Roberto Jiménez Maggiolo
B
Luego del anterior artículo, muchos estarán pensando qué poder tiene este vaquero-emperador para darse el lujo de hablar con Dios; sin embargo es lo contrario, el lujo que tiene Dios de poder conversar con el hombre más poderoso del universo, puesto que todas las comunicaciones posibles, las domina este señor que, con su Cobra Negra Condolezza i su Hombre del Petróleo Cheney, su super programador de guerras Rumsfeld i su Gabinete Antiterrorista, para terroristas de los malos, porque los buenos como Posada Carriles i sus secuaces, ellos los tienen bien protegidos, celosos de que no se les vaya ni a rasguñar sus Derechos Humanos; hasta Dios tiene que intentar buscar una cita en
Así pues, el Dios cristiano de los cielos, ha tratado de “volar” a Washington en un ángel de alas de plumas amarillentas, pues es tan viejo como Él que tiene una enorme barba blanca que, posiblemente, le dificulte pronunciar el inglés para entenderse con Bush, puesto que la conversación no puede ser en otro idioma, así esté inventado desde los tiempos de Adán i Eva. También tendrá que recogerse un poco esa bartola con la cual aparece tocando a Adán en el Techo de
La respuesta no atino a pensar por cuales razones no se la contestaban los mismos mortales. Sencillamente han olvidado a un hombre lleno de virtudes, de amor, de humildad como la de cualquier santo: el venerable Pat Robertson, el consejero espiritual, confesor i orientador en sus buenas i santas acciones, del presidente George. Robertson, siempre pensando en grande, heredero del título de Venerable, antes título exclusivo de San Beda, para conectarse con Dios que posiblemente ni se daba cuenta de las buenas acciones de su gobierno aquí en
El Patotero Robertson –la abreviatura no es por pato, sino por malandro patotero- comunicó a su emperador que, según las Sagradas Escrituras, un ángel que le visitó una anoche (no uno de Los Ángeles, sino de los del cielo azul), le recordó que Cristo, o Chucho como le decimos en confianza, pero que todos los católicos como nosotros llamamos Nuestro Señor Jesucristo, dice en los Evangelios (que no son sagradas invenciones ni interpolaciones) lo siguiente:
”Cuando oreis (i el ángel me encontró orando porque maten a Chávez, como hago todos los santos días de mi vida) no seais como los hipócritas que gustan de orar en pie en las sinagogas y en los ángulos de las plazas, para ser vistos por los hombres…Tú cuando ores, entra en tu cámara y, cerrada la puerta, ora a tu padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará. Y orando no seais habladores, como los gentiles,(aquí pensé en la oposición venezolana) que piensan ser escuchados por su mucho hablar”.(Mt 6,5-7)
En verdad, como esto no lo había leído nunca (i hasta lo creería un mensaje en clave de
Esto, sencillo i puro, es cuanto ha sucedido entre el gran país del norte i el Reino Celestial. Según se han filtrado ya noticias, Dios está, como decían la viejitas de antes, bailando en una pata porque el Venerable Robertson, le haya conseguido una oportunidad de ser recibido por el Emperador Bush en su Salón Oval i de paso una visita al cementerio donde están enterrados los héroes de esa guerra indeseada, con quien fue seguramente un lugarteniente de Satanás, el Verdugo Hussein, por lo cual George el Magnánimo Mongol, tuvo que acudir a libertar al amado pueblo de Irak. Trataremos, llegado ese celestial momento, de estar pendiente de los que puedan hablar esos dos colosos del Cosmos.