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Básicamente, la matemática está compuesta de factores las cuales indistintamente de la operación efectuada, da como resultado un producto. Asimismo, la Vida también esta comprendida de factores que se denominan “Condiciones” y éstas, pueden ser evaluadas de una manera u otra. Para evaluar una condición cualquiera, es imprescindible la presencia de algún otro factor de índole similar como medio de comparación. Si no existe este referido punto de comparación, la evaluación que se intenta efectuar, no pudiera ser aceptada ni como legitima ni como valedera. Vivimos en una sociedad que ha insistido en obviar lo arriba señalada (la evaluación) especialmente, los medios. No es secreto alguno que un sector de este gremio aparte de no aceptar la idea, rechaza el concepto y como resultado, mucha gente se encuentran enredadas en las Tretas que arman. Sin una evaluación adecuada de una situación sea esta una obra de construcción, una investigación criminal, un ensayo teatral, un examen de laboratorio, un acontecimiento de cualquier índole, etc., etc. (significando esto, una evaluación sin interferencia de criterios propios e utilizando datos fidedignos) no se puede obtener una respuesta o siquiera, un resultado concluyente. Afirmemos ser personas autodeterminadas pero quedamos aferradas a patrones o modelos y de conceptos concebidos por otros cuyo nefastos consecuencias es que las mismas se quedan imbuidas en nuestro Ser, conduciéndonos a actuar a la ligera sin evaluar seriamente las diferencias existentes entre lo propio y lo ajeno. A pesar de andar errados, pedimos y exigimos cambios aunque no demostremos estar dispuestos a cambiar especialmente, en lo personal. La verdad es que sin darnos cuenta de ello, somos muy diferentes a lo que pensamos que somos dado el caso que no somos realmente nosotros mismos (nuestra propia identidad) sino, el efecto de todo aquello a que nos fuimos sujeto cuando fuimos obligados a aceptar el modo de ser de aquellos que nos sometió (los religiosos y los conquistadores verdugos) a fuerza de fuego, de palos, de maltrato y de lavado de cerebro (la coba que hay un dios creador) instituido por estos invasores en el intento de instalarse como elementos predominantes e invencibles en nuestras vidas. Nuestros pueblos entonces fueron moldeados tal cual la imagen y semejanza a todos estos desalmados quienes nos obligó a abandonar nuestras propias maneras de ser o sea, abandonar nuestras identidades verdaderas, nuestras personalidades verdaderas. Aunque el volver a nuestra identidad propia es la solución óptima, la mas adecuada, tenemos que aceptar que la citada idea aterra a muchos pero sea como sea tenemos que y debemos intentar la recuperación si realmente deseamos disfrutar nuestra tan ansiada libertad. Tuvo razón aquel pensador quien legó a la humanidad la siguiente frase “Conócete a ti mismo”. ¿Qué significación tiene esa frase? ¿Cómo la interpretamos? ¿Acaso estamos dispuestos asumir el reto? Intentémosla de acuerdo al siguiente planteamiento. Bastante se ha dicho en relación al concepto de lo que debe ser o como ha de ser el “Nuevo Hombre—la Nueva Mujer” o sea, el “El Ciudadano(a)”Nuevo. Se trata pues de una condición que una vez comprendida valdría la pena alcanzarla si deseamos y estamos de acuerdo que “Otro mundo es posible”. Cuando recobremos nuestra personalidad propia, daremos cuenta de la belleza que encierra la frase anteriormente aludida. Resulta que cuando el individuo se encuentra en una valencia (personalidad) de otro o sea que es dominado por una personalidad que no es la suya, una personalidad ajena, está entonces propenso a cometer toda clase de barbaridades inclusive crímenes horrorosos tal cual aquellos que observemos en la actualidad en nuestra sociedad. Concluimos pues que nuestra Sociedad es el resultado de ese daño que nos ocasionó aquellos que en el pasado se empeñaron en querer controlarnos a su antojo y real y perra gana. ¿Cómo lograr lo antes reseñado recuperación de nuestra identidad? Ahora bien, si no sabemos quienes somos, sería más que imposible alcanzar la meta fijada pero, afortunadamente existe la solución perfecta la cual radica en el hecho de que todos nosotros pertenecemos siempre, a “una nueva generación”. La pregunta clave ahora es ¿ Cuál es la razón de ser de las nuevas generaciones? ¿Existe duda alguna de que todos nacimos como bebés? ¿Será posible que se tiene la sensación que nacemos ya grande tal como suele decir algunas personas cuando se dan cuenta que otro(a)s le quiere tomar el pelo (burlarse) o cuando algunas personas exigen respuestas inmediatas a problemas de vieja data o, de sembrar una mata hoy y pretende cosechar frutas al día siguiente?. Que lo acepte o no poco importa porque a fin de cuentas todos nacemos como bebés y para llegar a la adultez tenemos que confrontar varias etapas las cuales comprenden (apartando la etapa de bebé) la primera y segunda niñez, la adolescencia y finalmente, el adulto joven. ¿ Existe razón alguna de que nuestro comienzo sea precisamente como bebé seguido luego por las demás etapas? Crecimos aceptando que esos seres que llamamos Mamá y Papá son quienes nos hizo (refrescamos nuestra memoria con la siguiente pregunta y la respuesta que nos indicaban los mayores cuando niño ¿Quién te hizo?) aunque, por otro lado nos decían que un determinado dios era nuestro Creador como lo es también, el hacedor del mundo y de todo su contenido. Que el primer hombre fue Adán y Eva, la primera mujer etc., etc., etc. ¿Cuánta certeza hay en las citadas afirmaciones cuando ya se sabe de la existencia de “Bebés Probetas”? Queda demostrado con el advenimiento de estos “bebes” que para la formación o desarrollo de un cuerpo humano sólo se necesita de “materias primas” en estado óptimo. Ejemplo: Dos gametos (el óvulo y el espermatozoide) y, el ente unificador (“Tu ” el ser abstracto o, el ser espiritual) que a fin de cuentas es la persona. Los gametos como sabemos, son producidos por unos aportadores o sea, los llamados progenitores como realmente que son y no “Padres” como, suelen llamarse. Esa idea de llamarles “padres” fue connotado con el expreso propósito para sujetar (controlar-dominar) al individuo (el nuevo ser) y hacerlo creer y sentirse endeudado a estos dos cuando la verdad es sencillamente otra. Visto de este ángulo el bebe es, sin duda alguna descendiente o progenie de los aportadores de los gametos mas no, “hijo de” ya que ese término “hijo” es altamente aberrante y debe ser reemplazado con “progenie de o descendiente de” aquellos. El término “progenie” viene mas al grano comparado al de “hijo” ya que en realidad, el nuevo cuerpo es un descendiente de los aportadores o progenitores. Importa mucho la diferencia de la terminología utilizada porque, aclararía muchos incógnitos que al contrario ha conducido a destinos y direcciones contrarias. Se infiere aquí entonces de la existencia de un “Ser Espiritual” o “Thetan” (terminología griega) o propiamente dicho, el “Individuo mismo” el mismito “YO” ya que sabemos ahora con certeza que el cuerpo no es el individuo como se presumía en el pasado. El único propósito del cuerpo es, para confirmar la presencia del Yo, del Individuo. Para comprender con mayor claridad lo que se acaba de afirmar, comparémoslo con el concepto errado que afirmaba “el levantamiento y el puesto del Sol”. Tratemos por un momento visualizar como era el mundo antes y luego después de la revelación, que hiciera ese valiente hombre llamado Galileo. Las diferencias son enormes para quienes las mira de frente. A fin de cuentas, todo el mundo gano. Hasta los escépticos que no quisieron ni entender ni admitir la certeza de lo revelado. Aquel viejo concepto mantenía inmovible (anclaba) la mentalidad y la espiritualidad de la gente mientras que, el nuevo concepto lo liberaba. En el párrafo cinco (5) se hizo mención de unos individuos (verdugos) que se habían instalados como dueños y señores de todo pero ahora, se proclamaban ser nuestros maestros o tutores alegando que eran los elegidos de aquel dios creador (anteriormente mencionado e inventado por ellos) y como mansos borregos (ya condicionados por el maltrato y lavado cerebral ) caímos por el cuento. Aprovecharon la coyuntura y nos colmaron con una serie de falsos conceptos relacionados a la vida pero con el nefasto propósito de controlarnos a sus antojos (esclavos). Sobran ejemplos de estos conceptos todos errados: a) Que un tal dios era el creador del mundo y todo lo hallado es este (el concepto de la evolución demuestra lo contrario); b) Que ese dios tiene unos representantes elegidos por él, cuando a todas luces el mismo, es un invento de estos farsantes bastardos; c) Que la Tierra era plana cuyo tesis sucumbió ante el descubrimiento del navegante Cristóbal Colón; d) Que el Sol giraba alrededor de la Tierra en dirección Norte—Sur, Sur—Norte (esto indica que ese omnisapiente dios no tenía noción, ni sabía que existía los puntos Cardinales) o, en otras palabras el planeta Tierra era el Centro del Universo. No tomaron en cuenta que viniera un individuo llamado Galileo Galilei quien echaría a perder (darse cuenta y divulgar el hecho que la Tierra giraba) aquel bien concebido e infalible tesis; e) Que existían mareas (alta y baja) de la sangre cuando como sabemos ahora y gracias a las investigaciones conducidos por ese excelente medico el doctor William Harvey que lo que realmente existía era, el Sistema Circulatorio; f) Que Adán y Eva eran los primeros seres humanos creados por ese dios (cuando por la medida chiquita debe haber por lo menos Cuatro (4) Adanes y Cuatro (4) Evas. El Negro, el Indio, el Amarillo y el Blanco. Con la Eva creada utilizando una costilla de Adán surge un problema. Ella no es autentica. Es un Clón. El problema es que si ahora, las mujeres de hoy aceptarían que son descendientes de un “Clón”.! Que descaro ¡Y así podemos seguir eternamente encontrando detalles aquí y allá. La lista es inagotable. Recordamos ahora que existe una fase en nuestras vidas que dedicamos al aprendizaje significando esto, la imitación de todo lo que percibimos. Hay un detalle nefasto en la imitación que la gran mayoría de no se han dado cuenta de su existencia. La palabra “imitación” significa en una de sus partes “la acción de imitar”; “que produce el mismo efecto”. Imitar a su vez dice lo siguiente: “Hacer o procurar hacer exactamente lo que hace una persona, un animal”. Hemos de saber que cada quien debe a como de lugar ostentar en cada instante su propia personalidad pero, como aprendemos mediante la imitación, se produce en nosotros un hecho bastante relevante durante la transición. Sin saberlo, aparte de retener lo aprendido retenemos también las personalidades de todos aquellos caracteres. Eso quiere decir que aparte de nuestra propia personalidad, albergamos en nuestro ser unas cuantas personalidades ajenas. De ser cierta esta conjetura se pregunta ¿En que lugar se encuentra la nuestra propia? ¿Adivina adivinador? Desgraciadamente se encuentra en el fondo del pozo pisoteado por todos los demás personalidades ajenas. En algunas oportunidades logra asomarse al superficie para coger un respiro y para recordarnos que aún está allí. Las otras personalidades usurpa nuestra lugar cometiendo toda clase de barbaridades y errores pero quien sufra las consecuencias somos nosotros (los regaños, los castigos) y aunque alegamos ser inocentes (yo no lo hice) nadie lo acepta porque seguimos confundiendo el cuerpo con la personalidad que representa el Ser y, por desconocer este importante detalle. Para ser uno mismo, (su propio yo) tenemos que darnos cuenta de y luego aprender como desechar todo ese bagaje de personalidades ajenas que hemos cargado inconcientemente durante toda nuestra existencia. Por ser bebés, niños y adolescentes no teníamos opciones alguno (recordamos que… rubilabarbi@hotmail.com Déjanos Tu Comentario |
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