ENcontrARTE - Venezuela para Conocer : Estado Falcón: Parque Arqueológico y Paleontológico Taimataima

Cartelera

Para Hoy

Continúa Hoy

Más eventos...

ENcontrARTE - Revista Cultural Participativa
Para encontrarte. Para encontrarnos

Año 1

Venezuela para Conocer

Estado Falcón: Parque Arqueológico y Paleontológico Taimataima

ENcontrARTE con información del IPC

Baje la versión PDF del artículo


Territorio mágico y ancestral que remite a un pasado casi inimaginable, cuando grandes y desconocidas criaturas estremecían la tierra con sus pisadas y el hombre comenzaba a abrirse camino hacia el futuro.”
 
El pasado 20 de agosto el Ministerio de la Cultura, a través de Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), inauguró el Parque Arqueológico y Paleontológico Taimataima en el Estado Falcón que ocupa una extensión de 1.480 hectáreas.
 
Se trata del primer sitio de cacería de mastodontes reportado en el mundo.
 
Desplazándose por la Carretera Nacional Morón-Coro, aproximadamente a 20 minutos de la ciudad de Santa Ana de Coro - y a 10 minutos al este del puerto de La Vela de Coro se encuentra este nuevo parque entre las poblaciones de Carrizal y Taratara.
 
Santa Ana de Coro fue la primera capital de la nación y sede del primer gobierno de Venezuela, muestra su perfil urbano e imponente valor histórico, donde tradición y calor humano se funden dando paso a una inigualable y colorida ciudad, llena de atractivos propios, entre los que se cuentan los Médanos de Coro. Ciudad dotada de una tipología urbana con valores únicos en el Caribe, producto de la fusión de técnicas constructivas tradicionales en barro con elementos de la arquitectura antillana. Sus característicos balcones, la belleza de detalles como sus ventanas de madera y las expresivas líneas de sus construcciones, la calidez de sus techos de tejas y sus paredes de barro, la distinción de sus Monumentos Históricos, las calzadas adoquinadas, el colorido de sus manifestaciones culturales, la riqueza de su tradición oral. Valores que le han valido el reconocimiento como Centro Histórico de Coro y la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la Unesco en 1993.
 
La Vela de Coro y su puerto con valores únicos gracias a la rica herencia cultural producto de la fusión de culturas debido a su condición como espacio aduanero. La Vela de Coro, espacio para la historia, fue el antiguo Fortín San Pablo ubicado en La Vela que recibió al generalísimo Francisco de Miranda ondeando la bandera nacional a su llegada de la Expedición Libertadora en 1806. En vista de la cercanía con las Antillas Holandesas, su arquitectura incorporó elementos como celosías de madera, patios con aljibe y galerías perimetrales. Así, tras diversas medidas de reconocimiento de sus valores materiales e inmateriales, la Unesco incluyó un amplio sector de su centro histórico en la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad en el año 1993.
 
La Quebrada de Taimataima, un manantial de aguas salobres,adquirió importancia científica luego de quelos arqueólogos José María Cruxent y José Royo y Gómez realizaron en 1961algunas excavaciones en el sitio y colocaron a la luz una rica y variada muestra de fauna pleistocenica similar a las halladas en el sitio de Muaco. Este hallazgo captó el interés de diversos especialistas, incluso extranjeros como por ejemplo, los doctores Ruth Gruhn y Alan Bryan, quienes acudieron al lugar con la intención de evaluar las evidencias reportadas Entre los hallazgos se cuenta con restos óseos de un mastodonte (Stegomastodonte) junto a otros de megafauna, tales como: el armadillo gigante (Gliptodont), la pereza gigante (Eremotherium), el caballo (Equus), la macrauquenia (Xenorhinotherium), la tortuga (Chelonia), la llama (Paleolama) y el oso de hocico corto (Arctotheriumy además encontrtaron una pelvis de un mastodonte con una punta de flecha incrustada en ella y que, según fechamientos geológicos y de radiocarbono, remonta a unos 13.000 años A.C. evidenciando así la presencia humana en este lugar en una época muy anterior a la fecha establecida anteriormente por los arqueólogos, aportando nuevos importantes elementos y poniendo en duda la tesis sobre la expansión humana en América vigente hasta el momento. 
 
Según explica el Arquitecto José Manuel Rodríguez, Presidente del Instituto de Patrimonio – “Se trata de un sitio donde el elemento fundamental es la presencia del hombre por primera vez en América del Sur, en tiempos tan remotos como 13 mil años A.C. Toda la teoría sobre poblamiento temprano en el continente americano tenía como dato más antiguo 11 mil 500 años A.C., en Norte América. En Taimataima se consiguieron restos de los grandes animales del cuaternario con señales evidentes de haber sido cazado por humanos. Hay un fragmento de punta de flecha en la pelvis de un mastodonte, así como varias piezas óseas con marcas de corte, de animales descuartizados por humanos. Es decir, hay todo un fundamento que nos hace pensar que la vieja teoría se desploma”.
 
Efectivamente, sobre la presencia humana en Taimataima se han escrito diversas teorías. Sin embargo la propuesta más generalizada e incluso más aceptada propone que al lecho de rocas que caracterizan el lugar, y específicamente al manantial que todavía existe en el mismo, acudían grandes animales a tomar agua y que allí llegaban los cazadores para sorprenderlos, matarlos y sucesivamente descuartizarlos.
 
Esta interpretación se basa justamente sobre el hallazgo de la pelvis del mastodonte junto al fragmento de punta de flecha hecha en piedra y del hecho que no existen esqueletos de animales completos cosa que evidencia que los animales venían descuartizatos y las piezas transportadas.
 
Taimataima fue el primer lugar de matanza de mastodontes, excavado y reportado en el mundo entero. A pesar de que la asociación de artefactos de caza con los restos óseos de Taimataima ha sido cuestionada por investigadores, debido a que el agua de la quebrada ha mezclado durante miles de años los estratos geológicos antiguos con otros elementos más contemporáneos, los hallazgos del lugar mantienen su importancia, sobre todo por la contundencia de su significativa data, que permitió la reconstrucción antropológica de un episodio en la vida cotidiana de antiguos cazadores de Falcón.
 
Por todas estas razones se trata de sitio emblemático en la arqueología venezolana y de América y se transformará en breve en visita obligada de científicos y turistas tanto de nuestro país como del extranjero.
 
Justamente en reconocimiento a los valores de la zona el Estado venezolano declaró a Taimataima Sitio de Interés Cultural según Gaceta oficial Nº 38.206 de fecha 10 de junio de 2005. El sitio arqueológico y paleontológico de la nueva poligonal está constituido por los sectores Muaco, Cucuruchú, y Quebrada de Taimataima, lo que implica la protección de los yacimientos que se encuentran en el sitio, conformando las áreas del Parque Arqueológico y Paleontológico Taimataima, un lugar que hoy puede ser conocido y disfrutado por todos.
 
Entre los sitios comprendidos en la poligonal demarcada en la declaratoria del Parque están:
 
- Cubierta de la quebrada de Taimataima donde a través de silueteadas a escala natural del armadillo, mastodonte y pereza gigante, así como de un cazador primitivo, se descriden de los hallazgos, así como también réplicas de algunos de los fósiles encontrados allí. Es un área de 800 m2, protegida por una hermosa y novedosa cubierta tensil sobre una estructura metálica diseñada por el arquitecto Carlos Henrique Hernández. Que produce un asobroso e impactante contraste con el paisaje deséticos que lo rodea.
 

   

   

   

 
FOTOS DE LA CUBIERTA
 
 
- Sitio de petroglifos de playa Curazaíto o letreros, como es conocido, es un sitio de petroglifos de origen prehispánico;
 
- Playa de Curazaíto,  conocido como sitio arqueológico Fundo Curazaíto-El Balcón con presencia de fragmentos dispersos de cerámica correspondientes a las épocas prehispánica, colonial y republicana.
 
- Sitio arqueológico y paleontológico de Muaco, donde se encontraron artefactos de piedra tallada, asociados a huesos de algunas especies extintas del Pleistoceno;
 
- Cementerio de Muaco, cementerio prehispánico en el que se evidencian, aflorados en el terreno, los restos humanos con restos cerámicos indígenas asociados;
 
- Sitio arqueológico Carrizal, con evidencias arqueológicas correspondientes a los períodos prehispánico, colonial y republicano, tales como cerámica indígena y europea;
 
- La Peña, formación rocosa ubicada a orillas de la playa de Taratara;
 
- Sitio arqueológico la Piedra del Cacho, caracterizado por la abundante cantidad de restos cerámicos, conchas y objetos de piedra;
 
- Sitio arqueológico La Lomita Taratara Dispersos alrededor de la superficie de esta loma se han descubierto restos de material cerámico que se presume corresponden a la época prehispánica y podrían ser testimonio de un antiguo asentamiento indígena;
 
- Sitio arqueológico Quebrada Salada, aquí se encuentraron restos fósiles de Gliptodontes;
 
- Sitio arqueológico El Llano Taratara, caracterizado por la presencia de fragmentos de cerámica, objetos de piedra y restos de huesos de los indígenas de época precolombina;
 
- El Museo Arqueológico Ángel Segundo López en el pueblo de Tatatara.
 
Actulmente la Comisión Presidencial para la Protección de Coro y el Puerto de La Vela, como parte del Plan Integral de Conservación y Desarrollo de la zona, trabaja en la formulación de acciones para la protección de este importante sitio paleontológico y arqueológico, acciones que se suman al Proyecto de Desarrollo del Parque que desde hace algunos años ha estado a cargo del Instituto del Patrimonio Cultural, junto a las autoridades regionales y locales y a las comunidades del entorno.
 
El Parque arqueológico y paleontológico pretende introducir a la comunidad en general al conocimiento del poblamiento temprano de Venezuela y del continente americano, además de promover la conservación in situ de los bienes culturales, a través de la puesta en marcha de un parque temático con la participación de las comunidades aledañas.
 
Los habitantes de las comunidades adiacentes al parque confirmaron siete cooperativas con la ayuda y el asesoramiento del Instituto de Patrimonio Cultural y han tenido una participación protagónica en su construcción y actuarán no sólo en servicios de seguridad, gastronomía y guía turística, sino también en el registro y conservación de las colecciones arqueológicas.
 
El Núcleo de Desarrollo Endógeno “Parque Arqueológico y Paleontológico de Taimataima” de Tatatara
 
El aporte de las comunidades ha sido factor clave en el desarrollo del Parque Arqueológico y Paleontológico Taimataima.
 
En la población de Taratara el IPC ha estimulado la organización comunitaria para que “se empiece a ver el patrimonio no como un legado muerto, sino como una posibilidad de mejorar la calidad de vida”, en palabras del antropólogo George Amaiz.
 
 
 
El Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) es un organismo tan multidisciplinario como múltiples son las acepciones de la palabra cultura. De acuerdo con George Amaiz, antropólogo y director de Puesta en Uso Social, el IPC ha estado trabajando con la comunidad de Taratara a objeto de que sus residentes sean proactivos y corresponsables en la labor de resguardar y proyectar su patrimonio cultural.
 
Taratara tiene un nexo histórico-cultural con Taimataima. Esta población -situada al este de La Vela, estado Falcón- es un pueblo de importantes legados históricos. Si bien se desconoce la fecha en que fue fundado, su historia habla de indígenas libres que se dedicaban a la agricultura y a la pesca. Sus suelos, ancestrales, ofrecen materiales arqueológicos correspondientes a los períodos prehispánico, colonial y republicano, tales como cerámica criolla y europea. Y durante mucho tiempo, fue el hogar de José María Cruxent (conocido comúnmente como el “padre de la arqueología en Venezuela”), investigador reconocido a escala internacional.
 
José María Cruxent español de nacimiento y venezolano de escogencia, fue el primero en sistematizar los estudios de arqueología prehispánica en Venezuela. Decidió quedarse a vivir en Taratara hasta que murió a principios de este año 2005. Creó el Taller de Cerámica de Taratara; la biblioteca de la comunidad, dio trabajo y hiuzo participar a los habitantes del lugar en sus investigaciones; los incorporó a la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda de Coro; e inauguró el Museo Ángel Segundo López, el único museo de la comunidad.
 
La creción del Núcleo Endógeno en torno al Parque Arqueológico y Paleontológico será la plataforma para el desarrollo económico y social de las comunidades aledañas, y tendrán el acompañamiento técnico del Instituto del Patrimonio Cultural, la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, la Fundación Museo de Ciencias, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y la Oficina de Gestión Patrimonial de Coro y La Vela.
 
A tal efecto se creó una Fundación que asumirá la dirección, administración y desarrollo del “Parque Arqueológico y Paleontológico de Taima-Taima” con todos sus componentes:
 
- El Centro de Investigaciones,
- El Centro de Visitantes
- El Museo Abierto
- Los Senderos de Interpretación y los dispositivos colocados a lo largo de ellos,
- Los inmuebles que utilizó José María Cruxent en sus investigaciones; 

todo lo cual constituirá su patrimonio.
 
La Fundación fomentar el desarrollo de cuatros áreas de trabajo:
 
- Investigación,
- Formación y Capacitación, 
- Promoción y Divulgación,
- Administración y funcionamiento;
 
todas ellas manejadas a través de cooperativas.
 
El Núcleo endógeno tendrá las siguientes actividades productivas:
 
- Guías turísticas, interpretación del sitio,
- Apoyo a la investigación científica, asistentes de campo;
- Alojamiento y alimentación de investigadores y visitantes;
- Talleres de verano y campamentos vacacionales;
- Alojamiento turístico;
- Comercialización de productos vinculados a la riqueza arqueológica y a las técnicas artesanales: alfarería, cerámica y loza tradicionales, tejidos (hamacas y otros), tallas en madera y piedra y otros productos (cestería, muebles de cují, muñecas).
 

República Bolivariana de Venezuela - A.C. CONTRACORRIENTE MMXXI