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En la polémica obra escrita por Jonathan Swift, por inspiración propia debido a las circunstancias en las que se veía inmersa la ciudad de Dublín e Irlanda en general, con respecto a los altos niveles de pobreza que existían y como los hijos de los pobres se iban incrementando de manera considerable y la carga que no solo generaba para el Estado sino también para la sociedad; se plantea una solución particular, que trasciende el carácter político de la situación, por las implicaciones que traería para el beneficio en general de la población. Obviamente, se habla de un problema político por la anatomía del mismo, que concierne a una sociedad particular y la afecta directamente (en este caso) o indirectamente. Ahora es interesante pensar que, las soluciones propuestas por el autor constituyen una vía alterna influenciada por la situación misma, que desde cierto punto de vista, constituye a lo que Jaspers se refería en su obra sobre filosofía, a una situación límite que no es en circunstancias generales modificable en sus fundamentos y escapa del dominio de todo ser humano.
Por lo tanto, se puede decir que dicha situación genera un conflicto de carácter incluso trascendental, que tiene como base u origen una realidad política histórica, ya que la pobreza no es un problema que se presentó ayer, sino que ha sido una constante en los problemas de la humanidad que se ha venido arrastrando con el tiempo, y que por lo tanto, como decía García-Pelayo en su obra de Idea de la Política: “...porque la realidad política es histórica y todo lo que es histórico esta orientado por los valores, cualquiera que sea el rango en que estos se ordenen”; por lo que trae como consecuencia la implicación de la justicia como síntesis de un sistema de valores, que entran en juego para normar y dar un orden a la realidad política existente. Ahora en el caso de la obra, se puede ver que la medida aunque drástica para muchos, lo único que intenta es dar solución a un problema inhumano, que precisamente no brinda justicia a la sociedad ni a aquellos particulares y que, en lugar de ello, crea una carga que va en contra de los intereses y desarrollo de la población en general.
Entonces, ya se tienen dos elementos hasta ahora citados que tiene relación con la naturaleza de la política: la situación de conflicto que implica el concepto de lucha y precisamente el de la justicia. Ahora, a su vez es importante resaltar que como la lucha es un componente necesario de la existencia humana, es decir, que nuestra naturaleza como seres humanos implica situaciones de conflicto; es este el motivo precisamente para que exista la paz, como elemento antagónico y opuesto a la lucha. Y claramente, en la obra, Jonathan Swift plantea una alternativa simplemente con el fin de buscar el beneficio general de la población; no lo hace para favorecer a un grupo en específico, sino para todos en general. Esto se puede traducir en un estado de mayor paz, puesto que si hacemos alusión a la balanza y tomamos en cuenta de que la lucha no puede ser totalmente eliminada sino canalizada, mientras menor la situación que genere lucha, es decir, situaciones de conflicto; mayor será el nivel de paz que estará implícito en la sociedad.
Todo esto, por supuesto, implica un bien desde el punto de vista ético ya que a simple vista, no hay más ganadores que otros, sino que según el autor, el beneficio es para todos. En este sentido, la solución planteada es bastante interesante. Pero por otra parte, según García-Pelayo, también inherente a la realidad política y las situaciones de conflicto se halla la voluntad como elemento de la naturaleza política. Este juega un papel muy importante porque trae adherido a el precisamente la razón, como elemento predominante y que viene a permitirle a la voluntad mantener el orden racional – natural de las cosas que existen en la realidad política.
Por lo tanto, se puede decir que lo racional, en conjunto con los valores implican normativas para el pensar y actuar del individuo, que a su vez van a estar enlazadas con el aspecto ético y trascendental de la realidad. Desde este punto de vista, la voluntad que se tenga para la solución a un problema implica saber que es lo que realmente se quiere, saber si realmente se puede y el como y cuando se deben hacer. De todos estos factores, desde mi punto de vista, el problema se le suscita al autor en el “si realmente se puede”. Porque obviamente pensamos que de que se puede hacer, se puede; pero como los actos y el pensamiento vienen regidos por la razón y a su vez por los valores que implican la justicia, allí se entra en una incongruencia moral, puesto que se juega el beneficio de las mayorías pero a través del sacrificio de una minoría, que en situación natural y humana, tienen el mismo valor que los demás.
Por esto, el proyecto de Jonathan Swift, carece de consistencia racional y moral. Y precisamente si pensamos que el racionalismo tiene su base históricamente en la disyuntiva de que es lo que realmente es bueno, y es eso precisamente lo que ha movido a la voluntad de los hombres a encontrar el orden que de verdad implica eso que es bueno. Y el problema además de tener el elemento de que comamos niños para salvarlos de ese futuro inhumano que les espera, tiene el trasfondo de interés material, por las comercializaciones y todo lo que al respecto versa; lo cual sin duda alguna cae en otro problema político de la explotación del hombre por el hombre, tesis bastante discutida en el Marxismo.
Finalmente, las intenciones de estas líneas son, por una parte, relacionar los elementos que existen en la naturaleza política y las implicaciones que tienen estas sobre la realidad humana; que sin duda alguna, juegan un papel equipolente, ya que todas vistas desde el punto de vista individual, se retroalimentan en las acciones y justifican o no los actos de carácter político de las personas; y por el otro, es jugar con todos estos elementos adhiriéndolos a la realidad política que vivía Irlanda para mediados del siglo XVIII y la solución propuesta por Jonathan Swift, para de un modo justificar o rechazar las acciones que en su obra “Una modesta Proposición” se plantean para solucionar el problema de los niños pobres en la sociedad. Todo ello con la finalidad de crear conciencia de que los problemas en muchas ocasiones son humanamente insolubles y que es necesario entender que la realidad histórica, así como nos permite tomar radiografías de los problemas políticos que afrontamos, nos dota de una capacidad racional y moral que conduce nuestros actos hacia un fin que se considera bueno y que en última instancia va en beneficio de todos, al menos, en mayor alcance que las acciones propuestas por el autor anteriormente mencionado.
cdalvano@yahoo.com
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