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La oferencia artística en similitud con el oficio, nos inspira a componer y disponer de diversas actividades. Redactar o esculpir por uniformidad con los estados de ánimos que desean eclipsar, desde una letra tallada ingerente en nosotros. La poesía, como ademán del espíritu, florece y describe un destinatario, hace vibrar las entrañas conjeturaciones que lo perturban, proponer ese concepto ritual denominado prosa –verso– poema. Cual nace de la imagen creadora ese texto nutriente que se incorpora, hiere hasta verterla sustancia lírica desde los sitios donde se hospeda lo melancólico y la felicidad del hombre/mujer, cuyas expresiones son gestos vivénciales.
La vida en cada componente da figura a la cotidianidad, colorea los episodios, ilumina con matices fulgentes y armoniza una fuerza interior, irradia la palabra cultivada entre sendas frondosas. Celebra el poeta los triunfos, rectifica los errores, acepta con opción las derrotas, lleno de fe, esperanza y devoción avanza a paso victorioso por el destino que tiende a regirlo dentro del entorno convencional. La poesía es un recurso propulsor de ideas concretas con el fin de interceder como medio para facilitar un diálogo reflexivo, diáfano, alterno, amistoso, abierto y coherente. Flota ante los murales oníricos, gravita en los legados de la racionalidad, cobra aliento de fortaleza hasta el preludio que confiere con su realización, de forma espontánea se conyugan los manifiestos semánticos, metafóricos, pasivos y se ilustra tajantemente el verbo, la temática poética… Traspasa el puente de la creatividad, pinta bocetos, tenacidad de inventar fórmulas y códigos vinculantes con la palabra oficial en la destreza del hacedor de poesía siendo un punto elocuente y de referencia cultural. De ahí que la interpretación inspiradora del poeta sea la de cumplir a través del criterio público, el milagro del universo restaurado en su castidad original, mixturante de gozo y dicha. El poema recobra la ingenuidad extraviada, el musitar enternecido en ocasión que la poesía simboliza su inmensidad longitudinal. En la poesía se reseña la hipótesis que la candela no es capaz de consumir ni devastar, el aire no avienta lo distante, linfas del celaje marino, las siluetas canoras del anochecer. Todo trecho voluminoso se congrega en la ideología poética, en el precepto símil sin concretar teorías vírgenes que se revelan modestamente hasta devenir en los reblandecientes goterones colmados de vacíos, agrietados por la duración, inocente de forma infactible. Suman el riesgo de la insolubilidad confirmada o de lo inusual.
Lo poético es fuente de lo novedoso; existe en los hombres y mujeres aunque refugiado y reprimido, fue hecha con letras estupendas, significado admitido por la sociedad no retórica en su exposición de convocar la humanidad a convivir en medio de concepciones poéticas y filosóficas que instruyen acciones, actitudes, movimientos, conductas y huellas sociales ¿Quién pretenderá demarcar el ser humano o signarle el destino tergiversado si es sencillo o grande según como aborda su vida en un acto generoso de creación?.
Régulo José Santos Poeta Popular.- Promotor comunitario
venezuelaesamerica@cantv.net, venezuelatricolorpatrio@gmail.com
Valera, Edo Trujillo. Venezuela
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