo la verdadera actividad de los varones, anterior a la llegada de los españoles, su verdadera virtud era el tejido.
Hoy una organización que se denomina “Asur” (Fundación para la Investigación Antropólogica y el Etnodesarrollo "Antropólogos del Surandino) ha recuperado no sólo el tejido jalca y macha sino la forma original de su producción, y ha vuelto a incorporar la mano de obra masculina a esta actividad, redescubriendo un arte en tejido que difícilmente vamos a encontrar en otros lugares del mundo por la originalidad, calidad y técnica de elaboración.
Entonces, eso es lo que los bolivianos, antes que el resto del mundo, debemos aprender a apreciar, a reconocer; seguramente eso hará que en el llano, que en el oriente, donde hay un fuerte prejuicio racial contra los aimaras, los quechuas, se los vea de un modo distinto, como portadores de una virtud que probablemente hoy no la estamos reconociendo. Pero ¿por qué? porque también histórica y colonialmente hemos utilizado a los indígenas como mano de obra, imposible imaginarlos como productores, creadores y artistas. Ese descubrimiento para mí fue maravilloso.
ENcontrARTE: Muy interesante. Pablo, ¿podrías explicarnos sintéticamente cómo se compone, culturalmente hablando, la sociedad boliviana?
P.C.G.: Bueno, hablamos de 36 pueblos indígenas, pero en verdad hay 2 pueblos indígenas que tienen un peso específico muy grande, el Aimara que representa un 13% de la población boliviana y el Quechua un 15% ubicados básicamente en la zona de los valles altos y el altiplano; ahí tienes un 30% de población indígena. Hay tambien otras poblaciones importantes hacia la frontera con Paraguay, Brasil y Argentina y hacia el norte en la Amazonía boliviana.
El resto son grupos étnicos muy pequeños cuantitativamente hablando. Entonces tienes un país que en las ciudades vas a tener una altísima presencia aimara o quechua, cuyos fenotipos son muy concretos, muy expresivos: tez morena y facciones muy duras, muy sufridas y, por supuesto, es difícil encontrar la "juventud" en estos rostros; esa es una apreciación mia, es difícil encontrar la juventud, porque o son niños o son adultos, en estos rostros se manifiesta todo lo que ha pasado en torno a ellos durante siglos .
ENcontrARTE: En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el prólogo se insertó un reconociminto explícito a los pueblos indígenas, además se reconocen a los 32 idiomas indígenas que existen en Venezuela como idiomas oficiales de la República, ¿En el texto constitucional que recientemente fue aprobado por la Asamblea Nacional Constituyente de Bolivia han previsto lo mismo?
P.C.G.: Sí, de hecho verás que por primera vez se está haciendo en el país una constitución política del estado, por los indígenas, esa es la diferencia, más de dos tercios de los representantes asambleístas constituyentes que ha tenido Bolivia son indígenas.
ENcontrARTE: ¿Cuál es el porcentaje de la población indígena en Bolivia?
P.C.G.: Un 64%, entonces obviamente que los representantes de nuestra asamblea constituyente fueron más o menos equivalente a la proporción demográfica boliviana.
El espíritu de este texto tiene muchísimos elementos que son efectivamente indígenas: el reconocimiento a las lenguas, el derecho a la alfabetización, no sólo en castellano sino también en lenguas originarias que están establecidas constitucionalmente, la incorporación de nuevos símbolos patrios, entre ellos la wiphala, las autonomías indígenas, que es uno de los puntos centrales en el debate boliviano y a que se refiere esta autonomía indígena que implica el control del uso de los recursos que se encuentran en los territorios indígenas.
ENcontrARTE: Actualmente en Bolivia no existe un ministerio de Cultura como tal sino un vice ministerio que dependen del Ministerio de Educación. ¿Qué se tiene previsto en la gestión del Presidente Morales, referente a las políticas culturales?
P.C.G.: Fue un compromiso electoral del presidente el de crear dos ministerios en el país, uno el de Culturas y otro el de Deporte.
Durante estos dos primeros años de gobierno no se ha modificado el número ministerios que son 16 porque se ingresó en una etapa de revisión de las finanzas públicas y de austeridad. Ahora, a partir de enero de 2008, Bolivia va a lanzar uno por lo menos de esos dos ministerios, que es precisamente el de Culturas ¿En qué consiste este Ministerio de las Culturas? Es una instancia ejecutiva con presencia en el gabinete y representada por un consejo nacional con participación de otros seis ministros de estado y nueve representantes de cada uno de los departamentos del país.
Tendrá como fuente de finaciamiento un fondo proveniente de la transferencia de recursos públicos generados por la aplicación del Reglamento del Mecenazgo en Bolivia para la empresa privada, las donaciones de la cooperación y la posibilidad de dos impuestos: uno a la venta de alcohol y otro a la venta de tabaco en un 3% para que se distribuya entre cultura, turismo y deporte.
Las políticas más relevantes en el ámbito de la cultura, yo diría que son tres: la primera de ellas tiene que ver con el sistema de formación artística; Bolivia es un país que intuye el arte pero que carece de un sistema de formación que aproveche ese saber y que lo incorpore a unas currícula y que reconozca el título. Junto con, por ejemplo, el programa de alfabetización “Yo sí puedo”, que apoya Cuba y Venezuela con un acierto increíble en un país con 9 millones de habitantes y con un millón doscientas mil personas que deben ser alfabetizadas. Significa un compromiso para el Estado poder sostener esa alfabetización y una de las alternativas, una, no la única, es la formación artística para incorporarlos a un sistema productivo.
El segundo gran lineamiento es el aprovechamiento del patrimonio tangible. Bolivia es un país que tiene 35.000 sitios arqueológicos identificados, y nos estamos dando cuenta del potencial turístico que eso tiene, pero más que potencial es una movilidad de la economía, es decir, generar puestos de trabajo, restaurar, conservar, generar rutas turísticas etc.
Es decir: el patrimonio como fuente de desarrollo real, concreto, que pueda efectivizarse.
Y el tercer gran programa es la creación de un nuevo sentido de identidad nacional, que hable de unidad y de respeto. Esto se hace con mucha activación y gestión cultural, ahí es donde queremos que en el llano de Santa Cruz escuchen o vean la música de Potosí, o los tejidos de Potosí y que en Oruro se vea lo del llano, etc., o sea un intercambio, una integración que debe tener un fuerte apoyo del Estado porque un objetivo fundamental es mantener la unidad.
ENcontrARTE: Eso referente a los lineamientos de las políticas culturales a grandes rasgos, pero en un sentido más concreto....
P.C.G.: Sí, por ejemplo Bolivia se ha convertido en un destino importante para festivales internacionales de artes escénicas, es una esperiencia que se ha venido acumulando a lo largo de estos últimos años y que tenemos que capitalizar. El teatro y danza principalmente, se han desarrollado mucho y por supuesto hay que aprovechar de esta situación.
La Paz será la capital iberoamericana de la cultura durante el 2009 cuando se celebrará el bicentenario de la Independecia de Bolivia. Estarán representadas todas las expresiones artísticas en una serie de eventos conmemorativos.
Por otro lado el cine es una de las artes que mayores dificultades encuentra en Bolivia, por lo costoso de su producción, porque no ha habido una política institucional seria que sostenga y haga rentable el cine como una fuente de estímulo y por muchas otras cosas más específicas del mundo cinematográfico boliviano. Ese es un campo que queremos fortalecer.
La música tiene la mejor de las oportunidades en el país, en un país como éste, es un país muy rítmico, muy melódico, muy musical en definitiva, y nunca ha tenido mayores dificultades digamos, pero lo que sí se hace necesario es formar y crear nuevos escenarios públicos, ahí estamos trabajando, infraestructuras para este tipo de espectáculo: teatros, parques al aire libre e introducir infraestructura cultural en comunidades rurales y pueblos indígenas.
ENcontrARTE: Bolivia es parte del Alba que preeve un plan de integración cultural entre los países miebros. ¿Qué espectativas tiene Bolivia con este plan?
P.C.G.: Darle un sentido humanístico a la integración latinoamericana. El Alba es el principal escenario, la relación con Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Haití es muy importante para nostros, porque forma parte de una misma línea ideológica y política, muy clara, que tiene que materializarse en la cultura.
La otra estrategia que está planteada en la de fortalecer las relaciones culturales con Chile. Bolivia tiene un histórico problema de mediterraneidad que puede ser resuelto con voluntad política de los gobernantes -creo que eso existe- pero que necesita de la solidariedad de los pueblos, y para eso creo que los bolivianos tenemos que hacernos querer en Chile porque es, en definitiva, el pueblo chileno quien, por referéndum, debería modificar su legislación para permitir un acceso soberano de Bolivia al mar.
Y finalmente con Argentina y España que son los dos destinos fundamentales en el exterior de la migración boliviana. En Argentina, donde hay más de 1 millón de bolivianos, se siente esa presencia, como un evento cultural muy fuerte, y riesgoso en algunos casos y en España en donde hay que trabajar mucho e intensamente enfrentando el racismo y la discriminación.
ENcontrARTE: Hay en Bolivia hoy en día quienes sienten que se está privilegiando excesivamente a todo lo indígena sobre lo “criollo”, o sea sobre lo que representa culturalmente el mestizaje. ¿Cómo lo sientes tú? ¿Crees que eso realmente está pasando? Y llegado el caso ¿No podría esta situación a la larga, ir en detrimento de la integración de la sociedad? Por último ¿Cómo se podría tranquilizar a ese sector de la población que de alguna manera se siente amenazado?
P.C.G.: Sinceramente, creo que algunos sectores han exagerado en este aspecto. Creo que ha sido una política correcta y coherente porque durante toda la vida los indígenas han sido postergados, ignorados.
Evidentemente que ha habido una mayor atención para con determinados sectores sociales, en particular los indígenas en estos primeros 24 meses de gobierno del presidente Morales, pero eso sin quitarle nada a nadie, sin embargo coincido que vale la pena prestarles atención a esas sensaciones, que yo también las advierto y que hay que tratar de contrarrestar, porque son peligrosas generan
miedo e inseguridad.ENcontrARTE: Con una carga popular tan rica y colorida como la hay en Bolivia ¿Cómo hacer para no terminar construiendo una cultura de tipo folclorista?
P.C.G.: Nuestros mayores potenciales de reconocimiento en el mundo están más bien en torno a lo folclórico y a lo étnico, a lo que se define como tradicional, sin que sea precisamente tradicional porque yo creo que está irrumpiendo en el mundo más bien, es una nueva tendencia...Y eso no pasa solamente con Bolívia en lo autóctono es donde descubres que no es que te estás aislando por descubrir tu patrimonio cultural y ponerle un valor, sino que te estás destacando.
ENcontrARTE: ¿Consideras que Bolivia es parte de occidente?
P.C.G.: Sí, pero como todos los pueblos latinoamericanos, es parte de un occidente a la fuerza, la colonia significa eso; efectivamente nos han colonizado, no podemos negar eso, no podemos rechazar esa realidad histórica. Han venido, nos han dicho “ahora creen en este dios, tienen este tipo de arquitectura, este tipo de vestimenta, esta es su alimentación.... todo nuevo, eso nos hace occidentales sin duda, pero tenemos un lugar y un destino en la brújula que realmente surgió en el continente.
ENcontrARTE: Pero son también herederos de Voltaire, del iluminismo ¿O no?
P.C.G.: En el pensamiento sin duda.
ENcontrARTE: ¿Crees que el Presidente Evo Morales se siente influenciado por el socialismo, por el marxismo?
P.C.G.: Yo creo que sí por el marxismo, yo creo que Evo es un marxista.
ENcontrARTE: ¿Crees que el socialismo puede conciliarse con lo que representa lo ancestral indígena?
P.C.G.: Bueno, tanto como lo cita de Marx en El Capital, que describe como un modo de producción comunista, el de las comunidades primígenias en América, con un mayor sentido de proximidad hacia el marxismo en la forma de distribución de la riqueza.
Si dejas que el excedente se lo queden cuatro personas, tienes el capitalismo, si el excedente lo distribuyes de un modo equitativo entre el estado y en la sociedad, tienes el socialismo y si lo distribuyes entre todos, estás hablando de comunismo.
ENcontrARTE: Tansformar la sociedad, es hablar de revolución, históricamente de como hacer un cambio radical en el uso de las fuerzas productivas, en la distribución de los medios de producción. Nosotros en Venezuela estamos viendo que la transformación de la sociedad hacia otras formas de producción, necesita de una transformación cultural, que la gente entienda profundamente los valores de solidaridad, los valores de respeto al hermano y estamos viendo que es bastante difícil que los grandes sectores, las grandes mayorías, se incorporen a la formación de una nueva sociedad en cuanto a los valores cotidianos. ¿Qué pasa en Bolivia al respeto?
P.C.G.: Es la misma situación, estamos atravesando la misma dificultad, no es suficiente con transformar la economía, en mi criterio, el dilema real es cómo cambiar la actitud y el pensamiento de las personas. Yo creo que hay que entender primero que es un proceso, no vamos a cambiar nuestras idiosincrasias de un día para otro, hemos sido criados y formados bajo ese modelo egoísta, mezquino, individualista, y el cambio lo tiene que impulsar el mismo Estado y desde el enfoque cultural
El Estado tiene que aprender a distribuir el excedente . Álvaro García Linera, nuestro Vice-presidente es tal vez uno de los teóricos latinoamericanos que más ha desarrollado, en términos de sociología, este tema, y Álvaro es de los que te sostienen que, efectivamente, parte del excedente hay que distribuirlo en el espíritu de la gente, en la fiesta, en el sentirse parte de una colectividad. Eso es lo que nuestros modelos de estados capitalistas difícilmente aceptan, porque para ellos la cultura no es una inversión, es un gasto.
alfredofeliziani
argentina
Excelente entrevista - perfecta las respues tas. Bolivia, corazòn de sudamèrica ama- da y admirada (por sus pueblos originarios su capacidad de trabajo y su arte mestizo) Los argentinos amamos Bolivia no preten- dan Balcanizarla America no lo permitira
04/02/08
Ninoska Lazo Garcìa
ninoskalazoga@gmail.com
Caracas, Venezuela
Interesante y con claro sentido polìtico de la categoria cultura. La tercera pregunta es atroz, si es el Vice-Ministro de Culturas, ¿còmo encontrarte le habla de "bagaje cultural indìgena", y peor aùn, si hay conflicto son dos culturas, dos ideologìas enfrentadas. o no consideran la cultura indigena precolonial que ademàs es de resistencia hasta hoy?. En nuestra Mayùscula Amèrica hay que profundixar el conflicto.polìtico-ideològico-cultural que comenzò Chàvez y Evo lo impulsa como màximos lìderes. El ministerio de la cultura dominante es cada vez peor.No se les ocurra ir a "conservar" el patrimonio històrico y arqueològico de Bolivia.
01/02/08
nancy matheus
maracay-venezuela
Muy interesante la entrevista,permite de una manera resumida la estructuración de la sociedad boliviana, donde hay una presencia importante de lo indígena. Interesante conocer nuestros ancestros.
26/01/08